Sábado, 10 de diciembre de 2016

| 1993/02/15 00:00

Comienza la era Clinton

William Jefferson Clinton asume como 42° presidente de Estados Unidos en medio de una enorme expectativa mundial.

Comienza la era Clinton

CON LA LLEGADA DE BILL CLINTON A LA Casa Blanca se produce en Estados Unidos un relevo generacional que no tiene precedentes comparables. Por primera vez quien ocupa la presidencia nació después de la Segunda Guerra Mundial. Lejos de su antecesor George Bush, quien fue piloto de caza en esa conflagración, Clinton creció en medio de la incertidumbre de la Guerra Fría y cuando le llegó su turno de empuñar las armas en Vietnam, lo evitó porque los valores que animaron a sus mayores ya no eran los mismos. El nuevo presidente pertenece a la generación que vivió el furor de los 60, cuando para muchos el siglo XX se liberó por fin de los rezagos del anterior.
Ese es el presidente que guiará a Estados Unidos y con él a buena parte del mundo hacía el siglo XXI, ahora que la confrontación ideológica entre occidente y oriente ha quedado relegada y una ola de inestabilidad local ha reemplazado al equilibrio del miedo. Los retos son grandes en la medida en que implican recorrer una ruta para la cual no existen mapas.
Desde la campaña, su dominio de todos los temas demostró por qué se dice que Clinton se está preparando para el puesto desde la primaria. Ese es uno de los factores que tranquilizan a sus copartidarios, para quienes Jimmy Carter es el espejo del fracaso histórico. Carter no estableció un sistema de prioridades y acabó consumido por la impresión de no poder solucionar ninguno de los temas.
Clinton quiere evitar eso, y ha dicho que sus esfuerzos se dirigirán a mejorar la situación económica interna. El presidente sabe que debe presentar resultados muy pronto y que todo ello deberá funcionar en consonancia con la conclusión de la Ronda Uruguay del GATT (Acuerdo General de Tarifas) que liberalice el comercio internacional, que es para Clinton, como para casi todos los dirigentes de los países industrializados, una prioridad de alto costo político. Es claro que el presidente no podrá modificar el fondo del acuerdo de libre comercio con México y Canadá ni la Iniciativa para las Américas, entendida como una necesidad y no un privilegio de Estados Unidos.
El nuevo presidente y su compañero de fórmula, Al Gore, hablaron muy poco de política exterior durante la campaña, pero los hechos de las últimas semanas han demostrado que tendrán que estrenarse en el tema antes de lo que pensaban. En un mundo de conflictos de nuevo cuño -conflictos religiosos, nacionalistas y étnicos capaces de desestabilizar regiones enteras Clinton parece dirigirse a una línea de centro con el nombramiento en puestos claves de veteranos del a la izquierda del gobierno de Carter, propulsores entonces del diálogo y defensores hoy de de la reducción del gasto militar y al mismo tiempo de una mayor agresividad en temas como Bosnia o Somalia.
Sobre América Latina el misterio es casi total. Se espera un mayor énfasis en los derechos humanos y que se continúe el patrocinio de la paz en El Salvador. Sobre Cuba, aunque Clinton apoyó la ley Torricelli e hizo promesas a los cubanos de Florida, en ese estado ganaron los republicanos, por lo que se cree que no tendrá ataduras para variar el enfoque hacía Fidel Castro. Ese cambio llevaría a poner el énfasis no en la "seguridad,, sino en la "democratización", cambiando la desestabilización desde fuera por algún esquema de "cooptación" desde dentro. Sobre Panamá, es inevitable la renegociación de los tratados de devolución del canal, porque el istmo no está en condiciones de defenderlo por sí solo, pero no variará el espíritu de los Torrijos-Carter. La actitud hacía el narcotráfico, un capítulo por sí solo, no tendrá variaciones en su énfasis en la represión.
Bill Clinton tendrá en su esposa, Hillary, una abogada llena de méritos propios, mucho más que una primera dama, pues tendrá asiento en las reuniones del gabinete. Todo indica que la influencia femenina adquirirá dimensiones desconocidas desde Eleanor Roosevelt. Aparte de algunos machistas declarados, nadie quiere criticar eso. Porque Clinton necesitara toda la ayuda que se le ofrezca.

