Opinión

Seguridad energética: El Caribe quiere pasar de los desafíos al liderazgo en energías limpias

Lucy García Montes, gobernadora de Sucre, plantea que la región tiene el potencial para liderar la transición energética del país mediante el aprovechamiento de sus recursos naturales, el fortalecimiento de la infraestructura y una estrategia regional orientada al desarrollo.

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24 de julio de 2026 a las 5:03 p. m.
Lucy García Montes, gobernadora de Sucre.
Lucy García Montes, gobernadora de Sucre. Foto: Suministrada - API

Durante décadas, cuando en Colombia se habla de energía y del Caribe, la conversación ha girado casi siempre alrededor de los mismos problemas; altas tarifas, interrupciones del servicio y una infraestructura que no crece al ritmo de las necesidades de la región. Una discusión marcada por la escasez.

Cómo líder del Caribe quiero proponer una conversación distinta.

¿Y si la región Caribe dejara de ser vista como una región que necesita soluciones energéticas y comenzara a reconocerse como una parte fundamental de la solución energética que Colombia necesita?

El mundo cambió. La transición energética dejó de ser una aspiración para convertirse en una necesidad económica, ambiental y geopolítica. Los países que logren aprovechar mejor sus recursos naturales serán los que lideren el desarrollo de las próximas décadas. En ese nuevo escenario, pocas regiones tienen tantas ventajas competitivas como el Caribe.

Tenemos una de las mayores radiaciones solares del país, un enorme potencial para el desarrollo de energías renovables, una ubicación estratégica frente al mar Caribe y la oportunidad de convertirnos en un territorio donde la innovación energética impulse el crecimiento económico, el empleo y la competitividad.

No estamos hablando de un sueño lejano. Ya estamos dando los primeros pasos.

En Sucre, por ejemplo, hemos demostrado que la transición energética abre oportunidades para las familias y mejora la vida de las personas. Hoy, miles de hogares de Sucre, especialmente rurales, cuentan con soluciones basadas en energía solar que les permiten acceder a servicios esenciales. Hemos llevado microacueductos con sistemas solares a comunidades que durante años esperaron agua permanente y desarrollamos proyectos para conectar a la energía a más de 2.300 familias, un logro reconocido internacionalmente por demostrar que las energías limpias son clave para cerrar brechas sociales y generar desarrollo.

Esa oportunidad ya comenzó a convertirse en una agenda común para la región. Por eso, junto con los demás gobernadores del Caribe, hemos impulsado el Plan Caribe Energético, una agenda regional que parte de la convicción que la energía más allá de ser un servicio público; debe asumirse como una política de desarrollo para Colombia.

Este plan propone acelerar la modernización de la infraestructura eléctrica, fortalecer las redes de transmisión y distribución, impulsar la generación distribuida, facilitar la llegada de nuevas inversiones y aprovechar el enorme potencial del sol y del viento que caracteriza a nuestra región. Es una apuesta para construir un sistema más resiliente, más eficiente y preparado para responder a los desafíos del cambio climático y al crecimiento económico que el país necesita.

Se trata principalmente de construir una matriz más diversificada, segura y sostenible, donde el Caribe se convierta en protagonista.

Estoy convencida de que esta es una oportunidad histórica. Así como otras regiones impulsaron el desarrollo nacional gracias a sus ventajas naturales, el Caribe puede liderar una nueva etapa basada en la innovación, la sostenibilidad y las energías limpias.

Cuando hablamos del futuro energético de Colombia no deberíamos preguntarnos únicamente cómo resolver los desafíos del Caribe. Deberíamos preguntarnos cómo aprovechar todo el potencial que el Caribe tiene para ofrecerle al país.

El Caribe quiere ser recordado por la oportunidad que decidió construir para Colombia. Estoy convencida de que, si actuamos con visión, esta región será además de un motor turístico, agrícola e industrial, el corazón de la nueva seguridad energética del país.