Publicado: 24/11/2007

Un lío no muy chico

Un lío no muy chico

La Corte Suprema de Justicia tiene en la mira por la para-política al recién posesionado senador Ricardo el 'Chico' Elcure. Unas grabaciones y el 'Iguano' lo comprometen.

La suerte parece estar echada para el movimiento político Colombia Democrática. Tres de sus más dignos representantes se encuentran actualmente en prisión por el escándalo de la para-política. Ellos son Miguel Alfonso de la Espriella, Álvaro García Romero y Erick Morris Taboada. Entre tanto, su director nacional, Mario Uribe Escobar, renunció a su calidad de senador y su suerte jurídica está hoy en manos de la Fiscalía. Ante semejante hecatombe en los estrados judiciales, cualquiera hubiera pensado que las malas noticias para ese movimiento político eran cosas del pasado.

El jueves pasado, investigadores de la sala penal de la Corte Suprema de Justicia recibieron una serie de grabaciones que comprometen al congresista nortesantandereano Ricardo Elcure Chacón, el 'Chico', quien el pasado 17 de octubre se posesionó como senador de la República, en reemplazo de Mario Uribe. Pero no sólo las mencionadas grabaciones atormentan a Elcure. También la sala penal mira con lupa la declaración que el lunes pasado entregó en Barranquilla el temido jefe paramilitar Jorge Iván Laverde (alias el 'Iguano').

En concreto, el 'Iguano' aseguró en la capital del Atlántico que el 'Chico' Elcure habría recibido 80 millones de pesos de los paramilitares para su campaña a la Gobernación de Norte de Santander de octubre de 2003. "Eso es una canallada. Eso es totalmente falso. Yo no les recibí un peso a los paramilitares ni en la campaña a la Gobernación de 2003, ni en ninguna otra campaña", le dijo Elcure a SEMANA el jueves pasado. En los comicios de 2003 a la Gobernación de Norte de Santander, el triunfador fue Luis Miguel Morelli Navia.

Las interceptaciones telefónicas que están en poder de la Corte Suprema y SEMANA se remontan todas a 2002 y 2003. Varias de ellas habían sido dadas a conocer por el senador del Polo Democrático Alternativo Gustavo Petro. Hacia 2002, los paramilitares hacían lo que querían en Norte de Santander y sus alrededores. Se infiltraron en instituciones como el DAS y la Fiscalía. Producto de tan anormal situación, las autoridades de Bogotá empezaron a hacerles seguimientos a los jefes paramilitares del departamento fronterizo y también a los funcionarios que cohonestaban con ellos.

En muchas de las interceptaciones telefónicas se hace referencia directa al 'Chico' Elcure, y en otras pareciera que hablaran de él. Dos de los principales protagonistas de esos diálogos son 'Don Pacho' y el 'Gato', jefes paramilitares de Cúcuta y quienes en ajustes de cuentas entre los mismos ilegales resultaron muertos. Casi todas las conversaciones son en clave. Los paras dicen por ejemplo que es urgente hablar con el 'cura' o con 'Ricardo' y que se le debe apoyar para los comicios a la gobernación de octubre de 2003. Un investigador de la Corte Suprema de Justicia le advirtió a SEMANA que si bien puede tratarse de el 'Chico' Elcure, la verdad es que no es fácil amarrar una investigación porque dos personas hablen de un tercero. La semana pasada, no obstante, la Corte Suprema envió a prisión a un político de Cesar, y dentro de las pruebas que tuvo en cuenta para la medida de aseguramiento apareció una conversación en la que dos mujeres hacen referencia al congresista Álvaro Morón Cuello.

En otra conversación de los paramilitares de Norte de Santander se habla de entregarle dinero a la campaña de Elcure a la Gobernación. "Sí, ellos dicen que me deben dar plata a mí porque iba primero en las encuestas y los paramilitares habían invertido todo en el otro candidato. Pero eso sí: yo plata nunca le recibí a ningún ilegal", explicó Elcure, quien llegó al Senado con la pírrica suma de 4.017 votos. "Yo no me inventé esa ley, se la inventaron otros congresistas", comentó con sorna.

Lo que sí está claro, en todo caso, es que la suerte de Ricardo el 'Chico' Elcure en la Corte Suprema de Justicia no será fácil. Aunque nadie lo va a reconocer públicamente, ser el sucesor de Mario Uribe Escobar en el Senado es de entrada una desventaja en la sala penal. No se debe olvidar que el primo del alma del presidente Álvaro Uribe Vélez se resistió a ser investigado por la Corte porque, entre otras cosas, a sus amigos les dijo que en esa corporación no tenía garantías para defenderse. Los opositores del Primer Mandatario sostienen todavía que su acalorado enfrentamiento de hace un mes con los magistrados de la sala penal era su respuesta a la vinculación formal que dentro del proceso de la para-política le hicieron a su familiar. Pero en los corredores de Palacio se comenta que el segundo asalto entre el presidente Uribe y la Corte Suprema de Justicia está muy cerca y promete sacar chispas de lado y lado.
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