Encarnar a la exprimera ministra Margaret Thatcher, una de las mujeres más odiadas y amadas en Inglaterra, fue una tarea difícil incluso para la estadounidense Meryl Streep, de 62 años, considerada como la mejor actriz viva de la gran pantalla. Según dijo al diario español El País, tuvo que encerrar
se en una habitación con todos sus libros y videos hasta que fue capaz de dormir, comer, respirar y hablar como ella. Y aunque en un inicio los británicos no estaban convencidos de ver a una norteamericana en el papel de Thatcher y algunos sectores se sintieron ofendidos porque se retrataba a la líder conservadora como una anciana con demencia senil, tras el estreno mundial de La dama de hierro la semana pasada, a Streep le han llovido los aplausos, los buenos comentarios de la crítica y hasta los premios. Ya es candidata a los Globos de Oro y favorita al Óscar a Mejor Actriz, en la que sería su tercera estatuilla y su nominación número 17. Además, en la edición 62 del Festival de Cine de Berlín, en febrero, su trayectoria será galardonada con el Oso de Oro honorífico.