Miércoles, 7 de diciembre de 2016

| 1985/12/23 00:00

LOS CUEROS AL SOL

Cinco años después de la muerte de Lennon, McCartney revela cosas non sanctas.

LOS CUEROS AL SOL

Cinco años después de la muerte de su gran amigo, su mejor amigo, John Lennon, el cantante y compositor Paul McCartney ha revelado en Londres algunos escandalosos aspectos de una relación personal y profesional que algunos consideran la responsable de las mejores canciones del siglo XX, pero que en el fondo, a juzgar por estas sorprendentes revelaciones, estaban empujadas sólo por la ambición, la envidia y el dinero.
Los periódicos londinenses se dieron gusto expurgando lo que quisieron de un libro que aparece dentro de pocas semanas en Gran Bretaña y Estados Unidos simultáneamente, como ampliación a The Beatles, escrito por Hunter Davis y publicado originalmente en 1968.
Cuando miles de fanáticos, preocupados por la imagen que MCartney proporciona de su amigo en esta obra, protestaron a periódicos y estaciones de radio, el ex Beatle respondió que "en caso de que estas declaraciones, de las que no reniego ahora, puedan producir trastornos en algunos, es conveniente decir que de todos modos, John no era ningún ángel, pero yo, como millones de personas, lo quería profundamente".
En los fragmentos anticipados, McCartney acusa a Lennon de haberse apropiado de la autoría de canciones en las que no trabajó jamás y permanecer en un estado de celos por el talento y el humor que McCartney siempre ha desplegado. Y en una de sus frases más duras, Paul dice: "Después de su muerte, él se ha convertido en Martin Lutero Lennon, pero jamás fue un santo ni nada que se le pareciera". Y añadió: "Nadie supo jamás cuántas veces John me hería, me insultaba, era injusto conmigo, pero todos estos incidentes me los tragaba porque lo quería demasiado". En un tono lastimero, McCartney se queja de la aureola que siempre rodeó a Lennon y de la forma como algunos amigos comunes pretendían defender a éste de los supuestos ataques del primero: "Los que decían que yo lo hería, simplemente querían congraciarse con él, convertirse en sus nuevos amigos, pero sabían que él era peor conmigo en todo caso".
Reconoce que ambos siempre estaban en franca rivalidad, pero en términos profesionales: "Cuando escribí Penny Lane él escribió Strawberry Fields, y así era como trabajábamos, empujándonos mutuamente, estimulándonos. Durante diez años siempre apartó mis canciones, las separó de las suyas, siempre estaba paranoico por lo que yo componía y muchas veces nos sorprendimos gritándonos mutuamente. Hay muchas cosas que yo podría decir de Lenon pero no las diré, por muy ingratas que puedan ser, y no lo haré porque Yoko está viva, lo mismo que Cinthya (la primera esposa de Lennon). En caso contrario, John lo hubiera hecho, o sea, ahora estaría revelando todo lo feo que se puede decir contra mí, porque él era así, impulsivo, actuaba como quería, aunque después se arrepintiera. Lo admirábamos por eso, por su honestidad, pero al mismo tiempo era capaz de herir a muerte por esa sinceridad brutal".
Los fragmentos que han sido añadidos al libro en su nueva edición están compuestos por 40 mil palabras que forman parte de una conversación privada que McCartney sostuvo con el autor, y éste ahora no sabe cómo explicarle al ex Beatle cómo hicieron los periódicos para conseguir esos fragmentos escandalosos. Esa conversación tuvo lugar siete años atrás y Davis la había guardado en forma de apuntes y grabaciones sin intenciones de utilizarla. Ahora, con la reedición de The Beatles, ese diálogo cobró vigencia, el autor lo enseñó a McCartney y éste, con ligeros cambios, aprobó su inclusión en la obra. Pero lo de los periódicos los ha tomado por sorpresa, especialmente ahora cuando se avecina un nuevo aniversario del asesinato de Lennon un 7 de diciembre en Nueva York, a la puerta de su edificio.
¿Y como ha reaccionado Yoko Ono? La artista, quien ahora ha lanzado un nuevo video musical en el que aparece con dos enanos, una persona normal y una gigantesca para protestar contra las guerras y las injusticias, concedió una pequeña declaración a través de su agente de prensa: "A John no le importaba que se metieran con él, que lo atacaran, que le dijeran de todo, pero no soportaba que insultaran su música, sus creaciones y eso es lo que Paul está haciendo y es imperdonable".
Respondiendo a los cargos de McCartney sobre la no autoría de Lennon en algunas de las canciones más famosas de los Beatles, la viuda señala: "Pocos días después de su muerte y buscando entre sus papeles, encontré numerosos apuntes, anotaciones, bocetos de muchas canciones que ahora Paul pretende tomarse para él. Lo que ocurre es que Paul está celoso porque John habla ahora más fuerte, se hace oír más, del otro lado, que cuando estaba vivo y eso no lo puede soportar".
Por supuesto, quienes vivieron cerca de los Beatles han aprovechado ahora para revelar a los periódicos nuevas facetas de esas turbulentas relaciones y uno de ellos, Phillip Norman, cuenta cómo durante el rodaje de sus películas siempre peleaban furiosamente entre los cuatro, pero especialmente Paul y John, porque cada uno quería ser la estrella de grabaciones y rodajes.
Y otro de los amigos recuerda cómo antes de que el grupo se disolviera, ya John había decidido irse por su lado porque no soportaba la egolatría de Paul y en una ocasión le gritó al amigo delante de testigos: "¿No entiendes o no quieres entender que esto ya se acabó, que tenemos que divorciarnos como si fuéramos un matrimonio, no puedes metértelo en tu maldita cabeza?".
No hay que olvidar que en la canción ¿How do you sleep?, Lennon le dice sutilmente al otro: "The only thing you learned was yesterday".
Otro chistoso, ha comentado que Paul, lavándose cualquier resentimiento, ha debido seguir el consejo de una de sus más populares canciones: Let it be.

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