"Todos los colombianos somos campeones": Pajón

Pajón demostró ser sin duda la mejor. Foto: AP/Victor R. Caivano

La doble campeona olímpica de BMX reconoció su emoción al escuchar el himno colombiano en Río.

Mariana Pajón dejó de correr en las competencias de BMX femenino. La colombiana voló en la pista para darle al país una nueva medalla olímpica de oro, una victoria que estuvo acompañada de intensidad, de emoción, de momentos vibrantes en cada curva y en cada recorrido que al final la pedalista resolvió como la mejor en 34.093, tiempo que incluso fue más bajo que el del ganador en hombres, el 34.642 del estadounidense Connor Fields. Mariana vistió de gloria al país en los Juegos Olímpicos.

La antioqueña se colgó de nuevo el oro, seguida por la plata de la estadounidense Alise Post y por el bronce de la venezolana Stefany Hernández, la misma con la que se abrazó en el podio. Esa emoción llegó justo cuando sonó el himno de Colombia mientras la bandera llegaba hasta lo más alto. En ese instante, el cariño entre ambas latinoamericanas se notó, al tiempo que le emoción vino con lágrimas para Pajón, que a diferencia de hace cuatro años en Londres-2012, lloró en el podio.

"El himno sonó de locos con toda la gente cantando acá. Fue muy emocionante ver la bandera del país subiendo en Juegos Olímpicos", reconoció la pedalista quese mostró muy emocionada con los resultados obtenidos en esta jornada. "Estoy viviendo algo increíble. Hoy estoy emocionada", afirmó la pedalista. "Esta ha sido la carrera de mi vida por muchas razones", aseguró. "Por mi país, por todos los que han venido hasta acá, por todo lo que representa".

Sin embargo, Mariana es fiel a esa humildad que la caracteriza. Al hablarse acerca de su doble victoria dorada en Olímpicos, no dudó en interrumpir y aclarar: "todos los deportistas colombianos en Juegos Olímpicos somos campeones", añadiendo que si bien su rendimiento la llevó a lo más alto del podio y a algunos deportistas "le sale y a otros no", el esfuerzo hecho por los integrantes de la delegación se debe valorar de esa manera. Eso sí, no dudó en señalar que este triunfo la emocionó más que el de Londres. "La segunda ya es más grande", dijo una Mariana que desde lo más alto de la gloria olímpica todavía sueña y ríe como una niña que espera seguir cada vez con más gestas.