Ventana Modal

Este contenido se reemplaza via ajax por el del html externo.

×

Ventana Modal

Este contenido se reemplaza via ajax por el del html externo.

×

Ventana Modal

Este contenido se reemplaza via ajax por el del html externo.

×

×

| 12/26/1994 12:00:00 AM

METIDA DE PATA

La patinadora Nancy Kerrigan pierde su imagen angelical al volarse con su 'manager', un hombre casado.

DESDE ENERO de este año ella fue la niña buena de un cuento de hadas que tuvo como escenario las pistas de patinaje sobre el hielo. Nancy Kerrigan se convirtió en la heroína cuando su rival, Tonya Harding -la bruja mala- intentó deshacerse de ella y, en complicidad con su ex esposo, contrató a un hombre para que le asestara un golpe en una rodilla que la dejara fuera de la competencia en vísperas de los Juegos Olímpicos de Invierno. El escándalo convirtió a estas dos patinadoras estadounidenses en el centro de atención del mundo. Nancy Kerrigan, la 'buena', y Tonya Harding, la 'mala'. Aun antes del juicio a la Harding y a su ex marido, durante las olimpiadas en Noruega, el público prácticamente pidió a gritos la medalla de oro para esa hermosa y valiente joven que había sido víctima de una brutal agresión. La prensa sólo tenía elogios para ella. Sus fotografías, más que registros deportivos, eran una apología a su bondad, a su belleza y a su consagracion, mientras que las de las fotos de la Harding destilaban envidia y amargura.

Pero el cuento de hadas se convirtió en telenovela. La imagen angelical de Nancy Kerrigan ha caído en pedazos. Los estadounidenses acaban de enterarse de que su estrella del patinaje se voló a las islas Bermudas con su manager, Jerry Solomon, un hombre casado y padre de un niño, Clayton, de cinco años.

El escándalo salió a la luz pública hace dos semanas, cuando la esposa de Solomon presentó una demanda de divorcio, acusando a su esposo de adulterio. Aunque Katty Solomon no dio el nombre de 'la otra mujer', todos en el mundo del patinaje saben que se trata de 'la Kerrigan', como la llaman actualmente. Y es precisamente ahora que se dice que esa 'niña buena' es, en realidad, una joven voluntariosa y temperamental quien, cuando ganó la medalla de plata en las olimpiadas, presa de un ataque de ira por el triunfo de una rival 10 años menor, abandonó la sede de Lillehammer sin esperarse a la ceremonia de clausura.

Y son sus propios compañeros en las pistas de hielo quienes hoy aseguran que la Kerrigan, de 26 años, y su manager, de 40, sostenían desde entonces una relación amorosa. Solomon, quien ha representado a Nancy Kerrigan desde marzo de 1992, asegura que él se separó de su esposa en octubre del año pasado y que su pupila no es una destructora de hogares. "Mi situación con Nancy es completamente independiente de mi situación con Katty", dijo a la prensa la semana anterior, tras asegurar que su relación profesional con Nancy se tornó, sorprendentemente, en sentimental hace apenas tres meses.

Pero quienes están cerca de las pistas de patinaje afirman que Nancy Kerrigan y Jerry Solomon han tenido amores por mucho más tiempo del que admiten. "En febrero, durante los Olímpicos de Noruega, ya estaba ocurriendo algo" -dijo la esposa del entrenador de Nancy-. "Eran inseparables. Y a pesar de ser el centro de atención en Lillehammer, no se mostraban muy discretos". Por su parte, Solomon explica que la cercanía con su cliente se debía a que él necesitaba mantener a la patinadora libre de todo tipo de presiones. "Esto requería que pasáramos mucho tiempo juntos. Incluso después de los Olímpicos nos encontrábamos muy a menudo para discutir sobre negocios".

Si bien es cierto que después de los Olímpicos, Nancy Kerrigan obtuvo contratos publicitarios por cerca de tres millones de dólares, la verdad es que en esos encuentros entre la pareja había algo más que intereses de negocios. En octubre pasado Nancy y Jerry Solomon se escaparon a las islas Bermudas por unos días y su secreto affaire se hizo público. Irónicamente, quien ha logrado atajar el escándalo, hasta donde es posible, es Katty, la esposa ofendida. Los Solomon llegaron a un acuerdo y la semana anterior Katty retiró los cargos contra su esposo por adulterio y abandono de hogar. Aunque Nancy ha mantenido un estricto silencio sobre el tema, sin duda no le debe ser fácil pasar de ser la 'niña buena' del paseo a ser señalada por la prensa como 'la otra mujer'.-
¿Tiene algo que decir? Comente

Para comentar este artículo usted debe ser un usuario registrado.

EDICIÓN 1855

PORTADA

Exclusivo: la verdadera historia de la colombiana capturada en Suiza por ser de Isis

La joven de 23 años es hoy acusada de ser parte de una célula que del Estado Islámico, la organización terrorista que ha perpetrado los peores y más sangrientos ataques en territorio europeo. Su novio la habría metido en ese mundo.