Viernes, 9 de diciembre de 2016

| 2006/06/03 00:00

Se apagó la voz

El primero de junio en la madrugada falleció la cantante Rocío Jurado. Su seguidores la lloran y España está de luto.

Rocío Jurado estuvo dedicada a la música durante 45 años de su vida

Tras Casi dos años de lucha contra el cáncer de páncreas, dos operaciones y numerosas hospitalizaciones, Rocío Jurado murió en su casa de Madrid, "tranquila, sin grandes angustias y como ella quería, rodeada de su familia", según dijo su hermano y representante, Amador Mohedano. Quienes más han llorado su muerte han sido su esposo, el torero José Ortega Cano, y los dos hijos que la pareja adoptó en 1999 en Colombia, Gloria Camila y José Fernando. España le rindió un funeral multitudinario y tales fueron la fama y el cariño que Rocío acumuló en sus 61 años de vida, que una calle en Madrid llevará su nombre, en memoria de la cantante española más celebrada de los últimos 40 años.

Hija de una familia pobre, María del Rocío Trinidad Mohedano Jurado nació en 1944, en Chipiona, un pueblo andaluz del sur de España, y tuvo que trabajar como costurera desde los 12 años, tras la muerte de su padre. Pero ella quería ser cantante y se dedicó a participar en todos los concursos posibles. Así llegó a ser conocida como 'La niña de los premios' porque arrasaba con su potente voz. Su carrera despegó en la década de los 60, poco después de radicarse en Madrid.

Su atractivo físico, sumado a su voz prodigiosa y a su temperamento, pronto la llevaron al cine y a los concursos de belleza. Fue elegida 'Lady España' en 1968, y un año más tarde obtuvo el tercer puesto en el concurso de belleza Miss Europa. Pero sus mayores éxitos los consiguió cantando copla, flamenco y canción melódica española. Era la soltera más codiciada y famosa de su país, pero en 1976 se casó con el boxeador Pedro Carrasco, con quien tuvo a su hija Rocío. En 1978, su madre murió a causa de un cáncer de páncreas y Rocío Jurado sufrió una fuerte depresión de la que sólo pudo salir gracias al canto.

En los años 80 llegó su plenitud artística. En aquella época, Rocío Jurado ya era una estrella internacional y en 1985 cantó ante el presidente norteamericano Ronald Reagan. Sin embargo, mientras se expandía su prestigio, su vida sentimental se deterioraba. Los continuos viajes de la cantante y las quejas de su marido terminaron con su matrimonio en 1989 y, tras la separación, Rocío se concentró aun más en su carrera.

Buena parte de las ventas de sus discos provenía de Latinoamérica, un continente que la cantante amó desde siempre. Ya en 1976, luego de su primera boda, Rocío dijo: "Pasaré mi luna de miel en Latinoamérica. Quiero que Pedro me lleve a Puerto Rico, Colombia, República Dominicana, Panamá... Quiero recorrer una buena parte de ese mundo que siempre me ha ofrecido tanto, pues aún tengo presentes mis éxitos en varios países latinoamericanos". Luego admitió que "nuestros viajes a Latinoamérica nos ayudan a cotizarnos más en Europa". Rocío Jurado adoraba las costumbres, las personas y el folclor que siempre calificó como "tan triste y tan alegre al mismo tiempo". Colombia, México y Venezuela fueron los países que más visitó.

Su segundo matrimonio, con el torero José Ortega Cano, la unió mucho más a América Latina, donde su esposo ya era reconocido en los círculos taurinos. Rocío conoció a Ortega Cano en 1992 y se casaron en 1995, en una ceremonia transmitida por televisión y celebrada como "la boda del año". Ambos decidieron llevar una vida más tranquila, con menos giras y presentaciones. Tanto amor sentían por estas tierras, que decidieron adoptar dos niños colombianos en 1999, Gloria Camila y José Fernando. "Cuando nos los entregaron fue para nosotros el día más importante de nuestras vidas", dijo en aquel momento la pareja.

Con el cambio de siglo, Rocío Jurado decidió reactivar su vida artística. Para entonces, los médicos ya le habían diagnosticado un cáncer de páncreas. Se hizo operar en Madrid, en agosto de 2004. En septiembre hizo pública su enfermedad y viajó a Houston, Estados Unidos, donde se sometió a un tratamiento.

Los quebrantos de Rocío unieron a toda su familia alrededor de ella. Ortega Cano, que había anunciado regresar a los ruedos, canceló todos sus compromisos y se entregó por entero a su esposa. En los últimos dos años sufrió varias hospitalizaciones. A pesar de eso, visitó Cartagena de Indias -uno de sus lugares de descanso favoritos- en abril de 2005, para acompañar a su marido a un festival taurino con fines benéficos. "Me alegro infinitamente de hacer este viaje porque cuando se va a algún sitio a hacer una obra de caridad, Dios te ayuda todavía más", dijo entonces la cantante.

A finales del año pasado, Rocío hizo su última aparición en un escenario, cuando Televisión Española presentó el especial Rocío siempre. Poco tiempo después, este concierto apreció como disco, pero la cantante ya estaba tan enferma, que no pudo promoverlo.

Rocío Jurado lo ganó todo como cantante. Grabó más de 30 álbumes y obtuvo cinco discos de platino y más de 30 de oro. En España consiguió numerosos premios, entre ellos la Medalla de Oro al Mérito en Bellas Artes, el máximo galardón que el gobierno español concede a un artista, y en América cosechó reconocimientos en Venezuela, México y Estados Unidos. Su pueblo natal, Chipiona, donde fue enterrada, tiene una estatua suya desde hace varios años y una avenida y una plaza llevan su nombre. 'La más grande de España' deja como herencia su voz, su lucha desde la pobreza hasta la fama y sus canciones que han seducido a dos generaciones de españoles y latinoamericanos.

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