La salud oral sigue siendo uno de los grandes desafíos del sistema de salud en Colombia. Enfermedades como la caries dental, la enfermedad periodontal y el cáncer oral continúan teniendo una alta prevalencia, mientras persisten brechas de acceso a servicios especializados entre regiones y poblaciones vulnerables. A esto se suman los cambios tecnológicos, los nuevos modelos de atención y la necesidad de formar profesionales capaces de responder a escenarios clínicos cada vez más complejos.
En ese contexto, la formación posgradual se ha convertido en un factor estratégico para fortalecer el talento humano en salud y elevar la calidad de la atención odontológica en el país. Con programas que integran innovación, investigación, práctica clínica y un enfoque centrado en el paciente, la Facultad de Odontología de la Universidad El Bosque forma especialistas con visión integral, liderazgo y capacidad de transformación.
María Rosa Buenahora Tobar, decana de la Facultad de Odontología, explica los retos de la educación avanzada en odontología, el impacto de la inteligencia artificial en la formación, la importancia de las rotaciones hospitalarias y el papel de los nuevos especialistas frente a las necesidades actuales del país.

¿Qué papel cumple hoy la formación posgradual en odontología dentro del sistema de salud colombiano?
María Rosa Buenahora Tobar (M.R.B.T.): Cumple un papel estratégico porque fortalece la calidad de la atención y ayuda a cerrar brechas históricas en salud oral. Colombia sigue enfrentando desigualdades territoriales y una alta prevalencia de enfermedades bucales, como caries dental y enfermedad periodontal, así como el aumento en la incidencia del cáncer oral. En ese contexto, los programas de especialización, maestría y doctorado permiten formar profesionales con mayores competencias clínicas, científicas y humanas para atender casos complejos y ofrecer tratamientos seguros, integrales y basados en evidencia. Además, impulsan modelos de atención centrados en la prevención, la promoción de la salud y la atención primaria, aspectos fundamentales para disminuir la carga de enfermedad oral en el país.
¿Por qué las rotaciones hospitalarias son un diferencial en la formación?
M.R.B.T.: Las rotaciones son fundamentales porque permiten que el estudiante enfrente escenarios reales de atención y desarrolle competencias clínicas en contextos de alta complejidad. Debe integrar capacidad diagnóstica, toma de decisiones, manejo del riesgo y trabajo interdisciplinario. La odontología hospitalaria exige conocimientos especializados y no todos los profesionales están preparados para atender pacientes con condiciones sistémicas complejas o necesidades integrales de salud. Por eso, este componente se convierte en un diferencial importante de nuestra formación posgradual y en una respuesta concreta a una necesidad que tiene actualmente el país.
Además, las rotaciones fortalecen habilidades humanas y éticas, ya que el estudiante entiende al paciente desde una mirada integral y aprende a trabajar de manera colaborativa con otras disciplinas médicas. En la universidad contamos con clínicas propias de alta tecnología y también con escenarios hospitalarios especializados que enriquecen profundamente la experiencia académica.
¿Cómo están incorporando la inteligencia artificial e innovación tecnológica en los posgrados?
M.R.B.T.: La transformación tecnológica en odontología es vertiginosa. Cambian permanentemente los materiales, los métodos, los equipos y las herramientas diagnósticas. Por eso, nuestros programas se actualizan constantemente para responder a esos cambios. Hoy trabajamos con tecnologías como cámaras intraorales, escáneres digitales y sistemas CAD-CAM, que permiten realizar rehabilitaciones apoyadas en impresiones 3D, optimizando tiempos y mejorando la precisión clínica.
La universidad cuenta con un laboratorio de inteligencia artificial en salud donde la odontología tiene una participación importante. Todo esto busca que los estudiantes desarrollen competencias en tecnología, análisis de datos y toma de decisiones clínicas apoyadas en herramientas innovadoras. También estamos impulsando procesos de innovación curricular enfocados en aprendizaje activo, investigación aplicada y atención integral centrada en el paciente.
¿Qué diferencia a los posgrados en Odontología de la Universidad El Bosque frente a otras ofertas académicas?
M.R.B.T.: Uno de nuestros mayores diferenciales es el enfoque biopsicosocial, cultural y bioético que caracteriza a la universidad. Ese modelo permite comprender al paciente de manera integral y no únicamente desde la enfermedad. Nuestros estudiantes aprenden a entender el contexto de cada persona, sus condiciones sociales, sus factores de riesgo, su entorno familiar y sus necesidades particulares. Eso permite ofrecer tratamientos más personalizados y una atención mucho más humana.
A esto se suma una sólida formación clínica y científica, el fortalecimiento en investigación, innovación, trabajo interdisciplinario y toma de decisiones basadas en evidencia. Además, tenemos una apuesta permanente por la internacionalización, la actualización curricular y el uso de nuevas tecnologías aplicadas a la práctica odontológica.
¿Cómo se articulan los trabajos de grado con los grupos de investigación?
M.R.B.T.: La investigación es uno de nuestros pilares. La Facultad de Odontología cuenta con seis grupos de investigación reconocidos en el país, de los cuales tres tienen clasificación A1, el nivel más alto otorgado por el sistema nacional de ciencia y tecnología. Los estudiantes desarrollan sus trabajos de grado vinculados a estos grupos, trabajando directamente con investigadores y accediendo a laboratorios de alta tecnología. Eso fortalece el pensamiento crítico, la innovación y la producción de conocimiento aplicado a necesidades reales del sector odontológico. Muchos de esos proyectos generan publicaciones científicas, participación en eventos nacionales e internacionales y aportes concretos a la mejora de prácticas clínicas, materiales y tecnologías utilizadas en odontología.
¿Cuentan con alianzas para fortalecer la formación práctica y el impacto social de los programas?
M.R.B.T.: Tenemos alianzas con diferentes territorios, alcaldías, hospitales e instituciones de salud que fortalecen tanto la formación académica como el impacto social de nuestros programas. A través de convenios docencia-servicio, los estudiantes acceden a escenarios reales de atención y participan en procesos que responden a necesidades concretas de las comunidades.
También desarrollamos iniciativas orientadas a poblaciones vulnerables. Por ejemplo, contamos con programas enfocados en pacientes con discapacidad y hemos trabajado en municipios como Ubaté para impulsar políticas de atención incluyente en salud oral. Ese trabajo articulado entre academia, investigación y territorio nos permite contribuir a la disminución de brechas y fortalecer la salud pública desde la odontología.
¿Qué tipo de profesional está formando hoy la Universidad El Bosque?
M.R.B.T.: Estamos formando profesionales con una mirada integral, una sólida capacidad clínica y científica, pero también con un profundo sentido humano y ético. Ese es uno de los aspectos que más caracteriza a nuestros egresados. Queremos especialistas capaces de liderar procesos de transformación en salud, incorporar innovación, trabajar interdisciplinariamente y responder a las necesidades reales de las comunidades. Además, buscamos formar líderes que contribuyan al fortalecimiento de la salud pública, la investigación y la innovación en odontología, aportando soluciones sostenibles y pertinentes para el sistema de salud colombiano.
*Contenido elaborado con apoyo de la Universidad El Bosque
