Viernes, 9 de diciembre de 2016

| 1994/10/03 00:00

NUEVO REY EN HOLLYWOOD

Hugh Grant, un tímido inglés de 33 años, es el símbolo sexual del momento.

NUEVO REY EN HOLLYWOOD

HACE UN AÑO nadie sabía quién era Hugh Grant. Hoy es el actor de mayor éxito en Estados Unidos y Europa. Y con la llegada al país de la película Cuatro matrimonios y un funeral, las colombianas pronto empezarán a hablar de este hombre que Madonna calificó hace un tiempo como "el más atractivo del mundo". La anécdota que puso por primera vez su nombre en los periódicos sucedió hace un año cuando, después de verlo en la película Maurice, la sensual y polémica cantante decidió llamarlo para invitarlo a salir. El, con timidez británica, declinó la invitación. Desde ese día comenzó la leyenda.

Pero este ha sido sin duda el año de Hugh Grant. Durante este verano el actor inglés apareció simultáneamente en cuatro películas en Estados Unidos. Lo cual es casi imposible. La verdad es que pocos actores han conseguido una consagración tan instantánea como la de Grant. Las puertas de la fama se le abrieron con la película Cuatro matrimonios y un funeral, la comedia romántica inglesa que conquistó a Estados Unidos. Grant y su coprotagonista, Andie McDowell, mantienen una relación amorosa a punto de encuentros en bodas de la alta sociedad británica. En ésta, Grant hace el papel del hombre irresistible, cuya timidez e ingenuidad con las mujeres lo vuelven aún más atractivo. Este patrón ha sido adoptado prácticamente en todas sus películas y, además de convertirse en el sello personal de Hugh Grant, lo transformó en el símbolo sexual de los 90.

Todos los galanes del cine por lo general son 'sobrados' con las mujeres. Quién se imagina a Mel Gibson, a Tom Cruise, a Bruce Willis o a Arnold Schwarzenegger nerviosos frente a una conquista. Grant es diferente. Representa a un muchacho demasiado bien educado, cuya falta de seguridad lo hace vulnerable pero a la vez más tentador. A esos millones de mujeres derretidas por su encanto, obedecen las sumas astronómicas que hoy en día le ofrecen los más importantes productores del mundo.

Hugh Grant ha logrado lo que muy pocos actores, con mucha más experiencia, han alcanzado: tener a Hollywood rendido a sus pies. Además de su descomunal atractivo físico, el carisma ha sido el gran secreto de este actor inglés, de 33 años y con pinta de aristócrata británico, que a pesar del éxito continúa haciendo mercado en la tienda de la esquina de su apartamento londinense, y compra en la panadería cercana los bizcochos para acompañar su té at five o'clock y quien, cuando no está trabajando, juega fútbol dominguero con un equipo de amigos del barrio.

Aunque se habla de consagración instantánea, lo cierto es que antes de lograrla Grant tuvo que recorrer un largo camino. Nacido en el seno de una típica familia de clase media -padre obrero y madre profesora-, al terminar su bachillerato entró a la Universidad de Oxford, donde comenzó a actuar como miembro de la Sociedad de Drama. Allí realizó no solo sus pinitos como actor de teatro sino que logró hacer su primera película. Entonces cayó en manos del director James Ivory, quien lo incluyó en la película Maurise, en la cual representó a un joven inglés de principios de siglo que debe enfrentar sus deseos homosexuales en una sociedad extromadamente conservadora. Su interpretación le valió el premio al mejor actor del Festival de Venecia en 1987. Pero esto no fue suficiente para lanzarlo al estrellato. Luego de trabajar en tres grandes producciones sin mayor éxito, obtuvo un papel en Luna de Hiel de Roman Polanski y luego junto a Anthony Hopkins y Emma Thompson en Lo que queda del día. Este año, aparte de Cuatro matrimonios y un funeral, participa en Sirenas, una producción australiana que recién se estrena en Estados Unidos, y acaba de terminar el rodaje de Restoration, donde actúa al lado de Meg Ryan.

Al contrario de los tradicionales galanes de Hollywood, Grant no se comporta como un donjuan de película. Comparte su vida, desde hace siete años, con la actriz inglesa Elizabeth Hurley, una relación de la cual afirma: "Jamás hablamos de matrimonio. Es una palabra prohibida, y la verdad es que no lo necesitamos, pues así somos completamente felices". No deja de sorprender, sin embargo, que el soltero más cotizado del momento sea un furibundo defensor de la monogamia. Recientemente su fino humor inglés casi provoca un escándalo. En una entrevista para la televisión inglesa, cuando se le preguntó quién le había dado el beso inolvidable, respondió: "El mejor beso de mi vida me lo dio mi compañero en la película Maurice".

Todo esto empieza a formar parte de su leyenda. Si en algo coinciden los directores que han tenido a Grant en sus manos es en resaltar su extraordinaria capacidad para la comedia. Y todo parece indicar que con Hugh Grant ha nacido una nueva estrella de la comedia romántica, un género que inmortalizó su homónimo Cary Grant y que al parecer, ya tiene un sucesor para rato.-

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