Sábado, 10 de diciembre de 2016

| 2004/03/21 00:00

Cero y va uno

La caída del gobierno del PP en España podría ser la primera cuenta de cobro por las mentiras de la guerra contra Irak.

Cero y va uno

"Ya cayó el primero del Trío de Las Azores", dijo a SEMANA el politólogo Alberto Arce, del Centro de Estudios Internacionales de Barcelona, "y a Aznar le seguirán George W. Bush en noviembre en Estados Unidos y Tony Blair en las elecciones de Gran Bretaña en 2005, o mucho antes, hastaque caiga como un dominó el trío que ejecutó unilateralmente la mal llamada 'guerra preventiva' contra Irak". El ascenso de los socialistas en España podría ser el comienzo de un giro hacia el centro-izquierda luego del 'efecto dominó' que, según los analistas, se producirá sobre Bush y Blair.

El argumento de Arce, en el que coinciden otros especialistas europeos, se basa en el rechazo ciudadano a la guerra de Irak, que ya era alto en España (93 por ciento), Gran Bretaña (más del 80 por ciento) y Estados Unidos (en el 50 por ciento luego de estar en el 89 por ciento). Ese descontento venía creciendo al confirmarse las mentiras de estos tres gobiernos para lanzar el ataque contra el régimen de Saddam.

En España, ese rechazo masivo y la persistencia de Aznar y su Partido Popular(PP) para impedir un debate parlamentario sobre la participación en la guerra contra Irak fueron las principales causas de la derrota del gobierno en las elecciones, "y los atentados sirvieron como último detonante", explicó el profesor Enrique Palazuelos, del Instituto Complutense de Estudios Internacionales. Esa posición contradice la tesis, favorecida por el gobierno de Washington y generalizada en medios políticos norteamericanos, de que el resultado electoral en España fue el que querían los terroristas que perpetraron la masacre de Madrid.

Tras ganar las elecciones, el líder del Partido Socialista Obrero Español (Psoe), José Luis Rodríguez Zapatero, no anduvo por las ramas para decir que "Bush y Blair tendrán que hacer la reflexión y la autocrítica para que nunca más se hagan las cosas así. No se puede bombardear un país por si acaso, no se pueden organizar guerras con mentiras. No puede ser". Y no tuvo problemas para anunciar que, en cumplimiento de su promesa de campaña, retiraría las tropas españolas de Irak para junio si la ONU no recibía la responsabilidad de manejar la transición de ese país a la democracia.

El PP culpó de su derrota a los atentados y a la "manipulación de los medios del Psoe" (El País y la Cadena SER), e incluso un líder regional del PP aseveró que no sabía quién iba a gobernar, "Ben Laden o Zapatero". Pero SEMANA ya había advertido antes de los comicios sobre el desgaste del gobierno tras ocho años en el poder, principalmente por el mal manejo dado a la crisis de Irak, al desastre del buque petrolero Prestige y a algunos casos de corrupción.

"En Estados Unidos, las simpatías por Bush y la guerra vienen decayendo de manera imparable, las elecciones lo toman en la peor posición desde que asumió el poder y la probabilidad de que caiga es muy alta", afirmó el politólogo Gilles Kepel, catedrático del Instituto de Estudios Políticos de París. Los expertos recordaron a SEMANA el polémico recuento de votos que le dio el triunfo por escaso margen a Bush sobre Al Gore en las elecciones de 2000, y destacaron la gradual pérdida de credibilidad en el gobierno de Washington por la crisis de Irak que aún no se resuelve y por la larga lista de soldados muertos en el conflicto. "Estos factores de vulnerabilidad contrastan con el éxito que está consiguiendo el candidato demócrata John Kerry y permiten pronosticar un cambio en la Casa Blanca", concluyó Kepel.

Por su parte, Tony Blair ha sobrevivido a todos los ataques por la guerra de Irak, pero para Arce "la división interna del laborismo lo tiene muy debilitado, y está creciendo dentro del partido la idea de que sólo pueden evitar la catástrofe relevándolo". En las elecciones municipales de 2003, los laboristas perdieron 29 ayuntamientos, incluidas algunas ciudades donde habían gobernado en los últimos 20 años. Además, en una reciente consulta, 40 por ciento de los laboristas pidieron el retiro de Blair antes de 2005. "Blair tiene las siete vidas del gato, pero hasta los mejores gatos mueren", apuntó Arce a SEMANA.

Los analistas agregan que el ascenso del Psoe puede ser el comienzo de un giro político de Europa hacia el centro-izquierda o hacia la izquierda, debido a que la derecha lleva años gobernando casi todo el Viejo Continente y ya acusa desgaste. Ejemplo de ello son Jacques Chirac en Francia, Silvio Berlusconi en Italia y Gerhard Schröeder en Alemania, que enfrentan serios problemas de credibilidad. "Los últimos 30 años en la política europea demuestran que triunfa siempre el partido que se sitúa más al centro", anotó Palazuelos, para quien el electorado corrige cuando los gobiernos giran demasiado a la derecha o hacia la izquierda, y Aznar se movió demasiado a la derecha al ponerse del lado de Estados Unidos en la guerra.

Según Carla Canal, de la ONG Asamblea de Cooperación por la Paz, en los últimos años toda Europa (hasta el partido laborista de Blair) se ha movido hacia la derecha, como lo prueban Jean-Marie Le Pen en Francia, Christoph Blocar en Suiza y Joerg Haider en Austria. "Pero este movimiento es un proceso que pronto tendrá su fin, cuando los electores se den cuenta de que pierden más de lo que ganan con estos partidos y decidan inclinarse por alternativas políticas menos radicales, que sobre todo los metan en menos problemas", sostuvo.

Pero el efecto podría tardar un poco. La opción de centro-izquierda de Rodríguez Zapatero se presenta cuando esos grupos de izquierda sufren divisiones y se encuentran en renovación interna. No obstante, los expertos dijeron a SEMANA que esos partidos se hallan a pocos años de consolidarse como alternativas viables de poder.

Este giro hacia el centro-izquierda daría un impulso a la cohesión de la Unión Europea, que desempeñaría un papel más importante en la escena internacional, y abriría un enorme caudal de nuevas vías para combatir el terrorismo. "Europa y el mundo necesitan comprender que la represión y la militarización no son los mejores métodos contra el terrorismo, cuyo caldo de cultivo son las realidades injustas en numerosos países", insistió a SEMANA Arce, que está convencido de que las naciones deben tener una "perspectiva ampliada" y resolver "cómo hacer compatible la recuperación económica de los países en crisis y la democratización, únicas vías posibles para el fin de la violencia".

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