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| 3/27/2012 12:00:00 AM

Cómo demostrar al ejército turco que uno es gay

En Turquía, los homosexuales no tienen que cumplir el servicio militar obligatorio. Pero probar a las autoridades que se es homosexual requiere de una serie de verificaciones humillantes.

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BBC
El servicio militar es obligatorio para todos los hombres turcos; solo pueden escapársele si están enfermos, discapacitados o si son homosexuales. Pero demostrar la homosexualidad es una experiencia humillante.

''Me preguntaron cuándo tuve mi primera relación anal, sexo oral, con qué clase de juguetes jugaba de niño".

Ahmet, un joven veinteañero, declaró a los oficiales que era gay en la primera oportunidad tras ser llamado, mientras él y otros reclutas eran sometidos a un examen médico.

"Me preguntaron si me gustaba el fútbol, si usaba ropa de mujer o si me ponía perfume de mujer", señala.

"Tenía la barba crecida de varios días y soy un tipo masculino, pero me dijeron que no luzco como un hombre gay normal".

Entonces le pidieron que mostrara una foto de sí mismo vestido como mujer.

"Me negué", comenta. "Pero les hice otra oferta, que aceptaron". En cambio les mostró una foto de él besando a otro hombre.

Ahmet espera que esto le dará lo que necesita: un "certificado rosa", que lo declarará homosexual y, por lo tanto, exento del servicio militar.

Arma de doble filo

A lo largo de los años, la vida gay se ha hecho más visible en las grandes ciudades de Turquía. Se han abierto cafés y clubes con una clientela abiertamente gay en Estambul, y la marcha del orgullo gay del verano pasado, -única en el mundo musulmán- fue la más grande de la historia.

Pero si bien no hay leyes específicas contra la homosexualidad en Turquía, los hombres abiertamente gay no son bienvenidos en el ejército. Al mismo tiempo, tienen que "probar" su homosexualidad para evitar el servicio militar.

Gokhan, reclutado a fines de la década de 1990, se dio cuenta muy rápidamente de que no estaba hecho para el ejército.

"Tenía miedo a las pistolas", recuerda.

Como hombre gay también le asustaba ser víctima de abusos, y después de poco menos de una semana, se armó de valor para declarar su orientación sexual a su comandante.

"Me preguntaron si tenía alguna foto", indica Gokhan. "Y tenía".

Había ido preparado con fotos explícitas de él teniendo relaciones sexuales con otro hombre, tras oír que sería imposible salir del servicio militar sin ellas.

"El rostro debe ser visible", dice Gokhan. "Y las fotos deben mostrarte como la pareja pasiva".

Las fotos dejaron satisfechos a los doctores militares. Le dieron a Gokhan su certificado rosa y lo exceptuaron del servicio militar. Pero fue una experiencia terrible, agrega.

"Y sigue siendo terrible. Porque alguien se queda con esas fotos. Las pueden mostrar en mi aldea, a mis padres, a mis parientes".

Los hombres gay dicen que la naturaleza precisa de las pruebas exigidas depende del capricho del doctor o comandante militar. A veces, en vez de fotos, los doctores confían en una "prueba de personalidad".

Estigma social

El ejército turco rechazó los pedidos de la BBC para una entrevista, pero un general retirado, Armagan Kuloglu, aceptó comentar.

Los hombres abiertamente gay en el ejército causarían "problemas disciplinarios", afirma, y sería poco práctico crear la necesidad de "instalaciones separadas, dormitorios, duchas o áreas de entrenamiento separados".

Expresa que si un hombre gay mantiene en secreto su sexualidad, puede servir; un eco de la política recientemente abolida de las fuerzas armadas de Estados Unidos, No pregunte, no diga.

"Pero cuando uno sale a la luz y admite que es gay, el ejército tiene que asegurarse de que es verdaderamente gay, y que no está simplemente mintiendo para evadir su servicio militar obligatorio".

El estigma social asociado con la homosexualidad en Turquía es tal, que fuera de los círculos jóvenes y urbanizados en grandes ciudades como Estambul y Ankara, es difícil imaginar a un hombre declarando que es gay cuando no lo es.

Sin embargo, la posibilidad causa mucha ansiedad entre los militares.

"Los doctores están bajo inmensa presión de sus comandantes para diagnosticar la homosexualidad, y obedecen, pese a no haber realmente instrumentos de diagnóstico para determinar la orientación sexual", indica un psiquiatra que antes trabajaba en un hospital militar.

"Es médicamente imposible, y para nada ético".

En el certificado rosa de Gokhan, su status lee: "desorden psicosexual". Y al lado, entre paréntesis, "homosexualidad".

Los hospitales militares de Turquía todavía definen la homosexualidad como una enfermedad, tomando una versión de 1968 de un documento de la Asociación Estadounidense de Psiquiatría como guía.

Algunos en Turquía dicen con resentimiento que los hombres gay son realmente afortunados, ya que por lo menos tienen una ruta posible para salir del servicio militar: no tienen que pasar meses en los cuarteles, ni enfrentarse a la posibilidad de ser enviados a pelear contra militantes kurdos.

Pero para los hombres abiertamente gay, la vida puede estar muy lejos de ser fácil.

No es inusual que en Turquía los empleadores interroguen a postulantes a un puesto acerca de su servicio militar, y un certificado rosa puede significar un rechazo.

Uno de los empleadores de Gokhan descubrió eso no al preguntarle al mismo Gokhan sino al ejército.

Después de eso, dice, fue acosado. Sus compañeros de trabajo hacían comentarios peyorativos cuando pasaba a su lado, mientras que otros se negaban a hablar con él.

"Pero no estoy avergonzado. No es mi vergüenza", afirma.

Ahmet sigue esperando que se resuelva su caso. El ejército ha postergado su decisión sobre certificado rosa por un año más.

Ahmet cree que es porque se negó a mostrarse ante ellos en ropa de mujer. Y no sabe qué esperar cuando aparezca ante ellos nuevamente.

¿No podría simplemente hacer su servicio militar y mantener su homosexualidad en secreto? "No", dice con firmeza.

"Estoy en contra de todo el sistema militar. Si tengo que cumplir un deber para la nación, me deberían dar una opción no militar".
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