Publicado: 15/01/2013

La obra que enreda al exembajador Moreno de Caro

La obra que enreda al exembajador Moreno de Caro

Las remodelaciones adelantadas en una propiedad suya, que es patrimonio cultural de Bogotá y que funciona como centro educativo, lo tienen bajo la lupa de las autoridades.

“En la carrera séptima número 35 – 58 se está realizando una construcción sin licencia, y además, es patrimonio cultural”, dice un anónimo enviado en abril del 2012 a la página web de la Alcaldía de la localidad de Santa Fe, en Bogotá. La dirección corresponde a la Corporación Universitaria Colombia, ubicada en el barrio La Merced y propiedad del exembajador de Colombia en Sudáfrica y excongresista Carlos Moreno de Caro.

Por el decreto 606 del 2001, la casa de Moreno de Caro es un bien de interés cultural y tiene carácter distrital. En ese sentido, Liliana Ruiz, arquitecta del Instituto Distrital de Patrimonio Cultural, recuerda en el expediente del caso que cualquier intervención en inmuebles declarados patrimonio cultural debe contar con la aprobación de la entidad.

Semana.com tuvo acceso al expediente del caso, que registró la visita que hicieron este lunes los funcionarios  de la Alcaldía de Santa Fe y el Patrimonio, al centro educativo, con el fin de verificar si las obras realizadas en el predio corresponden a reparaciones locativas, como lo asegura la familia Moreno de Caro, o son obras que modificaron el diseño arquitectónico o la estructura original, concepto técnico que estudian los profesionales de la administración local y de Patrimonio.


Marco Antonio Moreno de Caro, hermano del exsenador y apoderado en el caso, asegura que hace unos 50 o 55 años su familia es dueña de esos predios. Las obras se limitan a “reparaciones locativas”, dice. 

En el acta de la visita, el hermano del exsenador constató que la obra comenzó hace dos años: “Sé que la casa está declarada bien de interés cultural, pero por concepto emitido por la Curaduría, no necesitamos licencia, porque son reparaciones locativas. Aquí había vigas de madera, contratamos a un ingeniero y un carpintero, y como era madera de hace mucho tiempo, nos sugirieron cambiarlas por vigas de concreto. Los salones los usan los estudiantes. No hicimos construcción, es una reparación, porque es una universidad”.

En criterio de Fernando Arévalo, ingeniero de la Alcaldía de Santa Fe, la familia Moreno de Caro realizó obras (pisos tercero y cuarto de un edificio) que deben contar con la licencia de construcción. Los hermanos Moreno argumentan que no se requiere dado que -aseguran- la Curaduría Urbana 4 no conceptuó que fuera necesario.

Carlos Moreno de Caro consultó a ese despacho sobre la necesidad de la licencia en caso de realizar “cambio de tejas y materiales de piso, pintura, mantenimiento de escaleras, cambio de puertas y ventanas, instalación de redes hidráulica” y otras reparaciones locativas. La respuesta fue que no se necesitaba esa autorización mientras no se modificara el diseño arquitectónico o la estructura original de los espacios. En ese sentido, la Alcaldía de Santa Fe afirma que los cambios fueron más lejos, y que si la Curaduría hubiera tenido conocimiento sobre la totalidad de la obra, otro sería el concepto.

Para la arquitecta Ruiz, “es claro que (las obras en verificación) no corresponden a la volumetría original”. No obstante, considera que no son obra nueva, debido a que no se desarrollaron en un predio sin edificar. “Existe una ampliación en altura con los pisos tercero y cuarto”. La arquitecta asegura que Patrimonio está interesado en visitar el centro universitario para identificar “todos los elementos ajenos a la estructura original”.


La queja que motivó el proceso provino de un vecino. Aunque las empleadas de la Fundación Fe, contigua a la corporación educativa, aseguran que no reclamaron en ningún momento por el proyecto, relataron a Semana.com cómo vivieron el desarrollo de las obras.

María Elena García, subdirectora de la Fundación Fe, cuenta que “la construcción de los pisos comenzó a mediados del año pasado. (…) Trabajaban día y noche, ahora nuestra vista no es la misma, y por esa construcción, no podemos sacar a los niños a jugar al patio. Un día se cayó algo muy fuerte de los materiales de la construcción, sobre el techo del salón de los bebés y ellos (la Corporación Universitaria Colombia) tuvieron que pagar el arreglo. Durante la obra, nuestro patio tenía desechos de la construcción”.

Semana.com contactó a Marco Antonio Moreno de Caro, quien asegura que en su poder tiene dos silencios administrativos positivos,  a su favor. “Tenemos dos silencios administrativos positivos contra el Patrimonio y la Alcaldía de Santa Fe, los cuales se elevan a escritura pública. Fueron presentados ante la Notaría 29 de Bogotá. Nosotros quisimos estar seguro de las cosas y oficiamos a la Alcaldía y el Patrimonio, pero el instituto no nos respondió. Es absolutamente falso que nos hayan respondido… Qué nos muestren el  documento con la firma de recibido".

El hermano del excongresista asegura que si mintiera, tendría consecuencias penales en su contra. "En los silencios administrativos se hace una declaración extrajuicio y si resulta falso lo que hicimos, tendríamos implicaciones penales. No íbamos a elevar ese silencio si no fuera cierto. Vamos a requerir al alcalde, quien no tiene las copias de los silencios administrativos positivos”, afirma.

Marco Antonio niega una ampliación del edificio e indica que “no se alteró la fachada”. En su opinión, la Alcaldía y Patrimonio “responden a la presión de los medios (...) Deberían mirar a Fogafín (ubicado al frente de la corporación). Este es un año político y por eso se concentran en nosotros". 

El hermano del exsenador agregó que podría haber implicaciones disciplinarias. “Hemos tratado de no pronunciarnos y dejar que avance el desarrollo jurídico. Aquí puede haber implicaciones disciplinarias ante la Procuraduría contra Patrimonio y la Alcaldía, que no tienen toda la información. Las reparaciones querían solucionar un problema de seguridad de los estudiantes, por petición de la secretaría de Salud".

En diálogo con Semana.com, el alcalde de la localidad de Santa Fe, Carlos Rodolfo Borja, precisó que este episodio “no es tema de apellidos”.  “Si hay infracciones urbanísticas, habrá multas o demolición, o suspensión, que es la medida más suave. Aspiro que el fallo se conozca en marzo, si no hay dilaciones. Yo no tengo nada que ver con los Moreno de Caro. No importa si son los Moreno, los López, o los Pérez. Actúo según  lo dice la Ley 810 del 2010, y el desconocimiento de la ley no es excusa. Si ellos logran, dentro del debido proceso, demostrar que son reparaciones locativas, estará bien… Mi compromiso es actuar bajo tutela de la norma en marco del debido proceso”.

Al concluirse la diligencia, la Alcaldía de Santa Fe realizó un sellamiento temporal. Mientras tanto, se espera contar con las aerofotografías, entregadas por Planeación, las cuales evidencian cómo eran los predios unos meses o años atrás. Esta historia seguirá dando qué hablar este 2013, cuando se resuelva otro caso muy similar que debe enfrentar la misma familia. Se trata de la conocida casa verde, también al servicio de la Corporación Universitaria Colombia.                                                                                       
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