17 noviembre 2012

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Momento indiscreto

Por más asesores de imagen que tengan los gobernantes, hay cosas imposibles de prever.

Momento indiscreto.

Foto: AFP

Por más asesores de imagen que tengan los gobernantes, hay cosas imposibles de prever. Así le ocurrió al primer ministro británico David Cameron, quien sufrió un vergonzoso percance durante el banquete de Lord Mayor’s, uno de los eventos más elegantes y prestigiosos del Reino Unido. Resulta que Cameron, vestido de esmoquin y corbatín, dejó al descubierto su barriga porque los botones de su camisa se le abrieron por accidente. En ese instante estaba sentado en una silla mientras escuchaba las intervenciones de los otros invitados cuando se dio cuenta de que los fotógrafos le estaban apuntando y de inmediato procedió a abotonarse de nuevo. Aunque al final solo esbozó una sonrisa cómplice, no es la primera vez que el primer ministro es víctima de un despiste. Hace varios meses olvidó a su hija de 8 años en un restaurante. Por fortuna, se percató de su ausencia 15 minutos más tarde y regresó a recogerla.   
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