El pesista le dio al país el tercer oro olímpico de su historia al ganar la categoría de 62 kilos y poco después, entre lágrimas, anunció su retiro.

EFE

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El colombiano Óscar Figueroa, campeón de 62 kilos del torneo de halterofilia de los Juegos Olímpicos de Río 2016, aseguró que después de 22 años levantando pesos, es hermoso alzar el de su país.

"El peso de Colombia se siente y todo el país lo disfruta", dijo Figueroa al responder una pregunta de EFE poco después de asegurar la primera presea de oro de su nación en Río. 

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Figueroa, de 33 años, ganó la medalla de oro con 318 kilos, seguido de Eko Irawan (INA), subcampeón con 312, y Farkhad Kharki (KAz), con 305, en una competencia decidida en el ejercicio de envión (dos tiempos).

En el arranque el colombiano alzó 137 kilos en su primer intento, subió a 142 en el segundo y aunque falló al intentar subir a 145, terminó en primer lugar en la primera mitad de la competencia con la misma suma de Irawan.

La prueba de envión reservó las mayores emociones; el colombiano subió 172 a su esqueleto, dos kilos más que su rival y en el segundo elevó la parada a 276 con lo que aseguró el título.

"Son 22 años de carrera deportiva y quería retirarme con una presea dorada, pero ahora estoy valorando la posibilidad de seguir, tal vez hasta los Juegos de Tokio 2020", señaló el competidor originario de Zaragoza.

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Figueroa debe ser uno de los participantes en los Juegos que más dolores ha soportado en lo que va del siglo XXI; ha sufrido dos cirugías de columna vertebral, dos de rodilla y una de hombro y aunque una de ellas le malogró la participación en Pekín 2008, revivió, fue plata en Londres 2012 y hoy conquistó el oro.

"Lo de Pekín me dejó frustrado porque andaba en buena forma pero una hernia me afectó los nervios de la mano derecha y los dedos; en Londres sí se dieron los resultados y otra vez ahora debo agradecer a mi doctor, Jorge Ramírez, porque estuve en peligro de no venir a los Juegos y una cirugía me permitió venir", dijo.

El colombiano está tan adaptado a visitar el quirófano que habla en términos médicos, sabe dónde están las vertebras, cuáles son lumbares y cervicales y es que para mantenerse en el alto nivel ha debido desarrollar una especie de sexto sentido, dirigido a soportar el dolor.

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"Ha valido la pena, hoy he sido feliz, con mi madre presente viendo cómo ganaba la medalla de oro", concluyó.

La medalla de Figueroa ha puesto a Colombia entre los 15 primeros de los Juegos Olímpicos y segundo lugar de América Latina empatado con Argentina, ambos con dos títulos, solo superados por Brasil con un oro y una plata.