Viernes, 9 de diciembre de 2016

| 2010/01/28 00:00

Perú: Al menos 1.200 turistas siguen esperando rescate

Según información de los gobiernos de Argentina, Estados Unidos, Chile, Brasil, Uruguay y Costa Rica, en Aguas Calientes quedaron varados cerca de 2.000 personas en la zona de emergencia.

Perú: Al menos 1.200 turistas siguen esperando rescate

Alrededor de una olla común, unos 1.200 turistas de distintas nacionalidades intentan sobrellevar la angustiante espera para ser rescatados de este poblado cerca del centro arqueológico de Machu Picchu que quedó aislado por la crecida del río Vilcanota y persistentes lluvias que castigan esa zona turística de Perú.

Los helicópteros entraban y salían del poblado el jueves trayendo alimentos a Machu Picchu Pueblo, también llamado Aguas Calientes, y a la vez evacuando turistas en una frenética carrera por concluir el arduo rescate que ya lleva cuatro días y que hasta el mediodía del jueves había concretado la evacuación de poco más de 1.400 personas, según dijo el ministro de Transportes Enrique Cornejo.

Aguas Calientes quedó aislado el domingo cuando la vía férrea fue destruida en varios tramos por el aumento del caudal del río Vilcanota.

El servicio de tren, el único medio de transporte para retornar de la famosa ciudadela inca de Machu Picchu a la ciudad del Cusco, debió ser suspendido desde entonces dejando varados a unos 3.000 turistas. Los primeros informes oficiales indicaban que habían unos 2.000 turistas atrapados, en su mayoría extranjeros.

Los turistas de mejor posición económica han podido pagar habitaciones de hotel, pero otros que agotaron sus reservas de dinero, han debido pernoctar en la estación del tren, en los vagones, o a la intemperie en carpas.

Los alimentos escasean en Aguas Calientes y según denuncian los turistas, muchos comerciantes aprovechándose de la situación han doblado o triplicado los precios agravando el problema de los visitantes, quienes no puede usar sus tarjetas bancarias para sacar dinero porque los cajeros automáticos están vacíos.

"Hemos empezado a comer lo que nos da la gente local, lo que se llama ollas populares, pero la comida es mínima, muy pobre. Hay gente muy joven que la está pasando muy mal porque no tienen dinero. Los últimos días he compartido la cama con otra gente", contó a la AP la turista argentina Sandra Marcheiani, de 34 años, y quien viaja sola como mochilera.

Marcheiani destaca, sin embargo, el espíritu solidario que ha imperado entre todos los turistas apoyándose mutuamente, compartiendo los alimentos, reuniendo dinero para alquilar una cama o un cuarto en un albergue.

"Los jóvenes (mochileros) de todos nuestros países se la bancaron (aguantaron) bien, no ha habido peleas, ha habido cordialidad, especialmente los brasileños que son muy divertidos. Se armó un crisol de razas donde compartíamos todo, eso es lo que hay que rescatar", dijo.

Sin embargo, comentó que lo que más les indignó fue "que al inicio las primeras evacuaciones han sido para gente que dio dinero", pese a que la disposición fue que se diera prioridad a enfermos, niños, ancianos y mujeres gestantes.

Según información de los gobiernos de Argentina, Estados Unidos, Chile, Brasil, Uruguay y Costa Rica, en Aguas Calientes quedaron varados unos 700 argentinos, 400 estadounidenses, 309 chilenos, unos 215 brasileños, 30 uruguayos y 10 costarricenses.

La falta de acción de las autoridades locales obligó a los propios turistas a tomar el problema en sus manos y organizarse, siendo el primer paso empadronarse y nombrar delegados por cada grupo de país.

"Esto era un caos al inicio en manos de las autoridades locales, el alcalde no tenía idea de qué estaba haciendo", dijo a la AP la turista estadounidense Karel Schultz, de 46 años. Sin embargo, comentó que los vuelos de evacuación se realizaban con mayor eficiencia el jueves tras la llegada de los militares en la víspera.

Las labores de rescate han avanzado a paso lento, no por falta de recursos, según las autoridades peruanas, sino por el clima y la geografía estrecha del valle del río Urubamba, que no permite el vuelo simultáneo de varias aeronaves.

"(El problema) en el caso específico de Aguas Calientes, es la falta total de acceso, porque no solo son las vías férreas, sino que no se puede llegar por carretera, y se ha explorado también ver de cómo se puede llegar a pie, (pero) ni así se puede llegar por el Camino Inca", dijo el embajador de Estados Unidos en Lima, Michael McKinley, a la emisora RPP.

Estados Unidos ha puesto a disposición del gobierno peruano seis helicópteros para ayudar en las tareas de rescate aunque su capacidad es apenas para 5 a 8 pasajeros, según el embajador.

El gobierno chileno envió el jueves a Cusco un avión Hércules para trasladar a Santiago a todos los turistas chilenos ya evacuados de Aguas Calientes.

El gobierno argentino envió autoridades consulares para coordinar la evacuación de sus compatriotas, además que rentó dos helicópteros para rescatar con prioridad a los argentinos.

Marcheiani dijo que esperaba serenamente el momento de ser evacuada.

"Esta es una historia que ha superado todo", dijo, pero "me lo tomo con mucha tranquilidad".

AP.

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