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| 5/13/1996 12:00:00 AM

NO HAY PLAZO QUE NO SE CUMPLA

DESPUES DE 18 AÑOS ACE EL UNABOMBER EL CRIMINAL MAS BUSCADO POR EL FBI

Aunque estaban vigilándolo desde varias semanas atrás, los agentes del FBI que estaban tras la pista del 'Unabomber' no estaban seguros, mientras tocaban a la puerta de una cabaña ubicada en las solitarias montañas de Montana, de que iban a encontrarse con alguien distinto a un simple e inocente ermitaño. Pero cuando ingresaron al vetusto edificio sin agua ni luz confirmaron sus sospechas. Allí había un pequeño laboratorio de bombas caseras, con materiales explosivos, libros científicos y una máquina de escribir cuyos tipos, según confirmarían más tarde, concuerdan con los de los manifiestos que durante 18 años motivaron su actividad terrorista. Después de tanto tiempo el habitante del rústico lugar parecía ser, por fin, el mismo hombre que desde el 25 de mayo de 1978, a través de cartas bombas, había matado a tres personas y herido a más de una veintena como un mecanismo para lograr la atención del mundo acerca de los problemas del hombre frente a la tecnología y la ciencia.Desde ese momento comenzó a hacerse evidente el paralelismo entre la historia del famoso terrorista y la de Theodore J. Kaczynski, profesor retirado de matemáticas que habitaba en la cabaña. Si, como parece ser seguro, las autoridades comprueban sus sólidas sospechas, uno de los casos en los que el FBI ha empleado más dinero, tiempo y hombres en toda su historia habría llegado a su fin.La paciencia fue la mejor aliada de los agentes federales, quienes saben que tarde o temprano los criminales, incluso los más sofisticados y brillantes como el 'Unabomber', terminan cometiendo un error. Y el error de éste fue atraer la atención del mundo, el año pasado, con la amenaza de colocar bombas en lugares públicos si los periódicos The New York Times y The Washington Post no publicaban un ensayo contra el carácter inhumano de la sociedad industrial. Los diarios, presionados por el FBI, accedieron a su amenaza con la esperanza de que eso ayudaría a descifrar la identidad del criminal y así evitar que cometiera más atentados.Sin embargo se requeriría una casualidad mayúscula para que el objetivo se cumpliera. Su propio hermano, mientras limpiaba una casa de su madre para venderla, se encontró de manos a boca con algunos escritos de Theodore. Tras leerlos, David encontró una evidente semejanza en su redacción y mensaje con lo publicado por los diarios. Entonces decidió ir al FBI y colaborar con la investigación que condujo a su captura.Dos que parecen unoAunque el FBI considera que vincular al ermitaño de 53 años con 'Unabomber' es pan comido, quienes han conocido a Kaczynski aún no pueden creer que se trate de la misma persona. Si bien es cierto que en ocasiones parecía tener problemas de socialización, quienes tuvieron algún contacto con él en las diferentes etapas de su vida nunca le observaron actitudes beligerantes o comportamientos violentos propios de sicópatas criminales.Theodore Kaczynski, un nativo de la ciudad de Chicago, se caracterizó en el colegio por su gran habilidad para las matemáticas y por ser un excelente estudiante, lo cual permitió que saltara un año escolar en la primaria. Aunque su desarrollo intelectual estaba por encima del promedio, en materia emocional el joven Kaczynski había evolucionado poco. Era introvertido, tímido y solitario. Curiosamente en sus épocas de estudiante todos lo distinguían por su particular afición para fabricar bombas caseras. "Sabía cómo ensamblar todas las piezas para hacer explosiones y tenía fascinación por la piromanía", recuerda uno de sus compañeros de colegio. En una ocasión alguno de ellos le pidió que lo asesorara en la fabricación de una bomba. El le dio las instrucciones y mientras la fabricaba explotó en el aula de clase, hiriendo a una de las estudiantes. A los 16 años ya era universitario de Harvard. De acuerdo con los testimonios de sus compañeros, sus rasgos de timidez e introversión se hicieron más evidentes en esta etapa. "Intencionalmente Ted trataba de evitar el contacto con la gente", dice Patrick MacIntosh, uno de sus compañeros de cuarto. "No era hostil pero no había posibilidad de establecer una conversación con él". A los 20 fue a la Universidad de Michigan para obtener el posgrado y el Ph.D. en matemáticas y en 1967 fue contratado como profesor asistente en la Universidad de California en Berkeley, el hervidero izquierdista de la época. Dos años más tarde decidió repentinamente retirarse de su cargo, explicando simplemente que abandonaría por completo su profesión. Fue a vivir a Utah, pero más tarde desapareció de la vista de todos, en la pequeña cabaña que construyó en Montana, donde vivió durante 25 años. A excepción de su madre y su