Martes, 6 de diciembre de 2016

| 2016/01/16 22:00

La pasión otoñal de Rupert Murdoch y Jerry Hall

Mario Vargas Llosa no es el único. A los 84 años, Rupert Murdoch acaba de anunciar su compromiso con la exmujer de Mick Jagger, Jerry Hall, de 59, solo cuatro meses después de haberla conocido.

El anuncio del compromiso entre Rupert Murdoch y Jerry Hall sorprendió por su bajo perfil. Pero con el tiempo llegaron miles de reacciones. Foto: A.F.P.

Fue amor a primera vista, un latigazo contundente. Rupert Murdoch, el magnate australiano de 84 años, dueño de la poderosa News Corporation y de Twentieth Century Fox, y Jerry Hall, exmodelo, expareja de Mick Jagger y socialité estadounidense 25 años menor, se conocieron hace cuatro meses cuando una hermana de Murdoch y su sobrina los presentaron en unas vacaciones. Cupido actuó con fuerza y aceleró el bote del amor. A los 84 años poco tiempo hay que perder en formalidades, por eso Murdoch le propuso matrimonio a Hall, de 59. Esta aceptó y una nueva feliz y millonaria pareja toma la ruta hacia el altar. Un portavoz de la familia del hombre de negocios dijo al Daily Mail: “Han adorado estos cuatro meses juntos, están emocionados de casarse y expectantes sobre su futuro”.

El anuncio no tuvo lugar en una rueda de prensa ni vino acompañado de bombos o platillos. La pareja publicó su compromiso en un aviso pequeño en la página de Matrimonios y Decesos del diario The Times, de Londres, uno de los diarios más prestigiosos de la News Corporation. La prensa al comienzo no detectó la noticia, pero luego se desató como una avalancha. Publicaciones serias y tabloides por igual han registrado detalles sobre la nueva pareja sensación, especialmente en el Reino Unido, Estados Unidos y Asia.

Soledad, no gracias

Esta no será una experiencia novedosa para Murdoch. Se ha casado tres veces, pero como cada matrimonio duró como mínimo una década, no se le puede tildar de casanova. Lo hizo por primera vez en 1955, con la aeromoza Patricia Booker, con quien tuvo a Prudence, su primera hija. En 1966, un año después de separarse, se casó con la periodista escocesa Anna Torv, de quien se enamoró tras una entrevista que ella le hizo para un periódico en Sídney. La relación se extendió y echó raíces profundas, tuvieron tres hijos y por más de 30 años fueron el uno para el otro. Pero en 1999 separaron sus caminos, y se asegura que el divorcio le costó al australiano unos 400 millones de dólares. Su esposa tenía derecho a dos o tres veces esa suma, pero le propuso un negocio que el magnate aceptó. Estaba dispuesta a renunciar a buena parte de lo que consideraba que debía recibir, siempre y cuando Murdoch aceptara que solo sus tres hijos controlaran el conglomerado empresarial, y que cualquier descendencia posterior tendría los mismos derechos económicos, pero no participarían en las decisiones.

Lo cierto es que el magnate no soporta estar solo. La tinta de su segundo divorcio no se había secado aún cuando se enamoró de la china de nacimiento Wendi Deng, 38 años menor que él, a quien conoció porque trabajaba en uno de sus canales de televisión. Luego de 12 años ese matrimonio, que le dejó dos pequeñas hijas, llegó a un agrio final cuando Murdoch descubrió que su mujer tenía un affair con uno de sus mejores amigos, el ex primer ministro británico Tony Blair. Este jamás admitió haber tenido el romance con Deng pero nadie le creyó. En todo caso Murdoch pidió el divorcio, lo que probó que hasta a los billonarios se les rompe el corazón. El acuerdo final dejó a Deng un apartamento de 44 millones de dólares en Nueva York, otro en Beijing de 20 millones de dólares, así como una cantidad desconocida en efectivo, acordada en el contrato prenupcial.

Más allá de lo económico, que en realidad no le duele pues tiene 12.000 millones de dólares, Murdoch sintió ese golpe, así nunca lo haya confesado. Esta vez se tomó su tiempo para digerirlo. Dos años pasaron hasta que conoció a Jerry Hall. Entonces decidió darse una nueva oportunidad, y para sus amigos este nuevo amor demuestra que a su avanzada edad Murdoch es tan “vigoroso en su vida privada como en los negocios”.

Buscando protección


Jerry Hall nunca se ha casado pero junto a Mick Jagger vivió lo más parecido a un matrimonio. Tuvieron cuatro hijos (Elizabeth Scarlett, James Leroy, Georgia May y Gabriel Luke) y compartieron por años la Downe House, un palacio de 17 millones de dólares en el suroeste de Londres.

Pero estar emparejada con Mick Jagger tenía sus maravillas y sus riesgos. El músico, uno de los más famosos del planeta durante seis décadas y contando, siempre ha sido un mujeriego consagrado. Por eso, si bien aguantó muchos episodios y rumores, la relación se degradó irreversiblemente cuando Hall se enteró por la prensa de que Jagger y la modelo brasileña Luciana Morad acababan de tener un hijo, Lucas, hoy de 16 años.

El golpe fue duro. La modelo confesó que cuando Jagger puso fin a la relación en 1999, después de conocerse en 1977, vivió el día más triste de su vida. Desde entonces, tratando de pasar la página, optó por salir con hombres más jóvenes, boy toys como el productor de películas George Waud y el banquero Tim Attias, que no duraban a su lado más que unos meses. Ninguno sobrevivía la sombra poderosa de Jagger, pues Hall nunca calló que seguía enamorada de él.

Jerry Hall domina los reflectores desde muy joven. Creció como modelo en Estados Unidos y luego saltó a las pasarelas y a una vida glamurosa e intensa en París. Poco después su nombre dio la vuelta al mundo cuando se ennovió con el músico Bryan Ferry (Roxy Music) y, especialmente, cuando lo reemplazó en 1977 por Mick Jagger (The Rolling Stones). En esos tiempos hizo de Londres su hogar y, si bien nunca cambió de nacionalidad norteamericana, parece más británica que el Big Ben.

En 1990, Hall y Jagger celebraron su unión en Bali, pero para el cantante más que un matrimonio fue una gran fiesta de disfraces, y la justicia inglesa acabó por aceptar esa teoría. Así pues, la unión nunca fue legalmente válida pero de todas formas, si se casa con Murdoch, Hall tendrá que cortar su último lazo con Jagger y entregar la Downe House. Considerando que la fortuna de Murdoch pone en ridículo la de un simple millonario como Jagger (352 millones de dólares), no parece que vaya a ser un problema para la rubia.

En Los Ángeles, en el marco de la distendida ceremonia de los Globos de Oro, caminaron juntos la alfombra roja. En la capital del entretenimiento, según informa The Daily Mail, Murdoch pidió la mano de su novia y recibió la buena nueva. La historia se venía cocinando desde octubre, cuando surgieron los primeros rumores y los novios escogieron hacer público su amor en la final del mundial de rugby, en Londres. Quieren ser felices, y no tienen mucho tiempo que perder.

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