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| 5/10/2012 12:00:00 AM

¿Cómo es ese cuento de vivir en China?

La República Popular China tiene mil trescientos millones de habitantes, entre ellos una colonia colombiana que crece cada vez más. SEMANA buscó a cinco compatriotas que nos contaron cómo es la vida allí.

La República Popular China tiene 1.339.724.852 personas. Su trabajo diario y metódico ha convertido al país en la segunda economía del mundo y algunos estudios pronostican que en muy poco tiempo será la máxima superpotencia. De ahí la trascendencia de la visita oficial que por estos días realiza el presidente Juan Manuel Santos y la oportunidad de acercarse a una cultura exótica. SEMANA buscó a cinco colombianos que nos contaron cómo es ese cuento de vivir en China.

Jerónimo Betancur (32 años) y Andrés Rocha (32 años)
Arquitectos, Equilibrium Architecture
Tiempo en Beijing: 9 años

¿Por qué China?

JB: Decidí venirme acá a trabajar. Es un modelo de desarrollo, China crece todos los días.

AR: Me vine a hacer una maestría. Me emocione mucho en 2001 cuando supe que Beijing iba a ser la sede de los olímpicos en 2008. Esto abrió muchas oportunidades para la arquitectura.

¿Después de 9 años cual es el balance de su experiencia en China?

JB: Es muy difícil, sobre todo la interacción cultural, la tramitología y más que nada, romper los paradigmas. Pensamos distinto y nos toca cambiar el chip.

AR: La forma de pensar en la arquitectura acá es totalmente distinta. Por muchos años solo concibieron la construcción como un trabajo de fábrica, una producción en serie. Los edificios eran solamente funcionales. Aunque se ha ido cambiando esa idea, las nociones de arquitectura siguen siendo muy distintas a las nuestras.

¿Cómo es la interacción con los locales? ¿Tienen novia?

AR: Claro, llevo cuatro años con mi novia china y estoy comprometido.

¿Qué tan difícil es aprender mandarín? ¿Cuánto se demoraron?

JB: seguimos aprendiendo, siempre hay un nivel mejor que el de uno. Pero para poder defenderse toca venir acá y estudiar intensivamente al menos un año.

¿Cómo describirían la arquitectura de Beijing?

JB: Está en progreso constante. Hace un año era totalmente distinto el panorama al de hoy.

AR: Hubo una ruptura muy fuerte entre la arquitectura tradicional, la de la cultura milenaria y la de arquitectura de vanguardia. Reciben muchísima influencia extranjera, por lo cual es posible encontrar edificios de todo tipo en la misma ciudad.

¿Qué les hace falta de Colombia?

JB: El clima y la comida, sobre todo la arepa.

María Teresa Uribe Jaramillo (23 años)
Practicante de la universidad de EAFIT. Hace una pasantía en la embajada de Colombia en China. Lleva 5 meses en Beijing.

¿Por qué China?

MTU: Fue una oportunidad que se me presentó y no lo dudé. Es la segunda potencia mundial, y como estudiante de negocios internacionales y ciencia política, tengo claro que China es un punto de referencia obligado.

Después de 5 meses en China, ¿cuál es su balance?

MTU: Me siento muy afortunada, en este semestre pude estar presente en la visita de la canciller Maria Ángela Holguín y luego esta, la del presidente Santos. Es un privilegio que pocos disfrutan en tan poco tiempo. Pude aprender en 6 meses lo que muchos logran en años en cuanto a las relaciones bilaterales entre Colombia y China.

¿Cómo es el día a día en Beijing?

MTU: El choque cultural es fuerte y es muy difícil adaptarse. Es algo totalmente distinto. La forma de ser de los chinos es muy particular, tienen un proceso mental distinto. En el trato diario no tienen ese calor humano de los latinos, son más secos y a primera vista, parecen agresivos. La barrera del idioma es muy fuerte y es difícil coger hasta taxi. El primer mes es durísimo, pero después algo cambia y uno empieza a ver las cosas distintas.

¿Cómo va con el mandarín?

MTU: Ahí voy, dándole. Estudio 4 horas semanales.

¿Cuál es su sitio favorito de Beijing?

MTU: Houhai, la zona más tradicional de la ciudad donde todavía se pueden ver las casas tradicionales, las Hutong, y los lagos.

¿Qué podría decir de la política china?

MTU: El partido tiene control total. Hay mucho respeto por la autoridad, por la tradición, por el confucianismo. Es la única manera de manejar un país tan grande.

¿Qué le hace falta de Colombia?

MTU: La bandeja paisa y la amabilidad de la gente.

Luz Helena Echeverry(27 años)
Tercer secretario en Embajada

2 años viviendo en Hong Kong 

¿Por qué China?

LHE: Estudié gobierno y relaciones internacionales en el Externado y me vine aquí a hacer una maestría en relaciones internacionales. China es el país correcto en temas diplomáticos, en el manejo del soft power, en seguridad, innovación, tecnología y tradición.