hermano, ninguno de quienes lo conocieron volvió a saber de él. Allí, según sus vecinos, el ex profesor de matemáticas solo salía esporádicamente a Lincoln, un pueblo cercano donde compraba provisiones, alimentos y visitaba la biblioteca.Historias paralelasLa historia del 'Unabomber' comenzó el 25 de mayo de 1978 cuando en el parqueadero de la Universidad de Northwestern, en Chicago, fue encontrado una paquete bomba dirigido a un científico que trabajaba allí. La segunda bomba fue dejada en la misma universidad y, así como en la primera, esta vez no hubo ninguna víctima. La tercera fue enviada desde Chicago en noviembre del 79 y explotó en un avión de American Airlines, hiriendo a 12 pasajeros. La cuarta fue enviada también desde Chicago hasta Lake Forrest, a la casa de Percy Wood, presidente de esta misma compañía aérea, quien resultó herido en el incidente. En 1982 las actividades del misterioso hombre se trasladaron a Utah y luego a Tennessee, donde dos cajas de madera explotaron y lesionaron a dos trabajadores. Al observar que los objetivos del terrorista eran principalmente aerolíneas y universidades, las autoridades decidieron llamarlo 'Unabom'. Para 1985 el misterioso criminal había actuado 10 veces, hiriendo a siete personas, entre ellas un aspirante a astronauta, quien abrió una caja de plástico que al explotar le voló los dedos. La primera víctima fatal de sus atentados fue Thomas Mosser, un publicista de la agencia Young & Rubicam, quien murió en 1994 en su casa luego de abrir un sobre bomba. En abril del año pasado murieron sus dos últimos objetivos, el dueño de un almacén de computadores y un activista de una industria maderera.A pesar de que lo buscaron por todos lados y durante tanto tiempo, 'Unabomber' fue lo suficientemente hábil como para no dejar un solo rastro. Aparentemente fue visto en 1987, cuando una mujer observó que un hombre con anteojos oscuros y una chaqueta con capota colocaba un artefacto que resultó ser una bomba. Con ese testimonio los investigadores realizaron el único retrato hablado del criminal. Si bien éste no resultó tan fiel a las características físicas del sospechoso, los investigadores durante todo este tiempo sí lograron establecer un buen perfil de su personalidad. Sabían que estaban tras la pista de un hombre solitario, muy bien preparado académicamente, bastante familiarizado con la vida universitaria y cuyo ingenio y sofisticación iban más allá de lo imaginable. Evidentemente estas características hoy cuadran con las de Kaczynski. Pero lo cierto es que los investigadores necesitarán mucho más que parecidos para llevar finalmente al sospechoso tras las rejas. La clave para los investigadores será responder al interrogante de por qué un individuo que según los vecinos nunca se movió del área de Lincoln, Montana, pudo haber enviado bombas desde Chicago, Berkeley y Sacramento. Al parecer el FBI está seguro de que Kaczynski no llevaba una vida tan sedentaria como parecía sino que interrumpía su reclusión en su cabaña de cuando en cuando. Incluso las autoridades han podido establecer que el genio matemático se encontraba en Chicago en la época en que el 'Unabomber' atacó por primera vez. Esas mismas coincidencias se aplican a Utah y a la parte norte de California, lugares en donde el terrorista tuvo mayor actividad. Aún más, según John Douglas, un agente retirado del FBI que escribió un libro sobre el 'Unabomber', el asesino estaba tan obsesionado con su labor que muchas veces permanecía cerca del lugar donde mandaba las bombas para observar los resultados.En cierto modo la búsqueda aún no termina. El FBI sigue tratando de encontrar testigos, documentos de hoteles y tiquetes de buses que puedan probar que Kaczynski estaba en el lugar y en el momento preciso como para haber enviado las bombas. Las pesquisas también están enfocadas a encontrar cualquier seña que indique el criterio de selección de sus objetivos, lo cual ha sido uno de los grandes misterios de todo el caso. Si bien se conoce que sus víctimas estaban relacionadas con el desarrollo de tecnología avanzada y eran impopulares en el círculo de los ambientalistas, hay serias sospechas de que el 'Unabomber' tuvo contacto en el pasado con varias de ellas.Además tendrán que practicar una serie de pruebas científicas, entre las cuales está comparar la saliva de Kaczynski con el DNA de la saliva en las estampillas de los paquetes bomba. Así mismo deberán confrontar huellas digitales encontradas en fragmentos de las bombas con las del sospechoso. Sólo entonces podrán bajar la guardia frente al hombre que a lo largo de 18 años se burló de las autoridades y esparció el terror por todo Estados Unidos con un delirante mensaje en contra de la sociedad tecnológica que él mismo había llegado a conocer a fondo.
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