20 noviembre 2012

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Cinco razones por las cuales Alemania no puede dormir tranquila

Por Víctor Diusabá Rojas/Corresponsal Europa

MUNDODesde el pesimismo y los temores, hasta la obligación de dar en el blanco en las decisiones por tomar hacen de esta la hora cero para ese país, en medio de la crisis europea.

Cinco razones por las cuales Alemania no puede dormir tranquila. La canciller alemana, Angela Merkel, asistió al debate general sobre los presupuestos nacionales para 2013.

La canciller alemana, Angela Merkel, asistió al debate general sobre los presupuestos nacionales para 2013.

Foto: EFE

Convertida en faro y paradigma, pero al mismo tiempo en determinadora y en potencial salvadora de sus vecinos en crisis, Alemania parece ver cerca la hora cero de su propia situación, al conocerse los últimos indicadores del comportamiento de su economía. A las claras hay más de una razón para que e
l gigante europeo pase a engrosar la lista de quienes viven noches de insomnio. Estas son las cinco principales:

1- El pesimismo: Sus empresarios entraron en desconfianza en las últimas semanas. Un informe del Instituto Alemán de Economía (DIW) señala que una de cada cuatro compañías contempla despedir gente en el próximo año. Lo que va ligado a que esa misma proporción de empresas parece dispuesta a reducir sus inversiones. Las consecuencias serán más agudas si los sombríos pronósticos del sector industrial se cumplen: el 30% de esa locomotora piensa reducir su planta de personal.

2- Diferencias intestinas: Cada vez son más evidentes las diferencias entre el gobierno de Ángela Merkel y los empresarios. Y no son de poca monta. Aquellos exigen la eliminación de impuestos relacionados con la seguridad social y la infraestructura, mientras no asimilan aún el adiós al uso de la energía nuclear.

3- Bajas expectativas en comercio internacional: En mayo pasado, una de cada diez empresas tenía pocas esperanzas de crecer en su sector, el de las exportaciones. Ahora esa proporción se ha duplicado. Nada extraño si se tiene en cuenta que el órgano oficial de estadísticas encontró que al promediar el 2012 las exportaciones a los cuatro países de la región mayormente sumidos en la crisis (España, Grecia, Italia y Portugal) cayeron en 10,2% en promedio.

4- Desempleo: pese a que Alemania tiene uno de los menores índices de desempleo de Europa, ronda el 7%, lo que es un auténtico lujo para la difícil situación que vive el viejo continente, el Gobierno tendrá que andarse con cuidado a la hora de seguir abriendo las puertas a inmigrantes de la UE que buscan hacerse a una ingreso, en un país donde no existe el salario mínimo. Una apertura sin filtros puede generar todo tipo de consecuencias en el mercado laboral.

5- El nulo margen de error: Cualquier decisión que en las próximas semanas adopte el gobierno de Merkel de cara a la situación de España, para comenzar, y de otros países, deberá rayar en la perfección, so pena de que Alemania se vea cada vez más envuelta en una tormenta, a la que hasta ahora ha sabido hacerle el quite.
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