El banco iraquí Elaf Islamic y otras instituciones financieras están facilitando millones de dólares a Irán para ayudar al régimen islámico a superar los estragos que están causando las sanciones de Estados Unidos en su economía, según el New York Times.
El diario, que ha consultado con antiguos funcionarios y miembros del gobierno de Estados Unidos y de Irak así como expertos en el sector de la banca iraquí, asegura que el banco Elaf Islamic "es solo una parte de una red de instituciones financieras y el contrabando de petróleo" que ayudan a Irán.
El gobierno estadounidense sancionó el 31 de julio al banco Elaf Islamic por "haber facilitado importantes transacciones o haber prestado servicios financieros a bancos iraníes", incluidos en su lista negra por sus vínculos con Irán en apoyo al terrorismo y la proliferación de armas nucleares.
Los estadounidenses no quienen un enfrentamiento público con los iraquies, pero miembros del gobierno estadounidense han mantenido reuniones privadas con sus pares iraquíes, a los que han expresado su malestar por el apoyo financiero y logístico entre ambos países, según indicó una fuente oficial.
El subsecretario del Departamento del Tesoro de Estados Unidos encargado de los asuntos de terrorismo e inteligencia financiera, David Cohen, dijo al rotativo que van a continuar los esfuerzos para impedir que Irán "evite las sanciones estadounidenses o de instituciones financieras internacionales, en Irak o en cualquier otro lugar".
Exfuncionarios iraquíes y estadounidenses, así como expertos en banca y petróleo, indicaron que el gobierno iraquí hace "la vista gorda" a la gran cantidad de flujo financiero, el contrabando y el comercio con Irán, ya que en algunos casos miembros del Ejecutivo, incluidas personas cercanas a Maliki, se están beneficiando.
En el caso del banco Elaf Islamic, los expertos señalaron que, pese a las sanciones, se le permite participar en las subastas diarias del Banco Central de Irak, en el que las entidades bancarias pueden vender dinares y comprar dólares estadounidenses.
Estas audiencias, explican, son cruciales para permitir el acceso al sistema financiero internacional a Irán, que busca reforzar sus reservas de dólares para estabilizar sus tipos de cambio y pagar las importaciones.
Funcionarios iraquíes y estadounidenses con conocimiento de las prácticas bancarias iraquíes indican que los clientes iraníes son capaces de mover grandes cantidades de dinero en efectivo a través de la subasta, y de ahí a los bancos en los centros financieros regionales como Dubai, Emiratos Árabes Unidos, o Amman, Jordania, y luego en el sistema internacional de la banca.
Estados Unidos y la UE mantienen varias sanciones económicas sobre Irán para obligar a este país a someterse con transparencia a las indagaciones de la comunidad internacional sobre el alcance y los fines de su programa nuclear, que Teherán sostiene que es para uso civil exclusivamente, aunque persiste la sospecha, sobre todo en Washington e Israel, de que tiene una dimensión militar.
EFE