Martes, 17 de enero de 2017

| 1988/06/06 00:00

PRISIONEROS DE LA FORTUNA

Dos años después de salir de Haití, los Duvalier siguen teniendo millones pero aún no tienen futuro

PRISIONEROS DE LA FORTUNA

Ningún exilio forzoso es agradable, pero hay gente que alcanza a mitigar la pena. Eso, por decir lo menos, es lo que se puede comentar de las noticias de la semana pasada, las cuales demuestran una vez más que en materia de exilio existen todos los casos posibles... y el de Jean Claude Duvalier.

En efecto, al cumplir algo más de dos años desde que salió de Haiti en un avión de la Fuerza Aérea norteamericana, el detestado "Nene Doc" ha dejado en claro que todavía no ha aprendido el significado de los términos moderación y recato. Esa conclusión sale después de mirar los resultados de las investigaciones preliminares adelantadas por el gobierno haitiano contra el ex dictador caribeño, quien reside en una elegante villa en la población de Mougins, al sur de Francia. A pesar de vivir en un estado de semi-reclusión, Nene Doc mantiene un ritmo de gastos que demuestra que todavía conserva parte de los 600 millones de dólares que él y su familia (según el gobierno haitiano) sacaron de la isla en casi 30 años de mandato.

Esconder semejante cantidad de dinero no es fácil. Al fin y al cabo el gobierno haitiano ha logrado "capturar" ciertos bienes tales como un yate (el Niki) en Miami, una cuenta de banco con 200 mil dólares en Nueva York, un apartamento en las Torres Trump en la misma ciudad y un "modesto" castillo en Francia.

No obstante, Duvalier está probando ser más astuto de lo que muchos se imaginaban. A pesar del ritmo de gastos que el dictador y sobre todo su esposa Michele Bennett llevan, es dificil probar dónde está el dinero que tiene la pareja.

Lo que sí es indiscutible es que gastan a manos llenas gracias a la existencia de ciertas "manos invisibles".
La villa Mohamedia (tal es el nombre de la residencia) es propiedad de un miembro de la familia real árabe y habría sido conseguida por el millonario Adnan Khashoggi. Alli, los Duvalier sólo pagan los gastos de funcionamiento (teléfono, agua, gas y electricidad) del sitio.
Para evitar cualquier investigación sobre cuentas bancarias, todos los pagos se hacen en efectivo. Las cantidades no son nada despreciables. En diciembre, la pareja canceló "en rama" una cuenta de teléfono por 58 mil francos (casi tres millones de pesos).
De la misma forma son pagados los guardaespaldas, los criados y los comerciantes del lugar. En el exclusivo restaurante Moulin de Mougins un ayuda de los Duvalier cancela en billetes de 500 francos las cuentas de un sitio donde el menú cuesta algo más de 26 mil pesos colombianos por persona.

El sistema es también utilizado por Michele para sus compras. A pesar de decir que salieron sin dinero de Haití, la que se autodenominaba la Eva Perón de su país tiene los mismos gustos de antes. Los investigadores han encontrado que la esposa de Nene Doc canceló en diciembre una cuenta de 83 mil dólares al joyero Boucheron, quien en una cuenta independiente recibió otros 327 mil dólares de la misma fuente.

Michele continúa con su gusto por la buena ropa, especialmente la de Givenchy. En noviembre del año pasado la señora Duvalier pagó una factura de 962.100 francos a la casa de modas francesa. La suma equivale a 500 veces el ingreso per cápita en Haití.

Todas esas cifras, y varias más, han sido recopiladas en cerca de 10 mil páginas de texto por la firma de abogados neoyorquinos Stroock and Stroock and Lavan, quienes han sido encargados por el gobierno haitiano de recuperar los bienes que los Duvalier sacaron de la isla. En ellos se observa que el dictador tiene la mania de gastar desde hace rato. El 19 de julio cuando era presidente de por vida, ordenó debitar una cuenta bancaria del ministerio de Defensa para pagarle una factura al modisto Francesco Smalto en Paris.

A pesar de todas esas pruebas, el problema consiste en que ha sido difícil encontrar de dónde sacan el dinero los Duvalier. Buena parte de los esfuerzos han sido bloqueados por los abogados de la pareja uno de los cuales, Sauveur Vaisse recibió en 1987 pagos por 425 mil dólares.

Según los primeros análisis, todo se hace a través de una maraña de cuentas bancarias manejadas por los parientes de las familias Duvalier y Bennett. No obstante, la madeja no ha podido ser desenredada. Hace unos meses, la cuenta de Ronald Bennett --un hermano de Michele--logró ser congelada en París. Sin embargo, los investigadores sólo encontraron en ella 4.800 francos, suma gastada por la pareja en menos de un día.

Ciertas extrañas transacciones en finca raíz no han podido ser impedidas. Simone Duvalier, hermana de Jean Claude, compró por 12 millones de francos un apartamento en la exclusiva Avenue Foch en París, el cual vendió poco después a Max Dominique, un haitiano que estuvo casado con otra hermana de Nene Doc. El resto de operaciones se maneja así. A pesar del celo de las investigaciones la verdad es que la pareja sigue gastando a manos llenas, sin que se sepa quién es el proveedor del dinero.
Es tal vez esa la razón por la cual los Duvalier siguen tranquilamente en su villa francesa. Junto con sus servidores, sus joyas y sus autos (un Lamborghini, un Ferrari, un BMW 5351, entre otros) Nene Doc y su esposa son la pareja de exiliados más rica de Francia. Todo eso, a pesar de que al dictador se le negó el asilo político hace unos meses y de que su estatus de inmigrante es, cuando menos dudoso.
Tal como anotara hace unos días el diario parisino Le Monde, Jean Claude Duvalier "es uno de esos raros extranjeros sin papeles a los que nadie molesta".--

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