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| 6/7/1993 12:00:00 AM

LOS REYES DE LA MODA

Los castillos de Europa que una vez fueron habitados por la nobleza, están hoy en manos de los diseñadores.

ERAN UN LUJO RESERVADO para los miembros de la nobleza. Pero los altos costos de sostenimiento llevaron a que gran parte de los más hermosos castillos de Europa fueran rematados al mejor postor. Esto hizo temer que los bellos palacetes terminaran en poder de los nuevos ricos, pero una investigación que se realizó recientemente arrojó un resultado sorprendente. Quienes hoy ocupan estas valiosas posesiones son los grandes diseñadores de la moda. Y es que cuando de vivir bien se trata, son los modistos de la alta costura quienes tienen los ingresos, la obsesión estética y el buen gusto para darse el lujo de vivir como verdaderos reyes. Hubert Givenchyst Yves Saint-Laurent, Claude Montana, Karl Lagerfeld y Jean-Louis Scherrer, cinco de los diseñadores que sientan cátedra en el mundo sobre las tendencias del vestir, son los propietarios de esos castillos medievales que aún conservan sus originales torreones, balcones, puentes levadizos y campanarios.
HUBERT GIVENCHY: UN MARCO PARA LOS OBJETOS BELLOS
La admiración de Hubert Givenchy por las grandes mansiones obedece primordialmente a que es un coleccionista empedernido de arte. Givenchy confiesa que las compra sólo porque adora los objetos bellos y busca colocarlos en un marco digno de ellos, Su más impresionante posesión es el castillo de Jonchet, localizado en la región de Turena. Este palacete es una obra de arte arquitectónico: un soberbio conjunto del siglo XVII, en cuyas paredes cuelgan las obras de los maestros de la pintura mundial. No menos imponente es su residencia en París. Se trata ni más ni menos que de la casa que una vez ocupó madame Tourzel, la institutriz de los hijos de María Antonieta.
Givenchy, además de ser uno de los más importantes diseñadores de moda, tiene las mismas habilidades para construir jardines. Los de Jonchet son solo el botón demuestra.
YVES SAINT-LAURENT: UN LUGAR PARA ESCRIBIR
Yves Saint-Laurent es también un coleccionista empedernido. Los anticuarios son su mayor tentación. Le apasionan especialmente los cuadros y las esculturas. Saint-Lauren posee varias mansiones, decoradas con finísimos y valiosos objetos que van desde tapices persas, sillones de madera oscura de las Indias y cojines forrados con cashemire,hasta mosaicos marroquíes.
Pero quizá la más imponente de sus residencias es el palacete Gabriel, localizado en las afueras de Deauville, en la región de Normandía. Este lugar es su refugio de trabajo. Pero no solamente a la hora del diseño de modas. También es su inspiración a la hora de escribir, especialmente ahora que está recopilando sus manuscritos, con la ayuda de su vecina, la famosa escritora Marguerite Duras.
Saint-Laurent posee, además, una mansión en la calle Babylone de París y un hermoso palacio que perteneció al pintor Majorelle, en Marruecos. Como Givenchy, Saint-Laurent es amante de la jardinería. Rediseñó los renombrados jardines de Majorelle, que hoy se conocen como los jardines Saint-Laurent y son una visita obligada para los turistas.
CLAUDE MONTANA: UN CASTILLO DE CUENTOS
Hace poco Claude Montana, diseñador de la firma Lanvin, adquirió un castillo del siglo XVII, rodeado de fosos, estanque y de muros cubiertos de hiedra. Esta valiosa posesión, localizada en los alrededores de Chartres y cerca de Illiers de Combray, es la primera adquisición que se le conoce, pues Montana siempre ha llamado por su modestia y su rechazo a ostentar la riqueza.
Amante de la naturaleza, su debilidad en materia de decoración son los interiores. Y a ello le dedica tanto tiempo y detenimiento como el que invierte en el diseño de sus colecciones. Entre sus más preciadas pertenencias se cuentan una mesa de Coromandel, una cómoda Ming y un sofá Eileen Gray.
KARL LAGERFELD: EL SEÑOR DE LAS MANSIONES
Karl Lagerfeld, el diseñador para quien trabajan algunas de las modelos más cotizadas del mundo como Claudia Schiffer y Cindy Crawford, posee en total siete residencias alrededor del mundo:
una mansión en Hamburgo, un apartamento y un chalet en Mónaco, una residencia en Roma, dos castillos en Francia y uno en Gran Bretaña.
Lagerfeld tiene una especial debilidad por los muebles, antiguos y modernos, especialmente delira por el estilo Luis XVI y el Regencia. Además le encantan los abanicos. En cambio manifiesta tenerle alergia a todo lo relacionado con la Belle Epoque y el Art Decó.
Reconocido por su amplia cultura, los cientos de libros que recubren las paredes de las casas de Lagerfelt son la mejor prueba. El diseñador de Chanel es una autoridad en pintura del siglo XVII, pero sostiene con la misma propiedad una conversación sobre la publicidad alemana de comienzos de siglo sobre el poeta alemán Keyserling.
JEAN-LOUIS SCHERRER: UN LUGAR PARA VER EL AMANECER
Para Jean-Louis Scherrer, otro de los grandes diseñadores y padre de la espectacular modelo Laetitia Scherrer, la buena vida está estrechamente ligada con la privacidad. Por este motivo estableció su residencia en Honfleur, en la región de Normandía. Se trata de una mansión relativamente moderna, que llama la atención por ser una construcción de un blanco inmaculado.
Scherrer prefiere vivir en el campo porque su mayor afición es levantarse a contemplar la salida del sol. Como si estuviera admirando la obra de un gran artista, se dedica a apreciar el espectáculo del amanecer en su inmensa residencia que resalta en el paisaje del valle normando.
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