Adele fue la gran protagonista de la noche al conseguir dos Brit, el preciado premio al mejor álbum del año por su trabajo "21" y el reconocimiento a la mejor artista femenina.
La cantante, cuyo disco es el más vendido del siglo en el Reino Unido, estaba agradeciendo, muy emocionada, los premios recibidos cuando el presentador de la ceremonia, el actor James Corden, la interrumpió para que acabara.
Ofendida, la artista de 23 años mostró el dedo corazón -no a la audiencia, sino "a los jefes" del espectáculo, según precisó después- en señal de disconformidad.
Al término de la gala, los organizadores emitieron un comunicado de disculpa en el que explicaban que la interrupción se debió a que la ceremonia "se estaba alargando", presumiblemente debido al largo y errático discurso previo de Damon Albarn, cuyo grupo Blur recibió un galardón por su trayectoria.
"Lamentamos lo ocurrido y enviamos nuestras más profundas disculpas a Adele porque su gran momento se viera cortado debido a que el espectáculo se estaba alargando", dice la nota.
EFE