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| 6/30/2009 12:00:00 AM

Zelaya será detenido si vuelve a Honduras

El gobierno provisional de Roberto Micheletti insistió en que si Zelaya regresa a Honduras será sometido a la justicia. Desinformación y heridos revelan la crisis desatada tras el golpe. Informe BBC Mundo.

El golpe de Estado no sólo es visible por los tanques apostados en la Casa Presidencial, carreteras bloqueadas por manifestantes, cortes del suministro eléctrico, carros lanza agua. Heridos, desinformación, caos.

Es visible porque el gobierno provisional de Roberto Micheletti ha comenzado a intervenir los medios de comunicación. La televisión local no informa nada, las transmisiones de algunas estaciones de radio partidarias del depuesto líder Manuel Zelaya han sido cortadas y lo que reina es un clima de desinformación e incertidumbre.
 
“No sabemos lo que va a pasar. Algunos dicen que se puede venir una guerra, que puede haber muertos, a mí me preocupa mi familia”, dijo un taxista en la capital hondureña.

Micheletti declaró este martes que Zelaya, el presidente derrocado el domingo, intentó negociar en las últimas horas su regreso al país con las Fuerzas Armadas.

“Tengo entendido que él se comunicó con un alto oficial del Ejército para decirle que negociaran, pero el militar le respondió que no tenían nada que negociar”, dijo Micheletti a Radio América de Tegucigalpa.

El nuevo presidente de Honduras insistió en que si Zelaya regresa al país será detenido.

“Si el señor ex presidente de la República llega aquí se tendrá que enfrentar con las diferentes órdenes de captura que tiene de parte de la Corte Suprema de Justicia, de los juzgados y de la Fiscalía”, agregó.

Partidarios del nuevo gobierno salen a las calles

Tras recibir el apoyo de líderes de la comunidad internacional, incluyendo a Barack Obama y Hugo Chávez, Manuel Zelaya anunció este lunes que regresará el próximo jueves a Honduras, con el apoyo de la Organización de Estados Americanos, la Organización de Naciones Unidas la Unión Europea.
 
Pero el nuevo gobierno se ha mantenido fuerte en su postura de quedarse en el poder, pese a que hasta ahora ningún país u organización internacional lo ha reconocido formalmente.

Además, ya se lleva a cabo una demostración a favor del nuevo gobierno de Micheletti en el Parque Central de Tegucigalpa con la participación de cientos de seguidores.


Los manifestantes en su mayoría piensan que no se ha producido un golpe de Estado, sino una sucesión presidencial para evitar que Zelaya fuera reelegido.

La mayoría son hondureños que se declaran enemigos del presidente de Venezuela, Hugo Chávez, y que están a favor del nuevo gobierno “para que no seamos títeres de Caracas”.

La protesta ha sido convocada por el movimiento “Unión Cívica por la Democracia” quienes instalaron parlantes y pancartas a favor de Micheletti.

¿Y los partidarios de Zelaya?

Los detractores del nuevo gobierno se manifestaron el lunes en las calles de Tegucigalpa y en otros punto del país, pero al parecer, este martes han tenido problemas para organizarse.

Miembros de la organización Frente de Resistencia Popular denuncian que han sido perseguidos y que se desconoce el paradero de varios de sus miembros.

“En este momento ha sido difícil hacer reuniones del comité porque hay persecución en contra los dirigentes y hemos perdido comunicación”, le dijo a BBC Mundo Juan Almendares.

El dirigente opositor al nuevo gobierno dijo que no participarán en la convocatoria a una diálogo nacional hecha por Micheletti porque “no se puede dialogar con metralletas”.

Por lo pronto las clases están interrumpidas y persiste el toque de queda a partir de las nueve de la noche.





 
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