Martes, 17 de enero de 2017

| 2003/11/17 00:00

Una farsa

El rescate de la soldado norteamericana Jessica Lynch es recordado por muchos como uno de los episodios más heroicos de la guerra contra Irak.

El Pentágono difundió la historia de cómo el convoy de la joven fue emboscado en Bagdad y cómo ella disparó hasta el último cartucho a pesar de haber recibido impactos de bala y puñaladas. Luego fue liberada por sus tropas en el hospital Saddam, de Nasiriya, en medio de disparos y hasta detonaciones, imágenes que el mundo vio gracias a un video. Pero sólo hasta ahora la propia Jessica cuenta la verdadera historia en la biografía I am a soldier, too: The Jessica Lynch story, escrita por el periodista Rick Bragg. La soldado, de 20 años, considera que el Pentágono manipuló los hechos para presentarla como una heroína. "No disparé un solo tiro. Todo lo que recuerdo es que caí de rodillas y empecé a rezar". Asegura que tampoco fue violada, como se llegó a decir. Pero lo más sorprendente es que el rescate a sangre y fuego fue en realidad una entrega pacífica por parte de los médicos iraquíes, que nunca la maltrataron. Por contar su experiencia Jessica recibió cerca de un millón de dólares.

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