Ventana Modal

Este contenido se reemplaza via ajax por el del html externo.

×

Ventana Modal

Este contenido se reemplaza via ajax por el del html externo.

×

Ventana Modal

Este contenido se reemplaza via ajax por el del html externo.

×

×

| 10/7/2012 12:00:00 AM

"Capriles es humano. Chávez es Dios o el Diablo"

En Venezuela no hay término medio. Catorce años después de la llegada al poder del presidente Hugo Chávez, los electores solo tienen dos alternativas: estar con él o contra él. Semana.com habló con una analista política sobre la polarización y las elecciones.

Hoy Venezuela acude a las urnas para elegir entre dos modelos de país totalmente opuestos: el de Hugo Chávez, que marcha al son de la revolución bolivariana, es rural y populista y el de Henrique Capriles, más urbano, estudiado, inconforme y harto del atraso en infraestructura y la inseguridad.
 
La polarización es tan evidente que cada muro de Caracas está tapizado con el rostro de los dos candidatos, con carteles sobrepuestos unos encima de otros, y cada conversación en el país vecino inevitablemente termina con la pregunta ¿por quién va a votar? o ¿en qué bando está?, que en términos prácticos es lo mismo. No en vano se espera una altísima participación electoral por encima del 70 por ciento en unos comicios que podría terminar en un verdadero ‘votofinish’, no visto en los últimos 10 años.

A propósito del V Congreso de Opinión Pública WAPOR Latinoamérica, que tuvo lugar en la Universidad Externado de Colombia, Semana.com entrevistó a Iria Puyosa, investigadora de la Universidad Central de Venezuela y autora de la ponencia “Polarización: Un cuento de dos países”.

Semana.com: Usted habla de dos Venezuelas distintas que conviven en un mismo territorio: una adora al presidente Chávez y otra, lo aborrece. ¿Cómo es la Venezuela chavista?

I.P:
El país chavista es más rural y se concentra en poblaciones pequeñas con menor nivel educativo y una economía informal. Tiene menor seguridad social y por eso depende del gobierno. Para los Chavistas el presidente es más que eso, es el salvador de la patria, una figura que se compara con Jesucristo.

Chávez es tan bueno que se enfermó porque trabajaba demasiado por los pobres y no se ocupaba de cuidar su salud y, por si fuera poco, está casado con el pueblo. No tiene tiempo para tener pareja porque está dedicado a amar a los pobres, a conseguir la paz del planeta y a erradicar el capitalismo en el mundo.

Semana.com: ¿Y cómo es la Venezuela de la oposición?

I.P:
El país de la oposición es un país mucho más urbano, la mayoría de personas tienen ocupaciones en el sector formal de la economía y tiene un nivel de educación por encima del promedio nacional. Es un país que se siente agobiado por la catástrofe, el país en ruinas, saqueado por la burocracia y el populismo, donde se caen los puentes, estallan las refinerías y reinan los apagones.

Esta Venezuela se siente en guerra, víctima de un ejército de ocupación, solo que los invasores también son venezolanos. De hecho, las cifras de mortalidad por criminalidad en Caracas se parecen a las cifras de un país en pleno conflicto armado.

Semana.com: ¿Cómo la crisis en la seguridad, el desempleo y el déficit en vivienda afectan la popularidad del presidente Chávez?

I.P:
Es una paradoja. Hay un descontento con la política económica en cuanto a precios, salarios, abastecimiento, empleos y el tema de la seguridad y la salud, pero simultáneamente la evaluación de desempeño general del presidente es buena. No baja del 50 por ciento en aprobación de gestión y en algunos momentos ha llegado a tener 66 por ciento.

Incluso, los chavistas recalcitrantes llegan a filtrar la realidad y aunque viven en zonas de racionamiento eléctrico aseguran que a ellos nunca se les va la luz o que no se les dañan los alimentos cuando no pueden enchufar la nevera.
 
Con Chávez ocurre un efecto teflón. Así como en los sartenes de este material se quema la comida pero no la olla, a Chávez se le queman las obras públicas, se le dispara el desempleo juvenil y la violencia urbana pero entre sus seguidores sigue siendo la opción preferida a la hora de cocinar el país.

Semana.com: ¿Cómo se evidencia la polarización en Venezuela?

I.P:
El país está polarizado por áreas territoriales. Hay circunscripciones electorales donde el chavismo tiene el 80 por ciento de los votos y localidades donde la oposición tiene hasta el 70 por ciento. Este fanatismo que se profesa por Chávez o, al contrario, el rechazo radical a su figura, se refuerza por un tema de relaciones sociales.

