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| 6/1/2003 12:00:00 AM

"Quiero hacer salsa que haga pensar a la gente"

Yuri Buenaventura sigue dando de qué hablar en Francia con su salsa cargada de mensaje. En 'Vagabundo', su nuevo álbum, canta en francés.

El lugar de la entrevista lo escogió él: el célebre Hotel Lutetia, que sirvió de cuartel general a la Gestapo durante la ocupación alemana de París. A Yuri le gusta estar en lugares cargados de historia y aportarles un poco de su energía: "La energía de la gente llena los espacios. Igual pasa con la música". Tiene un acento vallecaucano, habla y se viste con sencillez, una sencillez que hace parte de su deseo por preservarse del show business a pesar de ser uno de los cantantes latinos que más discos vende en Francia. Herencia africana, su primer álbum, fue disco de oro en 1998, con la adaptación en ritmo de salsa de Ne me quitte pas, de Jacques Brel, una de las canciones más tristes del repertorio francés.

Yo soy, su segundo álbum (1999), no tuvo el mismo éxito del primero pero fue disco de oro -más de 100.000 ejemplares vendidos-, y en Vagabundo, su más reciente álbum, que acaba de salir al mercado en Europa, mantiene su interés por la fusión. En este trabajo incluye cuatro temas de tango, interpretados por músicos que tocaron al lado de Astor Piazzola. También participaron en la grabación de este disco integrantes del Gran Combo de Puerto Rico y Cheo Feliciano.

SEMANA: ¿Por qué decidió cantar en francés? ¿Es compatible este idioma con la salsa?

Yuri Buenaventura: Al principio interpretaba canciones de otros autores en español y la gente quería saber qué decía la letra. Durante los conciertos traducía las canciones para el público, hasta que decidí cantar algunas de ellas directamente en francés. Ahora me lancé a componer en español y un poco en francés. Pero no es fácil.

SEMANA:Usted vino hace 15 años a Francia a estudiar economía, ¿cómo llegó finalmente a la música?

Y.B.: Cuando era estudiante trabajaba para sostenerme en un restaurante de comida rápida. Luego toqué bongos en el metro y poco a poco fui conociendo músicos que me invitaron a trabajar con ellos como cantante y corista. La música fue tomando cada vez más espacio en mi vida y terminé dedicándome a ella por completo.

SEMANA: ¿Ya había tenido experiencia como músico en Colombia?

Y.B.: En Buenaventura todos somos cantantes o percusionistas, pero es difícil encontrar pianistas o trompetistas porque no hay conservatorio.

SEMANA: Su música se ha caracterizado por traer un mensaje. ¿Cuál es la reflexión que aporta su nuevo disco?

Y.B.: En él abordo el tema de la guerra y de la posición de América Latina frente a Estados Unidos, pues considero importante que como latinoamericanos conservemos nuestra autonomía de pensamiento. Debemos sentirnos no solamente orgullosos de la naturaleza colombiana y de nuestra gente sino también de nuestras acciones y de nuestro pensamiento; ser un arroyo con cauce propio y no un arroyo que le da sus aguas a otro río que en lugar de darle fuerza absorbe sus aguas.

SEMANA: ¿Ha sido difícil abrirse un lugar entre el público francés?

Y.B.: Aquí el mercado es difícil, no lo invitan a uno a participar a un programa si no hay un verdadero reconocimiento del trabajo. Una cosa es ser un producto comercial que se consume siguiendo una moda y otra cosa es escoger un producto de manera consciente. La gente se va a cansar un día de tanto consumismo, de que la publicidad les diga qué comprar. Por eso mi música va dirigida a gente que no sólo quiere divertirse, sino también reflexionar sobre lo que pasa en el mundo. Ese es mi sueño, hacer música que transmita fe en el futuro, divierta y, al mismo tiempo, haga pensar a la gente.
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