Miércoles, 7 de diciembre de 2016

| 2008/03/01 00:00

Pequeña gigante

La serie 'Hannah Montana' es un fenómeno mundial. Pero muchos cuestionan que su protagonista, Miley Cyrus, sea expuesta a las presiones de la fama a tan corta edad.

En la serie, Hannah Montana es la estrella del pop más famosa del mundo. Pero de día se quita la peluca rubia y se convierte en Miley Stewart, una simple estudiante de colegio

Los Power Rangers, Bob Esponja y los personajes de Plaza Sésamo han sido desbancados entre la población infantil y juvenil. Ya ni siquiera los 'chavos' de RBD son el furor del momento. Ahora el ídolo de los preadolescentes es un personaje que lleva una doble vida. De día es Miley Stewart, una niña normal y no muy popular que va al colegio como cualquier otra. De noche se pone una peluca rubia y se convierte en Hannah Montana, la estrella pop más famosa del mundo, y quien le da nombre a la serie más popular y con mayor rating del Disney Channel.

Su protagonista, Miley Cyrus, tiene 15 años y ya es la nueva sensación de Hollywood, tanto es así, que este año fue invitada a presentar premios en los Grammy y los Oscar, que sólo suelen conceder este honor a los artistas consagrados. La crema y nata del mundo del entretenimiento.

Su gira de conciertos en Estados Unidos, Hannah Montana & Miley Cyrus: Best of both worlds (Lo mejor de ambos mundos) ha roto todos los récord de taquilla. Las boletas para las más de 50 funciones desaparecen en cuestión de minutos. Miles de padres han hecho locuras para conseguir boletas para sus fanáticos hijos. Algunos pagan sumas absurdas a los revendedores y otros participan en todo tipo de concursos de radio para ganarlas. Incluso una madre, Priscilla Ceballos, se volvió tristemente célebre a finales de diciembre. A la señora se le ocurrió, para asegurarse las entradas al show, inventar con su hija de 6 años que el padre de la pequeña era soldado y había muerto en Irak.

La jovencita que genera gritos histéricos en sus apariciones es la hija de un cantante de música country, Billy Ray Cyrus, quien sólo logró un gran éxito a principios de los 90. Por esa misma época tuvo a la hija mayor de su segundo matrimonio, a quien llamó Destiny Hope Cyrus. La niña, a quien su padre llama Smiley Miley, comenzó a mostrar talento desde muy pequeña, cuando solía escaparse de las manos de su madre para acompañar a su papá en los conciertos. A los 11 años se enteró de las audiciones de la cadena Disney para encontrar a su siguiente estrella. En un principio pensaron que Miley era muy joven. Pero después de inundar a los productores con cintas de video en las que bailaba y cantaba, fue escogida entre 1.000 niñas para protagonizar la serie. Toda la familia se trasladó de Nashville, Tennessee, a Los Ángeles.

Hannah Montana se encuentra al aire desde mediados de 2006. En una época en que la industria de la música vive una fuerte caída en las ventas de discos, Cyrus ha sacado dos álbumes en menos de ocho meses que han vendido millones de copias. Cualquier objeto, video o prenda de vestir que lleve el logo del programa o su cara es muy cotizado.

Esta técnica no es nueva para Disney, que se ha convertido en el gran creador de fenómenos infantiles y juveniles. Aunque Montana quizás es la que ha logrado el éxito más avasallador, antes de ella se crearon imperios económicos con proyectos como Lizzy McGuire, que lanzó a la fama a Hillary Duff; The Cheetah Girls, por supuesto las exitosísimas películas de High School Musical y Patito Feo, para Latinoamérica. Con historias aspiracionales en las que personajes sencillos logran hazañas maravillosas, acompañadas de canciones pegajosas y coreografías movidas, han conquistado un segmento de la población que es un gran consumidor. La audiencia del Disney Channel se compone básicamente de personas de entre 6 y 13 años que son conscientes de la moda, buscan personajes a quienes admirar y que ante todo ya no quieren ser tratados como niños pequeños.

Para los papás, este canal es un terreno seguro. "Hannah Montana no es un personaje petulante que pisotea a los demás para lograr sus objetivos. Además no es violento", asegura Patricia Molina, madre de Laura, una pequeña de 10 años que no se pierde el programa todos los días a las 6 de la tarde. Además, Miley actúa en la serie al lado de su padre en la vida real, que también hace el papel de su papá en la serie, lo cual manda un mensaje positivo a los adultos que están pendientes de lo que ven sus hijos en televisión.

El personaje ficticio de Miley Stewart trata de llevar una vida normal a pesar de ser la jovencita más famosa que existe. Para esto se disfraza en sus shows como Hannah Montana, pero sus mejores amigos, Lily y Oliver, conocen la verdad y la apoyan incondicionalmente. Su padre es su mánager y también aboga por esconder la identidad de su alter ego artístico. Pero como Miley debe cumplir con dos trabajos bastante exigentes, sus calificaciones académicas no suelen ser las mejores. Ella tampoco es muy popular entre sus compañeros de colegio que la consideran una 'ñoña', mientras adoran a Hannah. Por eso más de una vez ha estado tentada en revelar el secreto. Casi como una superheroína para las nuevas generaciones.

"Puede parecer saludable, pero no lo es. Quizás el personaje tiene la oportunidad de vivir una vida normal de día, pero a Miley Cyrus le están robando su adolescencia. Además se les enseña a las nuevas generaciones a venerar a las celebridades, porque lo que hace especial a Hannah es que es famosa, ese es su superpoder", aseguró a SEMANA Kathleen Sweeney, autora del libro Maiden USA: Girl Icons Come of Age (Doncellas USA: Las niñas ícono crecen). Voces como esta se alzan al ver que el mágico mundo de Disney fue también el que lanzó a la fama a algunos personajes que hoy están pasando por su peor momento personal y profesional. Entre los antiguos miembros del Mickey Mouse Club se encuentran Justin Timberlake, Christina Aguilera y, por supuesto, Britney Spears. Otra joven estrella creada por esta empresa es Lindsay Lohan.

Spears y Lohan, después de llegar a la cúspide a muy temprana edad, se han convertido hoy en los más claros antiejemplos para las nuevas generaciones. Sus problemas de adicción y locura son el pan diario de los tabloides. A la primera se le prohibió ver a sus hijos durante meses, y la segunda acaba de posar desnuda para la revista New York después de salir de rehabilitación.

Por supuesto Hannah/Miley parece un oasis en un desierto de desilusión. Una niña muy talentosa que se ha ganado al público con una magnífica presencia escénica y una gigantesca sonrisa, bajo la mirada cautelosa de su madre mánager y su padre famoso. ¿Acaso no fue esa la misma imagen que vendieron Britney y Lindsay a sus fans durante varios años? La esperanza de sus seguidores es que Cyrus logré romper con el fatídico esquema y mantenga su salud mental a pesar de las presiones del éxito a tan corta edad. Aunque los antecedentes dentro del mundo del espectáculo estén en su contra.

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