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| 4/2/2010 12:00:00 AM

Una vida de telenovela

La serie basada en la biografía de Marbelle acapara la audiencia colombiana con su mezcla de drama familiar, superación y canciones. Pero la historia verdadera es aún más cruda.

Desde que empezó a trabajar en la telenovela sobre su vida, Maureen Belky Ramírez ha revivido miles de recuerdos. Hace varios meses su papá le envió desde Estados Unidos una maleta con todos los vestidos que lució en espectáculos antes de ser Marbelle, la reina de la tecnocarrilera, cuando se hacía llamar 'Estrellita Romántica'. De todos el que más la impactó fue un pequeño traje de mariachi que usó a los 8 años en Cali para el programa Estrellas del Pacífico, que se emitía por el canal regional. "Lo olí, lo abracé y me puse a llorar. Mi mamá pasó toda una noche sin dormir para bordarlo a mano y tuve la sensación de que jamás la voy a volver a ver cosiendo para mí, que ya no la tengo conmigo". También se le arrugó el corazón al pensar que ahora sería su hija Rafaela, que tiene la edad de Marbelle en aquella época, quien iba a usar prendas parecidas, para personificarla en televisión.

Entonces volvió a su memoria la imagen de una niña solitaria que no tenía amigos porque si quería ser una estrella no podía perder el tiempo jugando. Desde que llegaba del colegio a la humilde casa donde vivían tenía que practicar las canciones de Rocío Jurado y Rocío Durcal con la disciplina militar que le imponía su madre a punta de cariño, pero también con la amenaza de una correa o una chancleta. Y esa era su rutina hasta entrada la noche, de manera que no había ni cómo hacer tareas. "No tuve la niñez que hubiera deseado, porque tenía la responsabilidad de sacar a mi familia adelante. Mi mamá no me dejó ser. Sin embargo, tengo cero resentimientos, porque sin su visión no sería quien soy. No la justifico pero sí la comprendo", admite Marbelle. Quizá lo mismo les ha sucedido a los millones de colombianos que día a día siguen la novela Amor sincero de RCN, dirigida por Rodrigo Triana, el programa más visto de la televisión nacional en la actualidad.

Mónica Agudelo, quien diseñó la historia, considera que esta ha conquistado a la audiencia en gran parte porque con Marbelle no hay medias tintas: "La gente la ama o la odia, pero eso es precisamente lo maravilloso que tiene un personaje polémico: ya tiene un 50 por ciento de televidentes garantizado. Otros la siguen por curiosidad, y a quienes no les gustan ni ella ni la música popular les interesa ver las vicisitudes de una familia colombiana". Cuando en 2008 Jaime Sánchez Cristo, gerente de Vista Producciones, les presentó el proyecto a ella y a Fernando Gaitán, creyeron que era una locura: Estábamos hablando de llevar a la pantalla la vida de una mujer joven, y yo pensaba: '¿Qué se puede contar? ¿Que nació, triunfó, se casó y se separó'. Pero cuando nos sentamos con Marbelle duramos ocho horas y solo alcanzó a contarnos sus tres primeros años de vida".

