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| 2/5/2011 12:00:00 AM

Los excesos de Charlie Sheen

El protagonista de 'Two and a Half Men' vuelve a ser noticia por una bacanal de 36 horas que lo mandó al hospital. El actor mejor pagado de la televisión estadounidense ha pasado media vida entre cárceles y centros de rehabilitación.

Lo primero que hace todas las mañanas Jon Cryer es revisar las páginas de entretenimiento en Internet. Y no para saber si su nombre está sonando entre los actores de moda, sino para averiguar si Charlie Sheen, su hermano en la exitosa serie de televisión Two and a Half Men, fue otra vez internado en una cárcel o en un hospital después de una de sus ya famosas juergas con drogas y prostitutas. "Solo así puedo saber si tengo que ir a trabajar o no -dijo hace poco Cryer en una entrevista, durante la cual afirmó también que la grabación de la serie ha tenido que ser suspendida varias veces debido a los guayabos de su compañero-. Es un poco raro, porque las cosas que oyes sobre él son simplemente increíbles".

El último gran escándalo de Sheen salió a la luz la semana pasada, cuando se supo que había sido trasladado al hospital Cedars Sinai de Los Ángeles después de un parrandón de día y medio. Según el portal sobre celebridades TMZ, el protagonista de la película sobre la Guerra de Vietnam Platoon (Pelotón) y la parodia Hot Shots! (Loca academia de pilotos) invitó a unas cinco mujeres a una fiesta "salvaje", para la que compró un maletín lleno de cocaína. Después de más de treinta horas bebiendo y aspirando, alguien llamó al 911 para alertar sobre su estado de salud. Los paramédicos que llegaron a su casa lo encontraron muy adolorido, lo subieron a una camilla y lo llevaron al hospital, donde duró 12 horas. Su representante, Stan Rosenfeld, aseguró que la estrella, de 45 años, sufrió de "dolores abdominales severos" causados por los excesos.

Sus padres, el también actor Martin Sheen y Janet Templeton, declararon desde la clínica que estaban muy preocupados y que harían todo lo posible para ayudar a su hijo. Charlie se internó al otro día en un centro de rehabilitación. Aunque ha pasado por esta situación ya varias veces, sus familiares han afirmado que esperan que se desintoxique y supere sus adicciones de una vez por todas. Él, mientras tanto, envía mensajes de agradecimiento a todos sus fanáticos por sus muestras de cariño y declara por enésima vez que quiere recuperar su "vida sentimental y personal".

El rodaje de Two and a Half Men ha sido suspendido durante un tiempo indeterminado, mientras el protagonista termina su tratamiento. Una decisión que, según la prensa estadounidense, puede costarle a la cadena CBS, que emite la comedia hace ocho temporadas, cientos de millones de dólares. La serie es una de las más populares de la última década, y muchos críticos coinciden en que parte del éxito se debe a que Sheen interpreta perfectamente a su personaje, Charlie Harper: un bebedor, promiscuo y millonario, como él. Gracias a esta encarnación de sí mismo, Sheen es el actor mejor pagado de la televisión gringa. La revista norteamericana TV Guide calcula que gana 1,25 millones de dólares por capítulo, sueldo que negoció el año pasado tras amenazar con abandonar el programa (otros medios aseguran que gana casi dos millones). La cifra de TV Guide es tan gorda que duplica al segundo de la lista, su compañero de set Jon Cryer, y triplica a personajes tan famosos como Hugh Laurie (Dr. House) y a las cuarentonas sensuales de Desperate Housewives.

El ingreso a rehabilitación de Sheen, quien en realidad se llama Carlos Irwin Estévez, ocurre dos semanas después de ser sorprendido borracho con tres afamadas actrices porno en el hotel y casino The Palms de Las Vegas, propiedad del dueño de Playboy, Hugh Heffner. Esa misma semana no acudió a la grabación de su serie y argumentó que le dolían los oídos. El actor protagonizó otro incidente en octubre del año pasado, cuando unos desconocidos lo encontraron perdido y desnudo en un pasillo del prestigioso Hotel Plaza. Algunos trabajadores aseguraron entonces que Sheen había destrozado su habitación y que hallaron a una prostituta escondida en el armario porque pensaba que el actor la quería matar. Lo más sórdido de la historia es que, mientras Sheen era llevado al hospital, su exesposa Denise Richards y las dos hijas de su matrimonio se encontraban en el mismo hotel, pero en un cuarto diferente.

Sus amigos de infancia recuerdan que Sheen siempre fue un desastre. No solo lo expulsaron del colegio semanas antes de graduarse como bachiller, sino que poco después tuvo un hijo no planeado con su novia de la época. Se convirtió en una estrella del cine muy joven, pero su adicción al alcohol se convirtió en un problema. Hoy admite que se tomaba tres botellas de vodka después de cada día de grabación. Por eso entraba y salía de rehabilitación constantemente. Luego duraba sobrio unos meses y volvía a caer.

Sheen ha sido detenido por posesión de drogas y violencia doméstica. En 1990 le disparó en el brazo, "accidentalmente", a su prometida, Kelly Preston, quien lo dejó y se casó con John Travolta. Varias de sus novias lo han acusado de pegarles y una de sus tres exesposas, Brooke Mueller, lo demandó después de la Navidad de 2009 por amenazarla de muerte con un cuchillo.

Hoy está de nuevo en rehabilitación y promete hacer su mayor esfuerzo para permanecer sobrio. Pero por ahora parece que Jon Cryer tendrá que seguir revisando las páginas de entretenimiento todas las mañanas, pues, a juzgar por los antecedentes, es muy probable que Sheen abandone pronto el centro de rehabilitación y vuelva a las grabaciones, a las drogas y a las orgías. "Estamos todos preocupados -dijo hace poco un alto ejecutivo de la CBS-. Solo esperamos que no termine muerto".
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