Ventana Modal

Este contenido se reemplaza via ajax por el del html externo.

×

Ventana Modal

Este contenido se reemplaza via ajax por el del html externo.

×

Ventana Modal

Este contenido se reemplaza via ajax por el del html externo.

×

×

| 6/23/2015 6:24:00 PM

Un romance con antecedentes

La vida de Vargas Llosa ha estado marcada no sólo por la gloria literaria, sino por el éxito con las mujeres. Con Isabel Preysler su leyenda queda consagrada.

Para nadie es un secreto que Mario Vargas Llosa siempre ha tenido éxito con las mujeres. O al menos con las más cercanas. Su vida amorosa ha sido un torbellino y hoy, a sus 79 años, con un diploma de doctor honoris causa de la Universidad de Princeton, un premio nobel  y el título de Marqués, Vargas Llosa vuelve a causar revuelo.

Esta vez la protagonista de la novela es la consentida de las revistas de corazón españolas, la modelo y presentadora filipina Isabel Preysler, quien ha conquistado a cantantes, duques y ministros y parece que llega pisando fuerte a la vida del escritor. La noticia de su romance le ha dado la vuelta al mundo, pero ahora cada día aparecen nuevos elementos que ayudan a entender este inesperado desenlace y los intempestivos amores del escritor.

El nobel se casó a los 19 años en primeras y controvertidas nupcias con su tía política Julia, quien lo inspiró para escribir el famoso La tía Julia y el escribidor, en cuyo primer capítulo ella le diría a Marito: “Sólo los enamorados se abstraen así (…) baja de la luna, sobrino”. Pero en el invierno de 1964 llegaría a París Patricia, su prima hermana de 16 años, y nacería un amor irremediable. O así quedó consagrado en la carta que le envió Vargas a Julia desde Perú pidiéndole el divorcio, tras haberse ido a Lima detrás de Patricia: “Es verdad que estoy enamorado de Patricia y sé que no es una novedad para ti. No quiero a nadie más, no querré nunca a nadie más.”

Al parecer, Varguitas, como lo llamaba su tía, no se caracterizaba por su delicadeza al dar por terminadas sus pasionales relaciones. "Un escritor no escoge sus temas, son los temas quienes le escogen", dijo el escribidor. Quizá le pase lo mismo con las mujeres. Ya en 1976 su matrimonio estuvo a punto de estallar por un affaire del nobel con Sussy, una supuesta media hermana con quien se fugó al pueblo catalán de Sitges a vivir un corto idilio. Un detalle de fina coquetería familiar que no logró disolver su matrimonio.

http://static.iris.net.co/semana/upload/images/2015/6/23/432326_18204_1.jpg
Isabel Preysler y Mario Vargas Llosa. Revista ¡Hola!

Sin embargo, cuentan las malas lenguas que si los romances furtivos, reales o inventados por la prensa, no acabaron con la pareja, sí fue un lío de faldas lo que se llevó por delante su amistad con Gabriel García Márquez. El 12 de febrero de 1976,  durante la proyección de La odisea de los Andes en  el Palacio de Bellas Artes de México, el peruano le propinó un puñetazo legendario a Gabo. El fotógrafo Rodrigo Moya consiguió entonces un retrato histórico del colombiano sonriente y con un monumental ojo morado.

La fotografía se hizo pública en el 2007 y las razones del golpe siguen sin confirmarse, lo que la ha ido convirtiendo en leyenda. Lo que sí se sabe es que fue una vez más  por una mujer que se le complicó la vida al nobel. Carmen Balcells, la editora en el epicentro del boom latinoamericano, organizó una comida en Barcelona en el otoño de 1978 a la que asistieron escritores, políticos y artistas catalanes como el director de cine Luis García Berlanga, el novelista Juan Marsé Carbó, los poetas Gil de Biedma y Carlos Barral, el político Antonio de Senillosa, y dos colombianos, entre los cuales estaba el poeta Julio Roca Baena. En esa ocasión se barajaron dos opciones definitivas: o Gabo se le había insinuado a la mujer de Vargas Llosa, o era al revés, pero que el lío era de faldas, era de faldas.

Y es que la vida del nobel ha estado llena de letras, gloria y mujeres, porque así no fueran muchas, cada nuevo amor ha dado de qué hablar. En cuanto al más reciente escándalo, se sabe que Isabel Preysler les ha dicho a los medios que está “abierta al amor”. Se sabe también que el reencuentro entre ambos se dio en un crucero cuando coincidieron sin sus respectivas parejas, invitados por el hijo de Carlos Slim. También, que volvieron a encontrarse en Londres en una fiesta en el Palacio de Buckingham, que se los vio tomados de la mano saliendo de un restaurante en las fotos más publicitadas de los últimos tiempos y que Vargas Llosa ha confirmado una y otra vez estar separado de Patricia, su esposa.

A Vargas Llosa e Isabel se les ha visto reunirse abiertamente en restaurantes y hasta en casa de ella y ha llamado la atención la amistad entre ambas parejas que salían de manera recurrente en las páginas de las revistas españolas, fotografiados en cenas y eventos sociales. Mario y Patricia acompañaron a Isabel en su duelo tras la muerte de su esposo, Miguel, e Isabel estuvo en el cumpleaños de Patricia, a comienzos de este año.  

En este caso se ha especulado que las víctimas de esta historia son los miembros del clan Vargas Llosa: la mujer engañada y los hijos  anonadados por el comportamiento del padre infiel. Pero, a decir verdad, sólo cuando se pongan las cartas sobre la mesa de un probable y millonario divorcio se podrá cantar la misa.
¿Tiene algo que decir? Comente

Para comentar este artículo usted debe ser un usuario registrado.

TEMAS RELACIONADOS

EDICIÓN 1842

PORTADA

La voltereta de la Corte con el proceso de Andrade

Los tres delitos por los cuales la Corte Suprema procesaba al senador se esfumaron con la llegada del abogado Gustavo Moreno, hoy ‘ad portas’ de ser extraditado. SEMANA revela la historia secreta de ese reversazo.