Viernes, 21 de noviembre de 2014

| 1994/06/27 00:00

MANOS MARAVILLOSAS

El cirujano Carlos Uribe ha operado a muchos de los personajes famosos de Colombia: desde el 'Pibe' Valderrama hasta el presidente Gaviria.

MANOS MARAVILLOSAS

CORTAR CON UN BISTURI A CUALQUIER personaje colombiano, para mejorarlo del mal que lo aqueja, se ha vuelto algo frecuente en la vida de Carlos Uribe. Especialmente si la lesión es en la rodilla. Por sus manos han pasado políticos como el ex presidente Alfonso López Michelsen; el líder de la Alianza Democrática M-19, Antonio Navarro Wolf, y el contralor general de la República, Manuel Francisco Becerra. Y deportistas como Iván René Valenciano, Carlos el 'Pibe' Valderrama -cuya reciente operación, en vísperas del Mundial USA 94, puso a temblar a todo el país- y Carlos la 'Gambeta' Estrada, a quien muchos desahuciaron para el fútbol, pero que, gracias a la intervención quirúrgica, hoy hace goles en la delantera del Deportivo Cali.

Uno de los pocos que no figuraba en la lista de Uribe era el presidente César Gaviria. El hecho de que hayan sido mínimas las molestias en sus rodillas podía ser la explicación. Pero hace algunas semanas un problema en su tobillo derecho hizo que el primer mandatario lo requiriera para un examen. Y que, como consecuencia de lo visto en las radiografías, se sometiera a una operación el pasado 19 de mayo, en la cual se le liberó el nervio tibial en el tarso, comprimido por su práctica del tenis. Así, el primer mandatario no volverá a soportar el hormigueo y el adormecimiento que sentía en el pie y lo obligaba a usar bastón.

Uribe no sólo es un bachiller del Gimnasio Campestre de Bogotá y el médico ortopedista de la Universidad Javeriana con diversas especializaciones en el exterior que opera cuatro pacientes diarios en promedio. Es, además, un hombre con una faceta curiosa dentro de su profesión: diseña gran parte del instrumental que utiliza en las salas de cirugía y que ahora empieza a ser pedido por médicos y clínicas de otros países.

Pero la habilidad manual de este bogotano de 50 años también se manifiesta de otra forma. En sus ratos libres, cuando se separa del bisturí, se va a su finca sabanera, donde ha montado su estudio acogedor, y se sienta frente a un lienzo con óleos y pinceles. Allí le da rienda suelta a su imaginación y se pone a pensar qué harà en el año 2004, época en la que ha previsto retirarse.

¿Tiene algo que decir? Comente

Para comentar este artículo usted debe ser un usuario registrado.

Ventana Modal

Este contenido se reemplaza via ajax por el del html externo.

×

Ventana Modal

Este contenido se reemplaza via ajax por el del html externo.

×