No era sólo la historia de la cantante lo que convenció a los realizadores, porque como ella lo reconoce, "aunque murió, mi mamá es la verdadera protagonista de todo esto". La pobreza, las frustraciones y el empuje que caracterizan a Yamile, el personaje interpretado magistralmente por Marcela Benjumea, fueron parte de la vida de Yolanda Cardona, el nombre por el que se conocía a la madre de Marbelle. Hija de campesinos paisas, fue criada con mano dura en un hogar de 10 hermanos donde la falta de recursos los obligaba a todos a producir. Cantar rancheras fue siempre su sueño y, según Marbelle, ella lo hacía muy bien. "Nuestras voces eran muy parecidas". A los 14 años tuvo al primero de cuatro niños producto de una relación con un hombre "borracho, vago y violento". Según la artista, más figura paterna para sus medio hermanos fue el agente de Policía Ignael Ramírez, su papá. "Yo fui producto de una relación muy distinta, porque él fue el amor de la vida de mi mamá, pese a que le fue infiel", cuenta Marbelle. Reconoce que al ver esta historia como espectadora ha entendido mejor a su hermana Aída, Nancy en la novela, la encargada de hacerle tantas maldades a Maureen, el único nombre que no fue cambiado para la novela: "Ella todavía recuerda con resentimiento la época en que mi mamá, por ir a trabajar a Buenaventura donde conoció a mi papá, los dejó al cuidado de mi abuela, quien fue muy dura con ellos. Antes de empezar las grabaciones nos tomamos unos tragos juntas y hablamos de lo que me había hecho en esos años, porque para ella yo había sido una 'cagona consentida'. Ahora somos dos mujeres hechas y derechas que sabemos que lo que pasó fue normal en medio de nuestras circunstancias". Tanto es así que la verdadera Nancy le dijo a la actriz que la interpreta que no fuera tan suave: "Métale candela, yo era mucho peor".

Los creativos del proyecto coinciden en que Nancy es la otra gran protagonista. Para Fabiola Carrillo, libretista junto a Rodrigo Holguín, fue muy duro conocer un episodio en que su mamá la pilló en una de sus escapadas con un novio y de castigo la tusó y la sacó del colegio. "Cuando estaba escribiendo me daba cuenta, al hablar con Marbelle, de que cada cosa que me imaginaba había sido más dramática en la realidad".

Para forjar un ídolo
Marbelle asegura que pese a su severidad, su mamá fue una mujer muy cariñosa. Explica que esa aparente preferencia hacia ella se debía a que "vivió en mí lo que ella hubiera querido vivir". Yolanda fue quien explotó el talento de su hija. El primer sueldo de 'Estrellita Romántica' fueron 2.000 pesos en las Fiestas del Mar en Santa Marta. "Mi mamá aceptaba lo que fuera con tal de que me diera a conocer. Por eso me presenté en el bautizo del hijo de un 'traqueto', en la vía a Jamundí. La fiesta estaba adornada con globos gigantes que en su interior tenían un muñeco que yo le había pedido al Niño Dios. Cuando acabé mi repertorio el señor les exigió a los invitados que me dieran buena propina, que yo iba a ser la próxima Claudia de Colombia. Esa noche gané 180.000 pesos, un platal para nosotros. Con eso me compré unas gafas oscuras, tela para mis vestidos pero no mi muñeco". Su horario era bastante particular para una niña: "No faltaban las mujeres despechadas que me contrataban a la una de la madrugada para que les dedicara rancheras a sus maridos. Aunque a veces cantaba, como no teníamos dinero ni para grabar pistas ni para músicos, hacía la fonomímica de canciones de casete. Me sentaba en las piernas de los señores y les hacía gestos de reproche".

Para darle mayor proyección a la carrera de su hija, Yolanda decidió que debían trasladarse a Bogotá. Allí se las ingenió para que Alfonso Lizarazo, entonces presentador de Sábados felices, conociera el talento de la niña, quien participó en el programa varios años. Tiempo después, Maureen se convirtió en Marbelle. Todo se debió a la confusión de los músicos que iban a grabar con ella su primer disco, quienes olvidaron su verdadero nombre. "Decían que sonaba a algo parecido a Marvel Comics". Todavía recuerda el día en que su mamá la despertó emocionada con un radio cuando sonó por primera vez Collar de perlas.

