Sábado, 10 de diciembre de 2016

| 2016/09/06 19:28

¿Se acabó la época de Merkel?

A pesar del reciente debacle electoral los analistas advierten que "no hay que enterrarla tan pronto".

Angela Merkel. Foto: AFP
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AFP

De lo que se dice y escribe este martes en la prensa alemana podría deducirse que termina la época de Angela Merkel tras su reciente debacle electoral, pero los analistas advierten: "no hay que enterrarla tan pronto".

"El imperio de Merkel se derrumba" afirma este martes el Frankfurter Allgemeine Zeitung, mientras que el Spiegel, en su edición en línea, asegura que la canciller alemana "ha dejado atrás su zénit". Sin embargo, muchos analistas están lejos de ser tan tajantes.

"De hecho, nada ha cambiado" pese a su derrota el pasado domingo en una elección regional, a la emergencia de la derecha populista y a una gran pérdida de popularidad de la canciller, asegura Hans Kundnani, del centro alemán de reflexión German Marshall Fund.

"No hay amenaza para Merkel, en parte porque no hay alternativa real" a la canciller, explica.

El duro revés sufrido en esa elección regional refleja el descontento que suscita Merkel entre una parte de la población desde que la canciller abriera en septiembre de 2015 las puertas de su país a un millón de migrantes.

En su propio feudo electoral de Mecklemburgo-Antepomerania occidental (norte), el partido de Merkel, la Unión Cristiano-demócrata (CDU) llegó en tercer lugar, pero lo peor fue que de manera humillante fue superado por el partido populista antimigración AfD, en pleno auge desde hace un año.

Reflejo del descontento que genera la canciller, sólo 44% de los alemanes desean que Merkel sea candidata en 2017 a un cuarto mandato, según un sondeo, cuando ella ni siquiera ha oficializado sus intenciones al respecto.

Aunque el Land de Mecklemburgo, rural y poco poblado, apenas tiene un rol marginal a nivel nacional, esta elección refleja un creciente rechazo a los inmigrantes, en momentos en que Angela Merkel sigue defendiendo su posición de puertas abiertas.

Voto contra la élite

Esta votación evidencia también el enfado cada vez mayor contra las élites y los partidos políticos, sobre todo en momentos en que no hay una oposición fuerte en el Parlamento ya que los socialdemócratas (SPD) y la CDU gobiernan juntos desde 2013.

A nivel local, en los municipios a menudo superados por la labor de acoger a los refugiados, la rabia emerge al recordarse las palabras de Merkel el año pasado ante el desafío que planteaban los refugiados: "Wir schaffen das" (Podemos hacerlo)

"Contentarse con decir ‘Wir schaffen das!‘ y dejar a los demás la tarea de hacerlo, es algo que no funciona" criticó el jefe de los socialdemócratas, Sigmar Gabriel, refiriéndose al eslogan de la canciller.

Sin embargo, no hay que enterrar a Merkel, aseguran varios observadores. "Ella es la personalidad más fuerte de su partido. Todos los que la reemplazarían serían mucho más débiles", afirma el politólogo berlinés Hajo Funke.

En el seno de la CDU, los rivales potenciales de Merkel han quedado eliminados desde hace tiempo.

Es cierto que algunos nombres emergen con cierta regularidad como alternativas, como los del secretario en el ministerio de Finanzas, Jens Spahn, o el de la ministra de Defensa, Ursula von der Leyen. Pero ninguno parece capaz de interponerse en el camino de Merkel en las elecciones generales del próximo año.

En lo referente a sus competidores externos, el líder del SPD y vicecanciller, Sigmar Gabriel, tiene grandes dificultades para imponerse en el seno de sus propias filas, y ningún comentarista cree que tenga la capacidad de derrotar a Merkel.

Es cierto que la emergencia del populismo y el nacionalismo es muy real, hasta el punto de que puede poner fin a la excepción alemana en Europa, debido a su pasado nazi, de no haber tenido hasta hace no mucho tiempo partidos de extrema derecha. Pero parece por el momento difícil que el AfD sea capaz de hacer caer de su trono a la canciller.

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