Jueves, 8 de diciembre de 2016

| 2009/04/16 00:00

Barack Obama y su debut ante la comunidad lationamericana

El presidente de Estados Unidos tendrá este fin de semana su primera oportunidad de mostrar a los gobernantes latinoamericanos que tiene no sólo carisma, sino propuestas concretas para beneficiar a la región.

Barack Obama, presidente de Estados Unidos. (Foto: AP)

Con apenas 90 días en el gobierno, nadie espera que el presidente de Estados Unidos, Barack Obama, anuncie cambios drásticos de política o incluso propuestas detalladas para las relaciones en el futuro inmediato de su país con América Latina y el Caribe. Sin embargo, hay expectativa por lo que pueda ofrecerle a la comunidad latina.  

"Se esperaría más bien que hable de sus prioridades y exponga sus ideas sobre los grandes retos interamericanos", cree Peter Hakim, presidente del Diálogo Interamericano, organización de análisis regional de Washington. "Los gobernantes estarán mirando estilo tanto como sustancia".

Hace pocas semanas, Jeffrey Davidow, asistente especial de Obama para la cumbre, vaticinó que el mandatario vendría al encuentro solamente para "ver y oír". Se estima que Obama difícilmente se arriesgará a proponer algo nuevo, aunque ha adelantado que hablará de nuevas alternativas de energía y promoción pequeño-empresarial.

Obama, de 48 años y primer presidente negro de Estados Unidos, será el gran protagonista de la Cumbre de las Américas, un acontecimiento que más o menos cada cuatro años ha reunido a 34 gobernantes democráticamente elegidos del continente y se ha convertido en escenario de diálogo político de alto nivel.

"Desde una perspectiva de política exterior, vivimos en un vecindario tranquilo, con países que comparten valores y, con alguna excepción, eligen a sus gobernantes", según Howard L. Berman, presidente del Comité de Relaciones Internacionales de la Cámara de Representantes. "Pero hay graves problemas en todas partes".

Esos problemas, que más visiblemente son narcotráfico, crimen organizado, violencia de grupos armados y migraciones, no serán todo lo que Obama encontrará. Verá también que la influencia de su poderoso país en la región nunca ha estado en un nivel tan bajo.

Obama tendrá que verse con dos presidentes que expulsaron a los embajadores estadounidenses: Evo Morales, de Bolivia, y Hugo Chávez de Venezuela, quien rutinariamente acusa a Estados Unidos de querer derrocarle.

Como en la primera edición de 1994, esta quinta cumbre de las Américas no verá la presencia de Cuba. Antes de salir hacia Puerto España, Obama eliminó las restricciones de viajes, remesas y telecomunicaciones hacia Cuba, pero los gobiernos de la región al parecer desean que avance más, hacia el fin del embargo comercial vigente desde los años 60.

Obama encontrará igualmente tendencias de aislar a Estados Unidos del debate regional: han surgido nuevos grupos subregionales como la unión de países sudamericanos conocido como UNASUR, y verá que aún persiste la desconfianza sobre el libre comercio. Con el presidente Alvaro Uribe posiblemente hablará sobre las condiciones aprobar el tratado de libre comercio con Colombia; y lo mismo podría pasar con Martín Torrijos, de Panamá.

Uno de los principales interlocutores de Obama será el presidente de Brasil, Luiz Inacio Lula da Silva, a quien ya recibió en la Casa Blanca. Brasil tiene intereses no sólo bilaterales con Estados Unidos sino que es también un protagonista internacional que interviene activamente en Haití, Africa y quiere más figuración en organizaciones como las Naciones Unidas, Fondo Monetario Internacional y Banco Mundial.

Obama volverá a encontrarse con el presidente mexicano Felipe Calderón, quien ha pedido a Estados Unidos mayores esfuerzos para combatir el tráfico de inmigrantes y cortar el tráfico de armas que impulsan la violencia derivada del narcotráfico.

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