Si yo vivo en un lugar chavista, de 10 personas con las que yo me comunico al día, 9 van a ser chavistas lo que reafirma y revalida mi posición política porque no tengo contacto con los argumentos de la contraparte. Lo mismo ocurre si yo vivo en una circunscripción que es de oposición, pues en mi localidad 7 o 8 de cada diez personas estarán en contra del actual gobierno.

Semana.com: ¿Qué significa Capriles para los chavistas?

I.P:
Capriles es un agente menor del capitalismo. Un soldado de ese gran imperio que destruye al planeta.

Semana.com: Y para la oposición, ¿Capriles es el mesías? 

I.P:
Para la oposición Capriles es un pequeño David que los representa. Él está en escala humana mientras que Chávez es Dios o el Diablo.

Semana.com: ¿Cómo afectó la salud del presidente Hugo Chávez su imagen frente a sus seguidores y dentro de la oposición? 

I.P:
 Cuando Chávez se enferma hay una reacción positiva, incluso entre la oposición que decían: “No digo que su gestión es mala, es regular”. En julio del año pasado el número de personas que se declaraban a sí mismas chavistas radicales, que descendió al 15 por ciento en su peor momento, llegó a ser del 39 por ciento de venezolanos, dispuestos a dar la vida por el presidente. Los venezolanos en general se solidarizaron con él mientras Chávez le pedía a Dios tiempo y fuerza para continuar gobernando.

Semana.com: ¿Qué le espera a Venezuela si Capriles gana? 

I.P:
 Si Capriles gana puede haber violencia que parezca espontánea pero que es infiltrada.
La polarización va a continuar de todas formas por la poca diferencia que existe entre los dos candidatos, pero además porque es un periodo de transición. Yo creo que vamos a regresar a un país con alternatividad, convivencia política, mayores posibilidades de pluralismo y deliberación pero eso no va a empezar este ocho de octubre. Yo diría que este cambio va a tomar tres años y le pongo como fecha las elecciones parlamentarias en 2015.

Semana.com: En caso de que gane Chávez, es muy probable que por le cáncer no termine su mandato hasta el 2018.¿Qué sería del chavismo sin él? 

I.P:
 Chávez no tiene sucesor así como Dios no tiene reemplazo y eso es una pesadilla para el chavismo. Cuando tu construyes un movimiento sobre un líder mesiánico no hay manera de formar generaciones de relevo. Si Chávez muere, habrá conmoción nacional y aprovechando el caos podría declararse el estado de emergencia, suspenderse las garantías y los militares podrían montar una junta provisional que se convierta en algo permanente. Ese es un escenario posible.

Semana.com: ¿Por qué en Venezuela no se menciona esa posibilidad? 

I.P
:
 En el país se vende la idea políticamente correcta de que los militares van a defender la constitución en cualquier escenario. Sin embargo, hay indicios de que una salida militar podría ocurrir si Chávez falta y uno de los indicadores es la salida de Venezuela del Sistema Interamericano y de la Corte Internacional de Derechos Humanos.
 
Esto no pasa desapercibido para los actores políticos del continente y fue evidente en la declaración oficial del presidente Santos cuando Capriles estuvo aquí en Bogotá. Santos se refirió a la estabilidad del país e hizo un llamado a las instituciones y llegó a mencionar a las Fuerzas Armadas en lo que serían los resultados de las elecciones presidenciales.
 
También se han filtrado informaciones de documentos del Departamento de Estado de Estados Unidos donde se habla del rol que pudiese tener España o Brasil como mediadores en una fase de transición.

Semana.com: ¿Quién va a ganar hoy? 

I.P:
 Por primera vez tenemos dos candidatos con opciones de ganar las elecciones. No sería sorprendente que Henrique Capriles ganara o que Hugo Chávez continuara en el poder. En todo caso, serán unas elecciones con un resultado de margen pequeño y a partir de hoy las dos Venezuelas que solo se encuentran en las urnas y viven dos relatos de país antagónicos empezarán un proceso histórico.


¿Tiene algo que decir? Comente

Para comentar este artículo usted debe ser un usuario registrado.

EDICIÓN 1839

PORTADA

Odebrecht: ¡Crecen los tentáculos!

Las nuevas revelaciones del escándalo sacuden al Congreso y al director de la ANI. Con la nueva situación cambia el ajedrez político al comenzar la campaña electoral.