Sábado, 10 de diciembre de 2016

| 1995/01/02 00:00

LOS QUE NO FUERON...

Muchos papeles estelares del cine han sido interpretados por suplentes después de haber sido rechazados por los titulares.

LOS QUE NO FUERON...

Este es sólo un ejemplo en la televisión colombiana. Pero estos casos son muy frecuentes en el séptimo arte.
Muchos papeles del cine han sido escritos 'a la medida' de algún actor famoso que los directores o guionistas tenían en mente. Y ante su rechazo lo ha interpretado un actor suplente, que con ello ha ganado el reconocimiento del público y de la crítica. Por ejemplo, dos semanas antes de iniciarse la filmación de Regreso al futuro, el actor Eric Stoltz, que había sido el elegido, fue reemplazado por uno menos famoso, Michael J. Fox, quien era apenas un buen actor de televisión. Después de ese papel Fox se convirtió en una estrella de Hollywood.
Existen otros casos aún más curiosos, como el de Casablanca, la película que, junto a Lo que el viento se llevó, han sido las más famosas en la historia del cine. Pues bien, este triángulo de amor entre una hermosa mujer casada (Ingrid Bergman) que cae rendida ante un hombre frío y calculador, no iba a ser protagonizada por Humphprey Bogart. Rick, el cínico dueño del bar que inmortalizó a Bogart, estaba destinado en un comienzo para un joven y apuesto actor llamado Ronald Reagan, quien desechó la propuesta. Hoy nadie puede imaginarse a Casablanca sin Humphrey Bogart.
Algo similar ocurrió con Harry el sucio. El papel se le ofreció en primera instancia a un actor mucho más famoso en ese entonces quc Clint Eastwood: John Wayne. Sin embargo el popular intérprete de westerns rechazó la oferta. Lo mismo hicieron Frank Sinatra y Paul Newman, quienes estaban en la lista de candidatos. Al final Eastwood se consagró con este papel.
Si alguien duda de lo que es una oportunidad 'de segunda', el caso típico es el de Thelma & Louise. Quienes estaban llamadas para interpretar a este dúo de aventureras que un día deciden mandar los hombres al diablo eran las actrices Goldie Hawn y Meryl Streep. Sin embargo Goldie Hawn no aceptó porque su agente le aconsejó que no lo hiciera y Meryl Streep no pudo porque en ese momento se encontraba filmando otra película. Entonces las reemplazaron Susan Sarandon y Geena Davis, quienes fueron laureadas con nominaciones al Oscar como mejores actrices principales.
Pero si alguien ha perdido una oportunidad de oro es la actriz Kate Jackson. Ella fue la elegida para interpretar el papel de esposa de Dustin Hoffman en Kramer vs. Kramer, la cinta que simboliza el drama de la pelea por los hijos en el divorcio. Ella declinó la oferta debido a sus compromisos con la serie de televisión Los ángeles de Charlie. Entonces Meryl Streep la aceptó, y ganó su primer Oscar por su interpretación, mientras la Jackson, como sus compañeras de la serie televisiva, se quedó en papeles de segunda. Una experiencia similar le ocurrió a Tom Selleck, quien en 1981 fue escogido para interpretar al famoso Indiana Jones en la película Los cazadores del arca perdida. A Selleck le fue imposible aceptar debido a sus compromisos con la serie de televisión Magnum y el papel le correspondió a Harrison Ford, quien se consagró en esta secuencia de aventuras.
En otros casos, el cambio ha sido ocasionado por un duelo entre titanes. En 1954, cuando Frank Sinatra acababa de recibir el Oscar por su interpretación en De aquí a la eternidad, lo llamaron para interpretar el papel principal en On the Waterfront. Pero con tan mala suerte que Marlon Brando se interesó por el personaje. El director Elia Kazan presionó al productor Sam Spiegel para remplazar a Sinatra por Brando. La furia de Sinatra fue tal que intentó demandar a Spiegel por haber incumplido el contrato. No obstante, la brillante actuación de Brando le valió un Oscar de la Academia.
Y aunque suene difícil de creer, quien le dio paso a Richard Gere para demostrar sus dotes como actor fue nadie menos que John Travolta. Los personajes principales de American Gigolo y An Offiser and a Gentleman fueron escritos para él, sin embargo Travolta rechazó ambos proyectos. Gere interpretó ambos papeles y demostró quién era. En esa misma forma Tom Cruise obtuvo una nominación al Oscar y un Globo de Oro por su interpretación del veterano de guerra Ron Kovic, en Nacido el 4 de julio. El fue llamado gracias a que Al Pacino, el actor que había sido elegido desde varios años atrás, decidió rechazarlo cuando supo que el apoyo financiero a la cinta había sido disminuido.
Y otro hubiera sido el destino como actriz de Glenn Close si no hubiera sido la protagonista de Atracción fatal. Su papel de mujer perversa y obsesionada convenció al mundo y le valió una nominación al Oscar de la Academia en 1987. Pero ella fue llamada para interpretarlo sólo después de que Debra Winger y Barbra Hershey lo rechazaran. Otro actor que no aceptó un gran papel fue Warren Beatty, quien estaba contactado para protagonizar The way we were. Hoy, a todos aquellos espectadores que se les hizo un nudo en la garganta viendo la escena final en la que Robert Redford se despide de su esposa (Barbra Streisand), les queda difícil imaginar la misma escena con Beatty.

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