Miércoles, 7 de diciembre de 2016

| 2000/10/30 00:00

Regresa el terror

‘El exorcista’ vuelve al cine con nuevas imágenes que fueron editadas de la versión original. Veintisiete años después la película sigue aterrorizando tanto a los espectadores como a la crítica.

Regresa el terror

Una fila interminable de personas se agolpa a la entrada del Teatro Metropolitano de Roma. No importa que llueva a cántaros ni que los relámpagos y rayos hayan obligado a los turistas a abandonar la plaza cercana al cinema. Lo único que importa en ese momento es entrar a la sala en penumbra y observar sin pestañear los 11 minutos inéditos de la versión original de El exorcista. Afuera, en el marco de la plaza, dos iglesias del siglo XVI coronadas con cruces de dos metros se estremecen con la tormenta. De repente un rayo cae sobre la cúpula de una de las edificaciones desprendiendo su cruz. Asustadas por el estruendo las personas que están en la fila del teatro se precipitan hacia la plaza para presenciar un panorama perturbador. La pesada cruz de 400 años de antigüedad por poco acaba con la vida de nueve personas que caminaban por la plaza.

Aunque el mal clima fue el responsable del accidente muchas personas calificaron el suceso como una obra del mismísimo demonio. ¿Macabra coincidencia?

Lo ocurrido en Roma hace un par de días es la prueba fehaciente de que El exorcista sigue atemorizando a los espectadores de todo el mundo sin importar que hayan pasado casi tres décadas desde su estreno.

Este clásico del terror regresa a las salas de cine gracias a la gestión de la Warner Brothers y del director William Friedkin, quien finalmente decidió reeditar la película e incluir las escenas que se habían desechado de la versión original por ser demasiado impactantes para la época.

Los polémicos 11 minutos, inspirados en los sucesos narrados por el escritor William Blatty en su novela El exorcista, muestran cómo Regan, la niña poseída interpretada por Linda Blair, se contorsiona hasta quedar como una araña y baja las escaleras boca arriba. En la segunda secuencia Regan se masturba con un crucifijo hasta sangrar y luego intenta que su madre le practique sexo oral. Como era de esperarse, no faltan las desagradables imágenes de vómitos verdosos y los extenuantes enfrentamientos entre los exorcistas y el espíritu inmundo. En cuanto a la parte técnica, la versión 2000 fue reeditada digitalmente y se le añadieron nuevos efectos de sonido que transformaron el audio original en seis pistas que, al ser transmitidas por altoparlantes, le dan al espectador la sensación de estar en la mitad del infierno.

Al parecer hoy en día las imágenes siguen siendo bastante estremecedoras y desde el pasado 22 de septiembre varios sectores de la sociedad han sentado su voz de protesta por la exhibición de la cinta. El rechazo llegó hasta la Asociación Cinematográfica Americana (Mpaa), organismo encargado de clasificar las películas según su contenido de sexo, violencia y lenguaje, que la censuró por considerarla demasiado intensa. Friedkin no está de acuerdo con las críticas y asegura que la censura no tiene argumentos de peso ya que no hay escenas explícitas de sexo ni de violencia. En declaraciones a Hollywood Reporter el director anunció que tomará medidas legales y que apelará la decisión de la Mpaa pues descalificar una película de horror por ser demasiado miedosa es tan absurdo como prohibir una comedia por ser muy chistosa.

La cinta, estrenada el 23 de diciembre de 1973, obtuvo el Globo de Oro al mejor drama y fue nominada a 10 premios Oscar, de los que ganó dos a mejor sonido y guión. El exorcista narra la historia de Regan MacNeil, una niña de 13 años que de un momento a otro se enferma. Al comienzo su madre, una reconocida actriz, cree que se trata de un caso de personalidad múltiple y la lleva al médico. En vista de que la niña no mejora pide la ayuda de un sacerdote ya que es probable que sus males sean producto de una posesión demoníaca. Pero el joven sacerdote tiene problemas con su fe, así que recurre a un viejo ministro de la Iglesia que lleva varios años luchando contra el Diablo. Juntos se disponen a liberar el cuerpo de Regan en una cruenta batalla entre el bien y el mal.

El exorcista está inspirada en un caso de la vida real ocurrido en Washington en 1949. En ese entonces un joven protestante de 14 años fue poseído por un demonio cuando intentaba comu-nicarse mediante la ouija con el espíritu de su tía fallecida. En el hogar comenzaron a presentarse fenómenos paranormales y cuando el demonio se manifestaba públicamente la piel del niño se transformaba, formando imágenes y palabras. Después de varios tratamientos fallidos la familia pidió la colaboración de sacerdotes católicos y fue preciso que el menor se convirtiera para comenzar el exorcismo. Las primeras sesiones no dieron resultado porque el poseído no tenía la suficiente fuerza para luchar. Finalmente el joven decidió pelear y el exorcista invocó al arcángel San Miguel, quien expulsó al demonio.

La historia fue publicada en los periódicos y cautivó tanto a William Platty que decidió investigar más sobre el tema y en 1971 publicó la novela que se volvería un best seller.

No importa que hayan pasado 30 años, el drama de Regan MacNeil sigue siendo tan aterrador que a más de uno se le revuelve el estómago al recordar cómo la niña gira su cabeza 180 grados. Más escalofriante aún si se tiene en cuenta que este año Friedkin se reunió con Platty para revisar la versión restaurada en la suite de un edificio de la Quinta Avenida de Nueva York. Más exactamente en la suite 666. ¿Macabra coincidencia?

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