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| 9/30/1991 12:00:00 AM

ADIOS AL COMUNISMO

Con la defunción oficial del comunismo en la URSS, pasa a la historia un movimiento que marcó al mundo en el siglo XX.

UN ORDEN MUNDIAL EN EL que la solidaridad reemplazaría a la avaricia, la concordia al odio, el conocimiento a la ignorancia, la riqueza social a la pobreza individual. Esas y muchas otras ideas de profundo contenido humano alimentaban la utopía más grande de la historia reciente, una que con el transcurso de la historia convertiría al mundo en un paraíso del que emergería el Hombre Nuevo, cuando se arribara al estado perfecto, el comunismo.
A no ser por unos cuantos idealistas a ultranza, esa doctrirra lanzada por el alemán Karl Marx en 1848, había desaparecido como alternativa viable para la organización política de los estados, Su aplicación práctica, tras más de 70 años de impuesta en la Unión Soviética, resultó aplastada por los vicios que generó. Un estado hipertrofiado e ineficiente, que hizo desaparecer la iniciativa individual en una sociedad que lo tenía garantizado todo, combinado con la falta de libertades e ilusiones pesaron demasiado en el alma de los pueblos rusos. Esas y muchas razones más serán esgrimidas por los historiadores, cuando traten de explicar la estrepitosa caída del comunismo en la Unión Soviética.
La semana pasada no sólo terminó una etapa de la historia humana, sino se perdieron los últimos vestigios de una ilusión. El partido comunista nació a partir de una ideología concebida por Marx en Londres, mientras Europa era atravesada por el fervor revolucionario de 1848. En un folleto denominado
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