Los hombres del Presidente
Política Exterior Warren Christopher Secretario de Estado DE 67 años, es un hombre de gran respeto en el país, especialista en la resolución pragmática de conflictos antes que en la formulación de políticas. Se trata de un diplomático perfecto, incapaz de la más mínima indiscreción, pero ni sus amigos más íntimos pueden describir su posición política.
Les Aspin Secretario de Defensa EXPERTO en asuntos militares, es un defensor de la reducción de gastos del ramo sin que se pierda la capacidad operativa. Su gran debilidad será el manejo del enorme presupuesto. Impulsará la intervención en Bosnia.
Anthony Lake Consejero Nacional de Seguridad CON antecedentes en el gobierno republicano de Richard Nixon, este funcionario pondrá el énfasis en el trabajo de los expertos técnicos antes que en las ideologías. Su anterior cargo fue en la administración de Carter, y es considerado un pragmático que trabajara estrechamente con Christopher.
James Woolsey Director de la CIA ABOGADO experto en adquisiciones para las Fuerzas Armadas y en toda clase de instrumentos de inteligencia, satélites espías incluidos, Woolsey deberá rediseñar el trabajo de la Agencia Central de Inteligencia para acomodarla a las realidades cambiantes de la era post-Guerra Fría.
Madeleine Albright Embajadora ante la ONU NACIDA en Checoslovaquia hace 55 años, esta experta en relaciones Internacíonales está especializada en asuntos de Europa del Este y de la antigua URSS.Su relación con Clinton se remonta a la campaña, cuando fue su asesora para asuntos externos.
Equipo Económico Lloyd Bentsen Secretario del Tesoro SENADOR en cuatro oportunidades por Texas, Bentsen, de 71 años, fue candidato a vicepresidente y es uno de los políticos más respetados de Estados Unidos. Su experieneia parlamentaria será clave para la aprobación suprapartidista y rápida del programa económico liberal del presidente.
Ronald Brown Secretario de Comercio CERCANO amigo de Clinton y hasta ahora presidente del Comité Nacional Demócrata, es el primer negro en ocupar la dirección del comercio y llega con la misión de darle a esa dependencia una importancia sin precedentes. Tuvo que cancelar una fiesta de posesión que le ofrecian firmás extranjeras por el código de ética impuesto por el presidente.
Mickey Kantor Representante (embajador) de Comercio ENCARGADO de conseguir la aprobación del Tratado de Libre Comercio con México y Canadá, Kantor es una de las incógnitas del gabinete porque no tiene experiencia en el tema.
Se dice que su nombramiento es una retribución por favores políticos, pero la importancia de esa posición parece negarlo.
Laura Tyson Presidente de Asesores Económicos DE 45 años, la profesora Tyson es la primera mujer en ocupar el cargo de presidente del Consejo de Asesores Económicos. Su nombramiento es otra sorpresa, pues esa posición está reservada generalmente para economistas de experiencia mucho mayor que la suya.
Asuntos Internos Federico Peña Secretario de Transportes DE origen hispano, junto con Henry Cisneros conforma la cuota hispana en el gabinete. De 45 años, Peña tiene experiencia como alcalde Denver (Colorado). Se espera que lance un programa de transporte alternativo que permita disminuir la contaminación de las calles de las principales ciudades.
Henry Cisneros Secretario de Vivienda y Desarrollo Urbano CLINTON le nombró por su extraordinario desempeño como alcalde de la ciudad de San Antonio, cuando fue el primer hispano en gobernar una ciudad importante de Estados Unidos.
Desde su administración, San Antonio logró posicionarse como un polo de negocios en ese sector del estado de Texas, en detrimento de Dallas.
Zoe Baird Procuradora General LA primera mujer en dirigir el departamento de Justicia, Zoe Baird es arquetípica de una generación de mujeres abogados. en la misma línea de Hillary Clinton. Difícil de intimidar y una negociadora tenaz, se espera que desarrolle un profundo cambio en la dependencia, marcada durante los 12 años de gobiernos republicanos como un fortín del conservadurismo en materia social.
Thomas McLarthy Jefe de Gabinete AMIGO de Clinton desde el kindergarten, se trata de un hombre de extrema confianza que seguirá al pie de la letra las decisiones de su jefe. Se le considera un ejeeutivo de gran eapacidad para llevar los proyectos a término. Es la cuota más visible de la patria chica del presidente, Little Rock, Arkansas.

¿Tiene algo que decir? Comente

Para comentar este artículo usted debe ser un usuario registrado.