Heroína popular
Es cierto que Yolanda fue la responsable de que a los 16 años la artista comenzara a hacerse retoques en la nariz, liposucciones, maquillaje permanente y engrosamiento de labios. Al respecto Marbelle cuenta con satisfacción que hace poco se sometió a un procedimiento para recuperar la naturalidad de su boca. Pero tampoco olvida que fue su mamá quien le enseñó a tener respeto por el escenario. "Yo crecí viendo en el show de Jorge Barón a estrellas como Paloma San Basilio y Rocío Dúrcal. Ellas se vestían con cosas pomposas, y mi mamá me decía que la mujer que estaba en primera fila y que había pagado para ver de cerca a su artista no podía estar mejor vestida que la propia artista". Marbelle agrega que la adolescencia fue difícil "porque al principio me daban oso los pantaloncitos y las botas que mi mamá me hacía. Hoy sé que aunque muchos me decían 'guisa', para mi mamá, sin haber estudiado, era claro que solo así podía cantar tecnocarrileras, que necesitaba verme distinta a todo el mundo. Creo que tenía razón. Para mí la estrella más grande que ha pisado este planeta es Michael Jackson, el que se ponía medias blancas con zapatos negros, un guante con brillantes y bodies dorados". A Marbelle se le escapan las lágrimas cuando recuerda a Yolanda: "La amo. Todavía hoy cuando me miro al espejo me pregunto si lo que llevo puesto le hubiera gustado".

Ni el cuidado excesivo de su mamá logró proteger a Marbelle de un intento de abuso sexual por parte de un productor musical, ni de un atentado frustrado al finalizar una presentación en Saravena, Arauca, donde, cuenta, le tiraron una granada cuyo seguro no se desactivó. Ella, acostumbrada a apartarle los novios a carterazos, no pudo hacer lo mismo con Royne Chávez, quien era el jefe de seguridad del presidente Andrés Pastrana. Yolanda había llegado al punto de llevar a su hija a una ginecóloga para que le dijera si era o no virgen, porque ante todo le temía a un embarazo de la joven. Por eso le repetía la frase de que Amparo Grisales no hubiera llegado a la cima con hijos. Sin embargo el oficial, que en un principio sedujo a Yolanda al abrirles las puertas a un mundo al que no habían tenido acceso, le arrebató el poder que hasta entonces ella había tenido sobre Marbelle.

La artista lo conoció durante su presentación en San Vicente del Caguán, cuando comenzaron los diálogos de paz. Ese día Royne y alias 'Romaña', el comandante de la guerrilla, empezaron a disputarse su amor. Todo comenzó en medio de su show, mientras interpretaba Amor sincero, cuando Marbelle lanzó un beso al público. Los dos hombres estaban juntos pues hacían parte del esquema de seguridad y cada uno se creyó el destinatario de su gesto coqueto. "Yo no sabía quién era 'Romaña', pero él me mandó llamar a la casa cural y los medios publicaron una foto en la que él me daba un beso en la mejilla. Recuerdo que le decía suegra a mi mamá".

Días después ambos empezaron a llamarla por teléfono pero fue Royne quien la conquistó. Se trató de una relación tormentosa que mojó mucha prensa debido a las acusaciones al oficial sobre incremento patrimonial injustificado, que lo llevó a prisión. Con la franqueza que la caracteriza, Marbelle dice que lo perdió todo: "Por el matrimonio me había retirado casi seis años de la música. Estaba pasando hambre, dispuesta a trabajar en una cafetería, hasta que apareció 'El factor X'". En esos momentos difíciles su mayor apoyo fue Sergio Chaple, un músico cubano, quien desde entonces formó un hogar con la cantante y sus hijas Rafaela y Angie, una prima que Marbelle adoptó hace 13 años cuando era bebé. Él produjo el nuevo álbum de la cantante con los temas de la serie.

Marbelle no siente que esté actuando pues tuvo el valor para representarse a sí misma. Tanto es así que reconoce haber sentido rechazo al hacer escenas con el actor que interpreta a Royne Chávez. La telenovela ha sido como una catarsis y la ha hecho caer en cuenta de todo lo que ha vivido a sus 30 años. "Tuve demasiadas responsabilidades desde muy niña y por eso hoy me siento viejísima".
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