Miércoles, 18 de enero de 2017

| 2009/07/25 00:00

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años pasaron sin que un funcionario español visitara Gibraltar. La semana pasada, el ministro de Exteriores, Miguel Ángel Moratinos, rompió ese ayuno en una visita que para los aliados del gobierno fue pragmática, mientras para los opositores fue una traición histórica, pues creen que reconoció la soberanía británica del enclave.

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