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| 3/14/2004 12:00:00 AM

Por mentirosa

Martha Stewart, una de las mujeres más ricas de Estados Unidos y dueña de un imperio mediático sobre el buen vivir podría ir a la cárcel.

Pero no porque haya cometido uno de los delitos de los que se le acusaba sino por algo mucho peor para los estadounidenses: dejarse coger en la mentira. La investigación contra Stewart comenzó luego de que vendió sus acciones en la compañía de biotecnología ImClone, transacción por la cual ganó 40.000 dólares. Lo hizo justo un día antes de que las autoridades de salud le negaran a la empresa la autorización para producir una nueva droga contra el cáncer, por lo que se desvalorizaron las acciones. Era sospechosa de haber recibido información privilegiada pues su agente bursátil la llamó antes del desplome para avisarle que el dueño de ImClone, Sam Waksal, estaba vendiendo toda su participación en la empresa. Stewart creyó que podría ser condenada porque Waksal fue sentenciado a siete años de prisión por especular en la bolsa con información confidencial, pues sabía del fracaso del tratamiento. Pensando que ella también había hecho algo ilegal mintió a los investigadores: "Yo le dije a mi corredor de bolsa que vendiera mis acciones cuando llegaran a los 60 dólares", afirmó. Lo que no sabía Stewart es que existe una ley que prohíbe mentir a un agente federal incluso si no se está bajo juramento y aunque no se haya cometido ningún otro crimen. De esta manera no la acusaron de uso de información privilegiada sino de mentirosa.
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