Bárbara Escobar está ansiosa por festejar los 70 años de la Casa de la Madre y el Niño, fundación dedicada a la adopción e inaugurada por María López Michelsen. Las siete décadas no han sido fáciles. En 1942 solo uno de los casi 100 pequeños que custodiaban, encontró una familia y escasamente contaban con un puñado de voluntarias. Sin embargo, la noble labor, explica Bárbara, "se hace con cariño". Por ello, hoy cuenta con más de 50 colaboradoras, mejores instalaciones y un programa que acoge a madres solteras. La celebración es bien merecida. No solo se trata del cumpleaños de la fundación, que se celebrará con un concierto del coro de gospel Harlem Jubilee Singers el 9 de agosto en el Teatro Julio Mario Santo Domingo. Lo que más emociona a la directora es que muchos de los niños que pasaron por la Casa y fueron adoptados por extranjeros, también vendrán a los festejos y se reencontrarán con el sitio que alguna vez fue su hogar.