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| 8/11/1986 12:00:00 AM

PEQUEÑO GIGANTE

Webster, el niñito adoptado de los sábados por la noche, tiene 15 años y encabeza una corporación para negociar sus millonarios contratos

Es pequeño, pequeñísimo, pero los comentaristas de televisión en Estados Unidos, encantados, fascinados con su personaje cálido e irreverente de la serie semanal "Webster" (la cual se pasa también en Colombia, los sábados por la noche), sostienen que cada pulgada de su escasa estatura equivale a yardas y metros de las otras figuras del espectáculo y que él sale ganando.

Tiene quince años (en televisión su personaje no pasa de los siete) sufre de un trastorno endocrinológico que sólo hasta ahora le ha permitido la segunda dentición y se llama Emmanuel Lewis, cabeza visible de una empresa muy próspera que se llama, obviamente, Emmanuel Lewis Entertainment Enterprises, Inc., con oficinas propias en los estudios Paramount, dentro de las cuales el chico tiene una habitación para maquillarse y vestirse, un cuarto con juegos electrónicos y otra habitación donde la madre y los hermanos (también muy pequeños), lo ayudan a responder las centenares de cartas que llegan todos los días.

Esa corporación que lleva el nombre del pequeño actor es manejada con puño de hierro por su madre, Margaret Lewis, quien no lo pierde de vista y un agente o representante, quien no lo contradice en nada, pero logra que las cosas se hagan al derecho. El chico habla como una persona grande. Sabe qué películas están programadas para los próximos meses, sabe cuánto gana pero no lo dice, comenta con alegría los resultados de "Perdido en Londres", un especial que filmó con la CBS y dice en tono muy serio: "Quisiera hacer un drama pero necesito encontrar un buen escritor de argumentos. ¿Ustedes creen que puedan recomendarme alguno?".

Ambicioso, convencido de que su carrera apenas comienza, cuando le hablan del futuro se encoge de hombros y resume sus aspiraciones: "Quiero producir, quiero dirigir, quiero escribir mis propias películas. Y actuarlas". Pero como el cine y la televisión no lo son todo, entonces añade: "Claro, quiero aprender muchas cosas, quiero ir a la uníversidad y aprender administración y negocios. Pienso que conocer sólo un aspecto del cine, es conocer una sola cara del negocio, quiero saber cómo invertir, cómo poner mi dinero a producir más".

Para millones de niños norteamericanos, Lewis es un idolo y recientemente estuvo en la Casa Blanca grabando un especial al lado del presidente Reagan, Chariton Heston, Dean Martin, Burt Reynolds y otras estrellas. Se sentía cómodo y sus amigos no lo protegieron ni le dieron un trato preferencial. Eso le gustó, que no lo consientan, que no traten de protegerlo demasiado. Para las navidades recientes apareció en más de seis programas, incluyendo uno con Mr. T. y Bob Hope y él sabe que es una estrella pero trata de seguir siendo el mismo niño, el hijo de una modesta familia de Brooklyn.

A los once años tuvo su primera aparición en público, con un comercial en televisión de las hamburguesas Burger King. Millones de niños y adultos quedaron impactados por ese rostro que era une mezcla de ternura, malicia y candor. Por supuesto, eso no fue suficiente su madre comenzó a moverse, habió con varios productores, fue a Hollywood hasta cuando el proyecto de "Webster" se hizo realidad. El tamaño, el humor, la agilidad mental, la agresividad del chico, hicieron que los productores le tomaran afecto e interés.

El muchachito sabe que sin él, no hay serie y la ABC sabe al mismo tiempo que sin serie, los viernes a las ocho de la noche, no entran los dos millones de dólares que por concepto de ventas a las estaciones locales, se contabilizan todas las semanas, por esa media hora. El, según el semanario T. V. (Tuide, es el príncipe de los programas familiares.

La dramática pregunta que todos se hacen es: ¿qué pasa si crece?
La madre y los productores de la serie están tranquilos; si crece, de todos modos seguirá interpretando un niño pequeño. Además, añaden, que sea pequeño no importa: ponen el caso del ídolo actual de los jóvenes norteamericanos, Michael Fox, quien también es de corta estatura aunque normal.

Webster, el muchachito que se rebela contra sus padres adoptivos, el niño que moja la cama cuando está nervioso, tiene otras temporadas para su serie: haciendo maldades, escapándose, encerrándose en su habitación llena de osos. --
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