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| 10/22/2012 12:00:00 AM

Así es la guerra de Afganistán en primera persona

Con pequeñas cámaras fijadas a sus cascos, soldados estadounidenses graban sus combates en Afganistán. Así es la guerra de verdad: cruda, confusa y salvaje.

¿Cómo es la guerra? La escena es cruda. Cuatro minutos de combate feroz, balazos que resuenan en el aire, un militar jadeando. En las montañas peladas de Afganistán un soldado y su fusil resisten un aguacero de plomo Talibán. Casi en desequilibrio, dispara, recarga su fusil de asalto M-4, se cae en el flanco rocoso. Las balas rebotan por todo lado, impactan cuatro veces al militar, que logra pararse y ponerse a salvo, mientras les grita a sus compañeros “¡I am hit! ¡I am hit!” (¡Me dieron! ¡Me dieron!).

 

 

La secuencia, filmada con una cámara fijada en el casco del soldado Ted Daniels de la Cuarta División de Infantería, parece salir de un juego de video. Pero es real, salvaje, cruel. El video, publicado a finales de septiembre en Youtube, se volvió viral. A la fecha, casi 22 millones de internautas lo vieron y 75.000 lo comentaron.

 

El éxito tomó por sorpresa a Daniels. Después explicó que “estábamos haciendo reconocimiento en un pueblo, recogiendo inteligencia, cuando de pronto nos dispararon. El resto del escuadrón estaba inmovilizado por los disparos de ametralladora.  Salí para atraer el fuego y que el equipo pudiera ponerse a salvo. Me dieron cuatro veces, mi cámara murió, pero logré bajar la montaña por mi cuenta”. Por su acción le otorgaron el Purple Heart, una de las mayores condecoración en las Fuerzas Armadas estadounidenses.

 

Después de los blogs de guerra de hace unos años, ahora la novedad entre los militares que están en Afganistán es llevar en sus misiones GoPro, una cámaras que tienen el tamaño de un teléfono celular, pesan 100 gramos, cuestan menos de 300 dólares y pueden grabar varias horas. Los soldados después las fijan a sus cascos, a sus fusiles o a sus tanques.

 

Combate contra los Talibanes: 

 

 

Muchos de estos videos están albergados en la cuenta de Youtube Funker350, que empezó a subir material en 2007 y que ya tiene cientos de grabaciones, 320.000 suscriptores y 87 millones reproducciones. La cuenta fue creada por un veterano canadiense de la guerra de Afganistán. En una entrevista dijo que “empecé con videos que filmamos en Afganistán yo y otros muchachos de la compañía. Para muchos compartir y ver este material es terapéutico. Ayuda saber que hay otra gente que entiende por lo que tuvimos que pasar”. Funker350también dijo que estos videos son apreciados por las familias de los militares, pues entienden mejor la guerra y que para algunos veteranos también es una manera de recordar “los viejos tiempos”.

 

Chris Dupee, el fundador de Military Minds, una asociación que se ocupa de los soldados con estrés postraumático, una enfermedad que miles de veteranos de Irak y Afganistán padecen, dijo que: “todos los soldados, británicos, canadienses, estadounidenses hablan la misma lengua. Cuando ven estos videos piensan que también vivieron eso y que no están solos”.

 

US Marines combaten en Afganistán: 

 

 

Como cuenta el diario el New York Times en su proyecto One year at war (Un año en la guerra), en algunos batallones compraron estas mini cámaras para crear videos de entrenamiento, enseñar procedimientos estratégicos e incluso para analizar los errores y los aciertos de sus tácticas de combate.  Dos soldados le explicaron al periódico que les proyectaron el material a reclutas que iban para Afganistán, donde mostraban los sitios donde irían, los errores que hicieron y las lecciones que aprendieron. Les dijeron que “eran los mejores videos de entrenamiento que habían visto”.

 

Pero la hora de gloria de las GoCam sin duda llegó con el operativo de los Navy Seals contra el complejo de Osama Bin Laden en Pakistán en 2011. Los soldados llevaban cámaras fijadas a sus cascos, que transmitían en directo la acción al Situation Room, situado en los sótanos de la Casa Blanca a más de 12.000 kilómetros de distancia.

 

En el documental Nuestra Guerra, la BBC también usó este tipo de videos.

 

 

 Se supone que los soldados necesitan autorizaciones para filmar operativos de guerra. Por eso algunos dicen que este material revela detalles tácticos, estratégicos o incluso la identidad de los soldados y critican la fiebre. Otros temen que los soldados estén más pendientes de grabar que de disparar y recuerdan que la guerra no es una película. Como dijo un soldado británico en la página especializada www.arrse.co.uk: “Habían muchos filmando. Recuerdo que un oficial nos gritó: ‘¡boten las malditas cámaras y disparen!’”.

 

También hay veteranos que dicen que este tipo de material glorifica la guerra, pues solo se ve la acción, los tiros, y no las caras de los muertos, los compañeros heridos, los sentimientos, los traumas. Y que a fin de cuentas, confirma la mentira que muchos creen: “que la guerra es como un gran juego de video”, como escribió la página Thegoodmenproject.com.

 

Soldado británico muere:

 

 

 

Helicóptero Apache se estrella:

 

 

 

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