Del Potro sigue a paso firme en medio de peleas entre hinchas

Juan Martín del Potro sigue soñando. Foto: Martin Bernetti / AFP

El tenista argentino se impuso 6-3, 1-6 y 6-3 contra el portugués Joao Sousa y pasó a tercera ronda, en una jornada en la que hubo pelea entre aficionados argentinos y brasileños.

AFP

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El argentino Juan Martín del Potro logró el pase a tercera ronda del torneo olímpico de tenis al derrotar al portugués Joao Sousa en tres sets, por 6-3, 1-6 y 6-3.

Del Potro confirmó las buenas sensaciones de la víspera en su victoria ante el número 1 mundial, el serbio Novak Djokovic, y con un gran tenis en algunos momentos logró clasificarse para la tercera ronda, donde se medirá al japonés Taro Daniel.

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El tandilense, impulsado aún por el subidón de adrenalina que le dio su triunfo ante Djokovic, jugó bien el primer set, que resolvió con un break en el octavo juego (con 4-3 a favor) y un ‘game‘ en blanco con su servicio (6-3).

Pero el argentino comenzó a notar el cansancio en el segundo parcial y con 1-2 abajo, cedió su saque con una doble falta y el portugués Sousa lo aprovechó para llevar el partido al tercer set (6-1).


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En la manga definitiva, ambos tenistas conservaron sus servicios, hasta que ‘Delpo‘, animado incesantemente por decenas de hinchas argentinos, rompió el servicio del portugués y confirmó con su saque para colocarse 5-2, a un paso del triunfo.

Aunque Sousa salvó una bola de partido con su saque, Del Potro acabó sellando el boleto a la tercera ronda en el juego siguiente, valiéndose de nuevo de su poderoso servicio (6-3).

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La anécdota del partido se vivió en las gradas, donde la rivalidad entre Brasil y Argentina siempre está presente.

A los aficionados cariocas, que como ante Djokovic recibieron con pitos y abucheos a Del Potro, no les gustaba que los argentinos apoyasen con gritos al tandilense.

Unos pocos aficionados argentinos acabaron peleándose con algunos brasileños y los visitantes acabaron fuera de la Central, custodiados por la policía, al tiempo que la grada gritaba "¡expulsión, expulsión!".