Ventana Modal

Este contenido se reemplaza via ajax por el del html externo.

×

Ventana Modal

Este contenido se reemplaza via ajax por el del html externo.

×

Ventana Modal

Este contenido se reemplaza via ajax por el del html externo.

×

×

| 4/25/2004 12:00:00 AM

Summa cum laude

Nubia Muñoz es una investigadora del cáncer reconocida mundialmente pero desconocida en Colombia. La Universidad Johns Hopkins le acaba de otorgar una importante distinción.

Nubia Muñoz nunca pudo resignarse a perder a un paciente. Cada vez que esto le sucedía el dolor era tan fuerte que a diferencia de muchos médicos no logró acostumbrarse. Por eso decidió dedicarse a la investigación. A pesar de que su nombre sólo es familiar en el ámbito científico, su trabajo en el campo de la epidemiología es reconocido en el mundo entero. Hoy, con casi 40 años de trabajo, siente que está cumpliendo su obligación de salvar vidas, pero masivamente.

La médica colombiana ha coordinado estudios fundamentales sobre la incidencia de agentes infecciosos en el cáncer. Sus investigaciones en cáncer de cuello uterino son la mayor evidencia epidemiológica de que el virus del papiloma humano es su principal causa y gracias a sus descubrimientos se están ensayando algunas vacunas. Sus trabajos en cáncer de estómago demostraron que lo producen la bacteria helicobacter pylori y la carencia de vitaminas. Además en Gambia, África, realizó varios trabajos sobre el cáncer de hígado que afecta a la población, y está en curso un estudio con la vacuna contra la hepatitis B.

La importancia de la doctora Muñoz acaba de ser reconocida por la respetada Universidad Johns Hopkins. El centro educativo anunció que la nombrará miembro de su sociedad de egresados ilustres, un grupo de élite académica mundial en el que ella será la primera colombiana.

Pero si el logro de la doctora Muñoz es excepcional en cualquier circunstancia, lo es más si se tiene en cuenta que ella superó toda clase de dificultades. Nació en un humilde hogar de Cali. Su padre murió cuando ella tenía 5 años y su madre tuvo que emplearse en casas de familia mientras sus cuatro hermanos mayores trabajaban. Gracias a estos esfuerzos Nubia pudo estudiar medicina en la Universidad del Valle y ella les retribuyó pues durante su carrera siempre ocupó el primer puesto. "Yo me esforzaba más para no tener que pagar la matrícula ".

Al graduarse en 1964 empezó su doctorado en patología. Desde entonces la búsqueda de la cura para el cáncer se convirtió en su obsesión. Empezó por estudiar durante dos años el efecto del alquitrán del tabaco en ratones y pudo determinar que el negro es dos veces más cancerígeno que el rubio. Este fue su primer logro.

Una beca en Estados Unidos para investigar en el National Cancer Institute en Bethesda y una especialización en epidemiología en Johns Hopkins antecedieron su entrenamiento en Lyon, Francia, en la International Agency for Research on Cancer, entidad que hace parte de la Organización Mundial de la Salud. Allí estuvo 30 años en los que pasó de estudiante y asistente a jefe de una de las unidades de epidemiología. Es la única investigadora latinoamericana que ha alcanzado este rango y la distinción de científica emérita de esa agencia. Más de 300 artículos publicados en revistas científicas internacionales evidencian su prestigio.

Nubia ha realizado investigaciones en 25 países alrededor del mundo y en las regiones más marginadas, como el desierto turcomano de Irán, donde durante casi 10 años estudió el cáncer de esófago que aqueja a la población. "Si a estas poblaciones les falta el agua y la luz, carencias que viví en carne propia, mucho más la salud. En Tanzania hasta hace poco el presupuesto para la salud era de un dólar per cápita al año. ¿Para qué alcanza?".

Pero la impotencia que siente por las condiciones de estas comunidades le da ánimo para seguir luchando contra el cáncer. Hoy asegura con orgullo que su mayor logro ha sido entrenar grupos de médicos, especialmente latinoamericanos, para que continúen las investigaciones en estas regiones y su cruzada para salvar más vidas.
¿Tiene algo que decir? Comente

Para comentar este artículo usted debe ser un usuario registrado.

EDICIÓN 1851

PORTADA

El doloroso asesinato de 81 líderes (este año)

José Jair Cortés es el más reciente de casi un centenar de líderes asesinados este año sin que el Estado pudiera evitarlo.¿Cómo parar este desangre?