Ventana Modal

Este contenido se reemplaza via ajax por el del html externo.

×

Ventana Modal

Este contenido se reemplaza via ajax por el del html externo.

×

Ventana Modal

Este contenido se reemplaza via ajax por el del html externo.

×

×

| 1/14/2013 12:00:00 AM

¡Adiós a los balseros! Los cubanos pueden salir de Cuba

Los habitantes de la isla solo necesitarán su pasaporte en regla, el visado que les exija el país de destino y su pasaje para marcharse.

La nueva ley eliminó de los requisitos para los viajeros cubanos la odiada tarjeta blanca y las cartas de invitación, antes de tramitación obligatoria. Además los ciudadanos podrán permanecer 24 meses afuera del país sin perder sus derechos sociales.

La nueva normativa significa un gran cambio en Cuba. Ahora sólo se exigirá el pasaporte en regla y la visa correspondiente al país de destino.

La ley establece que todos deberán renovar sus pasaportes, por lo que se estima que en dicha instancia se implementará un filtro a los viajantes.

La ley anunciada en octubre es una de las más esperadas reformas emprendidas por el presidente Raúl Castro, pues abrirá la posibilidad para viajes temporales a sectores antes limitados de cubanos como los médicos, enfermeros y personal de salud, entro otros cuyas salidas estaban condicionadas.

Las autoridades ponían obstáculos a los viajes de muchos profesionales bajo el argumento de que Estados Unidos y los países desarrollados los atraían luego de que una pequeña isla comoCuba los formaba de manera gratuita.

Respecto a los cubanos que emigraron y viven fuera de la isla, el decreto aclaro que deberán visitar su país con pasaporte nacional expedido en los consulados cubanos, aún cuando tengan la ciudadanía en el país que residan, y deben tener además un permiso de entrada cuya duración es limitada a 30 días.

Pero junto con la satisfacción por la entrada en vigencia de la reforma migratoria, muchos cubanos han comenzado a advertir que ahora las dificultades están en obtener las visas de las naciones elegidas para visitar.

"Deseo viajar, estar con mi familia allá. Nunca he podido viajar. Estados Unidos me denegó la visa porque podía ser una posible inmigrante. Ahora el problema será de los otros países, no de Cuba", se lamentó María Eugenia Jiménez, de 61 años.

Según las nuevas reglas los cubanos podrán viajar si cuentan con una visa al país de destino –si este lo requiere– y su pasaporte, pero este último documento puede ser denegado por las autoridades por "razones de defensa y seguridad nacional", una cláusula que algunos en la pequeña comunidad de disidentes aseguran podría aplicársele.

También es causa de denegación ser sujeto de un proceso penal en marcha o para "preservar la fuerza de trabajo calificada", así como manejar información sensible para el país.

La bloguera opositora Yoani Sánchez fue una de las primeras en presentarse esta mañana para obtener un pasaporte en la sede de la oficina de Inmigración y según aseguró entregó el formulario normalmente, mientras el oficial le dijo que debería esperar 15 días para tenerlo.

"Tengo esperanza pero cuando me vea montada en el avión lo voy a creer", expresó a periodistas Sánchez, cuya tarjeta blanca –su salida al exterior– fue vetada reiteradamente por las autoridades en el pasado.

Paralelamente, el disidente Guillermo Fariñas aseguró en su cuenta en Twitter que las autoridades le informaron que lo dejarán viajar y regresar al amparo de las nuevas leyes.

"Vamos a ver si está implementado en una manera muy abierta y que eso significa que los cubanos de cualquier tipo pueden viajar. Si eso es la manera de implementarlo sería muy, muy positiva (la reforma)", expresó Roberta Jacobson, secretaria adjunta del Departamento de Estado de Estados Unidos durante una conferencia de prensa en Madrid.

Por otro lado, en Estados Unidos el gobierno impide a sus ciudadanos viajar a la isla.

           
¿Tiene algo que decir? Comente

Para comentar este artículo usted debe ser un usuario registrado.

EDICIÓN 1842

PORTADA

La voltereta de la Corte con el proceso de Andrade

Los tres delitos por los cuales la Corte Suprema procesaba al senador se esfumaron con la llegada del abogado Gustavo Moreno, hoy ‘ad portas’ de ser extraditado. SEMANA revela la historia secreta de ese reversazo.