Sábado, 10 de diciembre de 2016

| 1990/05/21 00:00

¡MADRE MIA!

Increíble: una mujer esperando pierde el niño, se roba otro asesinando a la madre y logra convencer al marido que el robado es el suyo.

¡MADRE MIA!

Su nombre de payasa aficionada era Sweetheart, que traducido libremente al español significa corazón de melón o dulce corazón, pero su historia, protagonizada en un tranquilo pueblo de la Florida, es la antitesis de la dulzura. Se quedará sin apodo para el resto de su vida y, por supuesto, sin libertad.
Betty Ann Kirk, de 31 años, dió muerte a una mujer para robarle a su hija recien nacida. Asi planteado, el episodio no pasaria de ser una breve nota judicial. Pero el drama tiene otros ribetes que lo llevaron a las primeras paginas de los periodicos de la Florida y partieron en dos la apacible historia de Lehigh Acres, un pueblo semirrural al norte de la Florida. La señora Kirk calculó friamente a espaldas de su marido todos los detalles de una desesperada acción motivada por el deseo de tener un hijo y reemplazar asi el que habia perdido en un embarazo reciente.
La primera determinación fue no revelar a su marido Craig Kirk la perdida que habia sufrido el pasado diciembre. Con su excesivo peso (75 kilos) y su estatura (1,85 m) podia disimularlo. Sweetheart se dio a la tarea de seguir los avisos de prensa que anunciaban los nacimientos del dia en Lehigh Acres. Escogió a la familia Parker y de alguna manera logró conocer su rutina. En el centro comercial donde trabajaba como payasa, maquilló de arlequines a Josh y a Jake Parker, los gemelos de cinco años hijos de Sharon Parker, quien se convertiria poco despues en su victima.

Emocionado con el estado de su esposa el señor Kirk había comprado cuna ropa y discutido nombres para bautizar a su primogenito. Ann tenia dos hijos pero de otro matrimonio y su médico le habia anticipado que era casi imposible tener mas.
El 29 de marzo la señora Kirk se presentó en la casa de Sharon Parker y la mató a tiros mientras yacia en un butacón viendo televisión. Tomó a su hija Julie, de diez dias de nacida, y la llevó inmediatamente a su hogar.
Heather la hija mayor de Parker, encontró el cadaver de su madre cuando regresaba de recoger a los gemelos en la escuela. Su vecina Linda Jean Panichello, al oir cómo tocaban freneticamente, salió a la puerta de su casa y vió a Heather histérica gritando "¡Mi mamá está muerta!". Los teléfonos del área estaban fuera de servicio. No hubo manera de informar a la policia inmediatamente. Mientras la buscaban, la señora Craig ya estaba anunciandole a su esposo "el nacimiento" de la niña robada. Después de siete años de casados se habia realizado el sueño. Su esposo, quien trabaja como cocinero en un restaurante de la zona, recibió emocionado la noticia y le pidió a su patrón que lo dejara salir mas temprano para poder comprar tarjetas de ofrecimiento de la recien nacida.

"Se parece a mí", dijo Craig Kirk cuando la vió. "Tiene mis ojos".
Craig Kirk repartió las tarjetas a sus familiares anunciando la llegada a su hogar de Laura Velta Kirk, de 8,6 libras, ojos azules y sin pelo. La señora Kirk se lo habia cortado porque era negro y podía despertar sospechas.
El homicidio contra Sharon Parke y el secuestro de su pequeña hija conmocionaron al pueblo. Los residentes del area se recluyeron en sus casas con sus hijos para facilitar la busqueda de la policia.
Una llamada de un informante que ponia en duda la maternidad de Ann Kirk encaminó a la investigación. En la mañana del dia siguiente al homicidio los agentes se presentaron en la casa rodante donde vivian los Kirk y con la solidaridad de un padre que no quiere ni pensar en que eso le pasara a su hija recien nacida, el señor Kirk respondió todas las preguntas. Su esposa no pudo responder una.
"¿Ustedes estan averiguando por todos los bebes recien nacidos debido al homicidio?", preguntó el señor Craig.
"Si", le respondió el policia. ¿Podría ver el certificado de nacimiento?
La señora Craig respondió que lo habia perdido.
Los detectives confiscaron mas tarde el arma usada por la madre frustrada y luego la arrestaron a ella en un centro comercial cerca de su vivienda.
"Siento mucho que esto haya pasado", escribió en una nota a su esposo.
"No dejes que el HRS (Bienestar Familiar) se lleve a Allen y a Melein (los hijos del anterior matrimonio). Te dejo algunos cheques firmados y te estoy dejando porque te quiero mucho".
Aturdido por la noticia, al señor Kirk le costó trabajo creer lo que habia ocurrido. "Pensé que era mi bebé. Se que los médicos habían dicho que Ann no podía tener más hijos, pero yo creia que era una acción del Señor. Ella estaba feliz. Quiere mucho a los niños, especialmente a los bebes".
La idea del señor Kirk sobre su esposa no era exactamente la correcta.
El Bienestar Familiar habia retirado a la señora Kirk la custodia de sus hijos del primer matrimonio y en 1987 ella habia sido procesada por tratar de golpear a una vecina embarazada. Tenia cargos por intento de robo de la cartera de una señora en un centro comercial. En 1989 tuvo de nuevo problemas con la policia por golpear a una vecina. "No se la iba con nadie", dijo Frank Wilson, uno de sus vecinos, "peleaba con todo el mundo en la calle".

"Todo el que tiene hijos, que ha dado a luz un bebe, cualquiera que tenga esposa, fue afectado por lo que ocurrió", dijo Panichello, la vecina de la victima. "Me aterroriza su desesperación. Ella ya tenía hijos. ¿Por qué queria otro tan desesperadamente?.

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