Miércoles, 7 de diciembre de 2016

| 1998/03/09 00:00

PERIODISTA EN LA RED

El escándalo sexual de Bill Clinton puso en la mira a Matt Drudge, un periodista cibernético famoso por robar información.

PERIODISTA EN LA RED

El escándalo sexual del presidente Bill Clinton y su supuesto affaire con Monica Lewinsky no sólo ha generado las más agitadas controversias políticas y legales. También puso sobre el tapete el uso de Internet como medio de comunicación y, sobre todo, colocó en la mira a un oscuro personaje desconocido: Matt Drugde, un periodista cibernético que, desde hace dos años, tiene una página en la red mundial, 'Drudge Report', en la que además de ofrecer enlaces con los medios de comunicación más importantes del mundo, presenta diariamente un boletín con chismes y noticias.
La polémica se desató hace un par de semanas, cuando Newsweek decidió no publicar un gran informe sobre la relación sexual del Presidente de Estados Unidos con una practicante de la Casa Blanca. Varios de los grandes medios estaban tras la noticia, pero el que más cerca había estado de completar las piezas del rompecabezas era, sin duda, la prestigiosa revista. El sábado 17 de enero, la historia estaba lista para su publicación. Sin embargo, al considerar la gravedad de las acusaciones de obstrucción de la justicia hechas contra el Presidente, el comité editorial decidió guardarla y dar más tiempo a los reporteros para confirmar los datos. Pero cuál no sería la sorpresa de los directivos de Newsweek cuando se enteraron de que esa misma historia y su decisión de no publicarla habían hecho camino hacia el 'Drudge Report'.
El miércoles 21, cuando miles de norteamericanos conocieron el escándalo Clinton-Lewinsky por el Washington Post, pensaron que este diario nuevamente se había anotado un hit. La verdad era otra. A través de su informe diario, Drudge había sido el primero en difundir la noticia a 8,6 millones suscriptores en todo el mundo, a través de la compañía American On Line. No era la primera vez que Drudge les metía un gol a los grandes medios de comunicación. Aunque es básicamente un periodista de farándula, no han sido pocas las oportunidades en que ha 'chiviado' a los reporteros políticos de los más prestigiosos diarios norteamericanos. De hecho, fue quien dio la primicia de que Jack Kemp sería el compañero de fórmula de Bob Dole en su campaña presidencial. Y en julio del año pasado difundió una historia falsa sobre el supuesto maltrato físico que un asesor de Clinton infligía a su esposa y a sus hijos, calumnia que lo tiene enfrascado en una batalla legal de 30 millones de dólares por daños y perjuicios.
Drudge, el hombre que ha hecho explotar la ira de los magnates de la comunicación, era hace dos años un insignificante vendedor en una tienda de regalos de Hollywood. El negocio de la información virtual lo comenzó enviando correo electrónico a los interesados en chismes de farándula. Pero, poco a poco, se convirtió en una especie de oráculo al que todos tenían que consultar. Hoy lo buscan por Internet más de un millón de veces en un mes, tanto o más que el website de CNN o la BBC. ¿Pero cuáles son sus fuentes de información? La respuesta permanece en el misterio, aunque se sabe que Drudge utiliza métodos no muy ortodoxos. Trabaja solo en su apartamento con un par de televisores y un escáner de frecuencias de policía. Pero, sin duda, su principal herramienta es la conexión con Internet. Navega por la red como pez en el agua en busca de cualquier hilo que lo lleve a desenmarañar una gran historia. También cuenta con informantes anónimos que le dejan en su correo electrónico rumores jugosos. Según el propio Drudge, son periodistas de los más importantes medios, frustrados porque sus jefes les cuelgan historias.
En torno de este personaje la opinión está dividida. La mayoría ve con preocupación la falta de rigor con la que Drudge y otros como él publican simples rumores. Aunque Drudge advierte que la credibilidad de sus informes es de 80 por ciento, esa advertencia no lo exime de su responsabilidad de publicar noticias falsas, aunque sea por Internet. Otros van más allá, consideran que Drudge es sólo una prueba de la creciente fuerza que está tomando el periodismo cibernético, un medio en el que cualquiera puede tener su propia publicación con una inversión mínima. De ahí la necesidad de prestar especial atención a un medio tan inmediatista y masivo, dirigido a un público ansioso de recibir noticias que antes no obtenía en los medios tradicionales de información.

¿Tiene algo que decir? Comente

Para comentar este artículo usted debe ser un usuario registrado.