¿Cómo aprendió mandarín?

LHE: La única manera es hacer un curso intensivo. Yo estudie 3 meses 4 horas diarias.

¿Qué puede aprender China de Colombia?

LHE: Nuestro emprendimiento, la verraquera que tenemos.

¿Y Colombia de China?

LHE: El desarrollo como una prioridad. Esto se ve en temas de infraestructura y tecnología sobre todo.

¿Cómo le ha ido con los chinos? ¿Ha tenido novios, amigos?

LHE: Como extranjero una acá es la prioridad y tiene muchos privilegios. Tengo muchos amigos chinos que quieren aprender español. Sí tuve un novio chino, duramos un año y medio. Son muy románticos.

Natalia Tobón (29 años)
Directora de China Files
7 años en Beijing

¿Por qué China?

NT: Me vine de vacaciones, a viajar y aprender mandarín. Me di cuenta de que si de verdad quería aprender, me tenía que quedar más tiempo. Además mi vena periodística me hizo darme cuenta de que hay un gran vacío de información entre Colombia, América Latina y China. Decidí quedarme y montar una agencia de prensa especializada en producir información sobre China para América Latina.

¿Qué es China Files?

NT: Es una agencia de prensa y comunicaciones que le apuesta a un cambio y a la innovación en periodismo. Buscamos proveer información sobre China con una mirada local. Por esto hablamos mandarín, tenemos expertos, hacemos trabajo de campo y tenemos fuentes.

¿Cuál es su diagnostico sobre el periodismo y la libertad de expresión en China?

NT: Es evidente que hay control de información, especialmente en Internet y en los propios medios. El acceso a Facebook y twitter es difícil. Pero creo que en los últimos años los chinos se han abierto, han cambiado. Antes, era imposible encontrar investigaciones sobre los enfermos de sida, sobre la calidad del agua, la contaminación y eso está encontrando un espacio en los medios de comunicación. Incluso temas políticos como el caso Boxilai que se filtró hace poco. En cuanto a la información, las personas que tienen blogs y microblogs se han ingeniado formas para escribir libremente y escapar la censura. Son auténticos, a veces cambian un caracter o ponen una palabra muy parecida y encuentran la manera de expresarse.

¿Qué piensa del periodismo en Colombia?

NT: Es muy cerrado.

¿Cómo ve la relación entre Colombia y China?

NT: Creo que en Colombia tenemos poco conocimiento del mundo y de China, siendo un país tan importante. Por esto se cometen gravísimos errores a nivel comercial, diplomático, político y económico.

¿Su futuro está en China?

NT: Si, siento que China está cambiando y hay muchas opciones acá. Estoy esperando que cada vez más medios latinos se atrevan a abrir oficinas acá. Acá los estoy esperando.

¿Qué le hace falta de Colombia?

NT: La calidad humana de la gente. Aunque tenemos muchos problemas, somos gente sencilla. El día no es complicado, te sonríen hasta en un ascensor. Acá no.

¿Una lección de China para Colombia?

NT: Tenemos que reconocer nuestra propia importancia, asumir una actitud de liderazgo. Los chinos lo han hecho y es un buen ejemplo.


Luis Jorge Roa, 51 años
25 anos en Beijing
Es el diplomático colombiano más reconocido en la colonia en Beijing. Se le conoce como Lucho, el tesoro escondido de la embajada.

¿Por qué China?

LR: Por coincidencias de la vida. Me vine a estudiar un posgrado en educación física, no tenía un plan.

En estos 25 años, ¿cómo ha cambiado China?

LR: Del cielo a la tierra. Aunque sigue siendo rígido, conductista y apegado a lo tradicional, es un país más abierto, en especial en términos de apertura económica

¿Cómo es la mujer China?

LR: Es muy femenina, trata muy bien al hombre, lo consiente. Son melodiosas, dulces, pujantes y trabajadoras. Yo tengo el síndrome amarillo, me encantan. En mi vida solo puede existir la mujer oriental. Me casé en 1993 con mi esposa, que es china.

¿Y el hombre chino?

LR: Calculador, planeador, no improvisa, piensa siempre con una visión a futuro.

¿Qué extraña de Colombia?

LR: El afecto y el calor de la gente.

¿Qué puede aprender Colombia de China?

LR: La disciplina, la perseverancia, la planificación.

¿Y China de Colombia?

LR: Gozarse la vida.

¿Qué le queda de recuerdo de Colombia?

LR: Es un país que lucha para ser cada día mejor, se lleva en la sangre.

¿Qué le dio duro de China cuando llegó?

LR: Los olores.

¿Es fácil aprender chino?

LR: Es un proceso con fases. Un día llegas a una fase donde se te abre el cassete, cambias el chip y todo tiene sentido.


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