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| 9/7/2003 12:00:00 AM

Sexo, esteroides y...

Una entrevista concedida hace 26 años podría acabar con las aspiraciones políticas de Arnold Schwarzenegger.

Tal como suele suceder con quienes deciden lanzarse a un cargo de elección popular en Estados Unidos, los medios de comunicación ya han empezado a escarbar en el pasado de Arnold Schwarzenegger. En efecto, desde que el actor decidió lanzarse como candidato a la gobernación de California, a principios de agosto, sus contrincantes -con la ayuda de la prensa- han vuelto a poner sobre el tapete viejos escándalos que por años el actor había logrado acallar.

En agosto de 1977 la revista Oui, propiedad de Playboy, publicó una entrevista de cinco páginas que anunció en portada como "Arnold Schwarzenegger y los secretos sexuales de los fisicoculturistas". En ella, el entonces incipiente actor, habla libremente de drogas, orgías y homosexualidad, algo que va en contravía de su actual imagen de republicano convencido.

En el momento de la entrevista Arnold ya estaba retirado del fisicoculturismo profesional, luego de haber obtenido durante seis años seguidos el título de Míster Olympia, pero su cuerpo perfecto, esculpido por años de gimnasio y, según las malas lenguas, cantidades industriales de esteroides, seguía siendo su principal tema de conversación. Cuando se le preguntó si su pene estaba proporcionado con el resto de su cuerpo Arnold respondió: "Escucho todo tipo de cosas, incluyendo 'Oh, me estás haciendo daño' o 'Eres tan grande'. Pero esto no significa nada, el pene de los fisiculturistas es del mismo tamaño que el del resto de hombres". Además presume constantemente sobre su vida sexual: "Si una mujer se me acerca y me dice que quiere tener relaciones conmigo yo debo decidir si quiero hacerlo. Si acepto, entonces trato de pasar un buen rato y de disfrutar tanto como ella".

Pero la entrevista tiene revelaciones aún más sorprendentes. Schwarzenegger cuenta anécdotas escandalosas del mundo del fisicoculturismo. Por ejemplo, relata cómo alguna vez participó en una orgía con algunos de sus compañeros. "En una ocasión, cuando estábamos entrenando en un gimnasio de California llegó una mujer negra desnuda. Saltamos sobre ella y la llevamos al segundo piso, donde todos estuvimos juntos".

Como si esto fuera poco, Schwarzenegger acaba con algunos mitos sobre la disciplina y las costumbres saludables de los fisicoculturistas. Cuando el entrevistador le pregunta si alguna vez ha utilizado drogas Arnold responde: "Sí, consumo yerba y hachís, pero nada de drogas fuertes. El punto es que hago lo que quiero y no estoy obsesionado con la salud". Y es que si algo queda claro durante la entrevista es que la salud era lo menos importante en su carrera. De hecho afirma con orgullo que el ingrediente secreto de su batido de proteínas es el whisky. Además se declara en contra de la costumbre de algunos deportistas de abstenerse de sostener relaciones sexuales en las horas previas a las pruebas. "No puedo dormir antes de una competencia, así que en vez de mirar al techo me figuro que es mejor encontrar a alguien para tener relaciones, dice Arnold. Y continúa: ¿Cuál es la gracia de construir el cuerpo si no se usa?".

Aún es muy pronto para saber qué efecto tendrá la escandalosa entrevista en los electores californianos. Sin embargo es de esperar que sus contrincantes, que no son pocos, la aprovechen para desacreditarlo. Por ahora Arnold sigue a la cabeza de las encuestas a pesar de no tener un plan de gobierno muy definido y su candidatura ha convertido las elecciones en un asunto nacional del que se ocupan hasta las revistas del corazón.
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