Domingo, 11 de diciembre de 2016

| 2000/10/09 00:00

Puntada con dedal

Puntada con dedal

El más grande sueño de todo diseñador de moda es mostrar algún día sus vestidos en las pasarelas de París. Pero por lo general es un sueño esquivo que en ocasiones se vuelve imposible porque llegar allí resulta tan complicado como conquistar la cima del Everest. Y lo es porque esa ciudad sólo tiene espacio reservado para unos pocos: los más creativos y talentosos. La gran noticia, sin embargo, es que una colombiana, Silvia Tcherassi, está a punto de entrar en ese exclusivo mundo de la moda. La casa Pierre Balmain, de París, le acaba de hacer una propuesta a esta joven diseñadora barranquillera para que sea la creadora de su colección prêt à porter durante los próximos dos años.

El ofrecimiento es de una dimensión enorme pues Silvia se convertiría en la primera latinoamericana en aterrizar sin escalas en una de las cinco casas de diseño más prestigiosas de París, algo que hasta el momento sólo ha conseguido Oscar de la Renta. Además se codearía con diseñadores de la talla de Tom Ford, Stella McCartney y Narciso Rodríguez, quienes tienen bajo su tijera las colecciones prêt à porter de las casas Gucci, Chloe y Loewe, respectivamente.

Para Alicia Mejía, directora de Inexmoda, esta propuesta es equivalente a un premio Nobel pues llegar a París, la ciudad que rige los destinos de la moda en el mundo, puede ser la consagración de un modisto.

La noticia no extrañó a quienes han seguido de cerca su trayectoria pues desde el comienzo de su carrera sabían que Silvia iba a llegar lejos. Por eso la verdadera historia de este triunfo comenzó hace 10 años, cuando ella montó en un garaje de Barranquilla un local para confeccionar su ropa. Allí diseñó unas camisetas con metidos en cuero que causaron sensación entre sus amigas. El éxito fue tan grande que pronto se lanzó a exhibir parte de sus creaciones en las boutiques de la ciudad. Un año después participó en Colombia Moda 91 y en esa oportunidad Lola Gavarrón, una de las más respetadas periodistas españolas de moda, visitó el show. Cuando vio los diseños de Silvia le dijo a Alicia Mejía con un tono de convicción: “Ella va a ser internacional”.



Amor a primera vista

Sólo se necesitó un poco de tiempo, mucha dedicación y una pizca de suerte. Después de participar durante los últimos nueve años en pasarelas y ferias en Colombia, Miami, Nueva York, Italia y otros lugares del mundo, Silvia viajó a Medellín el pasado mes de agosto para mostrar su colección en la feria Colombia Moda. En ese evento coincidió con Alain Hibelain, presidente de Balmain, quien vino a acompañar a Oscar de la Renta, el dominicano que diseña la línea de alta costura para esta marca.

El empresario venía cazando talentos desde hace cinco meses para su línea prêt à porter, pues había decidido prescindir del diseñador francés Gilles Deufourge ante el poco éxito de su primera y única colección con la marca, en marzo pasado. Tanto De la Renta como otras personas cercanas a Hibelain ya le habían resaltado las cualidades de esta diseñadora. Le habían hablado de su gran talento, de su creatividad y de la gran habilidad para mezclar colores y materiales. Incluso la esposa de Hibelain había visitado una de sus tiendas, de donde no salió con las manos vacías. Cuando pagó por tres de sus diseños manifestó: “Esta mujer tiene que estar en Europa”.

Pero cuando Hibelain vio la colección en la pasarela quedó totalmente fascinado por su propia cuenta. Esa noche se le oyó comentar en una comida que él tenía muchas ideas para ella. Sin perder tiempo, al otro día en la mañana, se reunió con la diseñadora y su esposo, Mauricio Espinosa, y le lanzó la propuesta. “Yo fui la primera sorprendida, dice Silvia. Mi meta más próxima era Nueva York. París para mí era lo máximo pero nunca pensé que podía llegar allá saltándome tantas etapas”. La oferta fue reiterada durante la visita de Bill Clinton a Cartagena, a donde Hibelain fue invitado por la Presidencia de la República. La noticia la dio a conocer Marta Lucía Ramírez, ministra de Comercio Exterior, en una rueda de prensa, después de la reunión que tuvieron los funcionarios del gobierno con empresarios extranjeros. “Alain Hibelain quedó encantado con Silvia, pero también con todo el potencial de Colombia en el sector de la moda”, dijo la funcionaria.

El papel de esta couturière en Balmain sería crear cuatro colecciones prêt à porter, dos para primavera-verano y dos para otoño-invierno. La línea prêt à porter, a diferencia de la haute couture, que está hecha a la medida del cliente, es la que se confecciona para un público más general. Como su nombre lo indica, se encuentra a disposición de los clientes y está lista para llevar en las tiendas más importantes del mundo.

El contrato le permitiría seguir trabajando para su propia marca y atender las cuatro boutiques que tiene en Colombia y la que abrió en Miami. No obstante, tendría que pasar largas temporadas en París para hacerse cargo de las colecciones Balmain.

Si este contrato se concreta nadie duda del éxito que la colombiana tendrá en París. “Le va a ir muy bien porque el corte que tiene es impecable, sus diseños tienen una excelente caída y porque su estilo es muy internacional”, dice Martha Isabel Espinosa de Lara, directora de la revista Carrusel.

Mientras tanto Silvia continúa en conversaciones con la casa Balmain para cerrar el contrato. Pero aun si no llegan a un acuerdo, piensa que el sólo hecho de recibir la propuesta ya ha sido gratificante. Y la verdad es que no sólo lo ha sido para ella sino para todo el país, que con esta noticia ha encontrado una excelente estrategia para mostrar una imagen más amable de Colombia en el exterior.

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